jueves, 27 de diciembre de 2018

Carta a Rosendo Mercado


por Alberto Iniesta (@Radiorock70)
del blog Discos




Maestro Rosendo Mercado:

Teniendo en cuenta que ni el mayor de los homenajes podría hacerte justicia, y sabiendo como sé lo poco amigo que eres de reconocimientos y ceremonias que vayan más allá de cuatro acordes, me he decidido por el género epistolar para intentar expresarte mi gratitud. Fundamentalmente, por algo tan aparentemente sencillo, pero necesario, como las canciones.


Nunca sabré lo que se siente al ver cómo miles de gargantas corean hasta la afonía unas canciones que has sangrado desde dentro tú previamente. Pero me puedo imaginar lo que supondrán para ti cada uno de esos momentos en que todas las voces, incluyendo la tuya, se convierten en una sola para llegar al éxtasis de la locura al servicio del incordio, el pan combinado con el fruto que todos sabemos o apostar por esas maneras de vivir que serán diferentes, pero son las nuestras.

No te voy a engañar, yo empecé con Leño antes que con tu carrera en solateras, que ignoré durante mucho tiempo porque en este país, aunque siempre han sido buenos tiempos para la lírica, casi nunca lo han sido para su reconocimiento, la opinión general para con tu discografía es que no merece la pena porque “es toda igual”. Por suerte, con el tiempo uno aprende a prestarle la atención que se merecen a esos comentarios con aspiración de críticos, que después realmente sufren de verdad para llegar al estribillo. Por llegar, no llegaron a escuchar ni la primera estrofa, pero eso seguro que lo sabes tú mejor que yo. También imagino que no te habrán robado muchos minutos de sueño.

Se me viene a la mente ese solo de guitarra que te cascaste en la canción que abría ese debut de los Leño, "Castigo", y solo puedo pensar en que tu querido Rory Gallagher estaría orgulloso, o al menos la mitad de lo que tú estuviste cuando le fuiste a ver en directo, hace ya varias primaveras. También pienso en otro de los riffs que has compuesto que más veces han sonado en mi habitación: el de "Sorprendente", uno de los que primero aprendí a destrozar con la guitarra. Inevitable, cada vez que leo la palabra primavera en cualquier sitio, pensar en "Vaya Ejemplar De…" ya lo sabes, tú nunca te fosilizaste. Siempre buscando el próximo rock and roll, esa letra mordaz que después miles de personas haríamos nuestra. O el próximo reggae, como dejaste bien claro en "Del Pulmón", con ese ritmo adictivo que a unos gustará más y a otros menos, pero que supone un interesante nuevo matiz a descubrir en tu carrera. "Crucifixión" también acude a la llamada de canciones tuyas especiales, quizá por ese ritmo trepidante que desemboca en un estribillo que cae como si de una cruz se tratara, en forma de un rock and roll maravilloso. Pensar en ti también es pensar en Atleti, y esa locura de manera de vivir tan difícil de entender para muchos la evoco muchas veces en "Sufrido", pequeña joya a descubrir por todo aquel que vaya más allá exclusivamente de tus grandes clásicos.

Antes de firmar esto y pinchar "De Escalde y Trinchera", me gustaría pensar que seguiremos escuchando nuevas canciones tuyas. Eres una leyenda viva, aunque no te guste mucho que te lo digan, y tus discos siempre serán necesarios. Salud y, cómo no, rock and roll.

Tres discos que recomiendo de nuestro jefe: Corre, Corre (con los Leño, que muchas veces parece que solo existe el debut), A Tientas y Barrancas (un ejercicio de rock and roll imprescindible) y De Escalde y Trinchera, que me tiene enamorado. ¡Viva la música!

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