domingo, 2 de septiembre de 2018

Crítica de "Baise Moi" (Virginie Despentes, Coralie Trinh Thi, 2000): Review



by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Queridos piltrafillas, vaya por delante que la película de la que os voy a hablar hoy fue motivo de escándalo allá por donde pasó. Se trata de Baise moi –la traducción sería algo así como Fóllame (con ese nombre se conoció en España)-, una cinta codirigida por Virginie Despentes y basada en su propia novela homónima. En la película –que fue tildada de pornográfica en varios países- podemos ver sin ningún tipo de censura largas escenas de sexo explícito retratado con crudeza y violencia. La realizadora ha negado siempre esta etiqueta, ya que para ella –yo comparto ese punto de vista-, el cine pornográfico es el que se rueda con voluntad onanista. Baise moi sería una especie de violenta road movie en la que el vacío vital de sus dos protagonistas solo puede llenarse con sangre y sexo. Así pues, si en una película podemos presentar a un personaje descerrajándole un tiro en el pecho a otro y ver sin tapujos como su sangre mancha una pared, ¿por qué no podemos ver sin florituras cómo un desalmado viola con saña a su víctima o a una joven realizando con todo detalle una felación? Para Virginie todo eso forma parte de la historia y es esa manera de mostrarlo lo que da entidad a la cinta. El sexo y la violencia son el leit motiv de Manu y Nadine, y deben mostrarse sin censura el uno y la otra.





Las protagonistas de la historia son Nadine, que ejerce de prostituta, y Manu, una actriz de cine porno. A esta última y a una amiga suya las violarán una noche tres hombres en una de las escenas más violentas y despojadas de glamour cinematográfico que he visto nunca. Cuando más tarde el hermano de la joven se entera de lo que pasó, se enfada con su hermana y le exige que le diga los nombres de sus agresores para vengarse. Pero Manu acaba disparando a su hermano. Mientras, Nadine ha asesinado a su compañera de piso y ha sido testigo de la muerte a tiros de su proxeneta.





Pues bien, piltrafillas, ese par de hermanitas de la caridad de los bajos fondos se encontrarán esa misma noche por casualidad y unirán su vidas en un viaje en coche caracterizado por la violencia, el sexo y el afán de venganza. En su huida hacia ninguna parte dejarán un rastro de sangre allá por donde pasen, aunque la pareja se da cuenta –tarde por supuesto- de que todo ello no ha servido de nada porque la violencia no ha puesto remedio a sus carencias ni a su tormento. Por si os decidís por verla no os destriparé del todo el final, pero os aviso de que una de ellas morirá. Como nota trágica os diré que Karen Bach –que hacía poco que había dejado su carrera como actriz de cine X- se suicidó poco después de rodar la película. El escándalo que rodeó a su estreno, la prohibición en diversos países y la muerte trágica de una de sus protagonistas sirvieron para hacer de Baise moi una pequeña cinta de semi-culto que le permitió incluso participar en algunos festivales. Pero –no os engañaré- aunque se deja ver con cierto interés, tampoco es que sea una obra cumbre del séptimo arte. En mi opinión, los personajes son poco profundos, la historia es poco original y la pareja protagonista no es que haya estudiado en el Actor’s Studio precisamente. Total, que como documento transgresor o provocador está bien, pero, disipada la sorpresa inicial... psé, ¿qué queréis que os diga?



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