domingo, 22 de enero de 2017

Crítica de "Kubo y las dos cuerdas mágicas" (Travis Knight, 2016): film review


por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC



“Zootrópolis” (2016) parte como clara favorita para los Oscar de este año, algo que quedó claro desde su estreno y confirmado en los Globos de Oro, a pesar de no ser, ni mucho menos, la mejor en su categoría: película de animación.

Las miradas deberían dirigirse hacia esta joya, nexo de unión entre Disney y el cine fantástico de Hayao Miyazaki en Ghibli, producida por la compañía Laika, estudio especializado en stop-motion que ya dejó otras obras como “Los mundos de Coraline” (2009), “El alucinante mundo de Norman” (2012) o “The boxtrolls” (2014). Aquí mezcla con una calidad extraordinaria el stop-motion, la animación tradicional, y el CGI, la informática, para recrear un fascinante universo mágico en el antiguo Japón.



Kubo vive tranquilamente con su madre enferma. Él es un pequeño contador de historias que tiene orden de volver a casa antes del anochecer sin falta (un poco como los Gremlins), pero un día que no cumple con este mandato, un espíritu vinculado a su familia regresa para cumplir una venganza. Kubo se ve así obligado a vivir una extraordinaria aventura perseguido por dioses y monstruos, con la única ayuda de una mona y un escarabajo parlante.

Laika ofrece una animación extraordinariamente madura, adulta, perfectamente asumible por niños y adultos, donde lo siniestro suele ser pieza clave y la imaginería terrorífica siempre suele estar presente, sólo hay que recordar a Coraline, los zombies de “El alucinante mundo de Norman” o los pequeños trolls de “The boxtrolls”. La idea de encontrar lo luminoso en lo siniestro. Un estudio que es de los pocos en los que se intuye la influencia de Tim Burton.




La película de Travis Knight está llena de ternura, un humor muy especial y un poético dramatismo potenciado por una gran capacidad alegórica y metafórica, con bellísimos recursos estéticos y narrativos, como esas transiciones que sin corte cambian el plano y el ángulo de cámara mientras los protagonistas pasean, o esa gota que nos descubre una luna irreal que se refleja en un charco…

Una sensibilidad exquisita que se sublima en las relaciones que disfrutamos en la película, esas familias que se van formando y van adquiriendo un pleno sentido conforme avanza la narración. Kubo con su madre, los protectores de Kubo…




Del mismo modo, la película tiene un agudo componente metalingüístico, con ese chico contador de historias que hace confundir la realidad y la ficción, incluso con guiño al cine cuando da vida a esos origamis (el papel simboliza la transformación)… Esa confusión o fusión entre realidad y ficción es uno de los principales temas de la cinta, donde el relato oral se integra con la idea de pasado y de los recuerdos, que implican la inmortalidad.

Hay muchísimas referencias al mundo oriental y japonés, elementos clásicos de aquella cultura y muchos simbolismos. Los kimonos, origamis convertidos en pájaros o héroes de acción narradores de historias, el dragón, los samuráis, el escarabajo que en Egipto representaba el sol naciente, la mona que remitiría a los “tres monos sabios”, la ballena…




En este sentido es muy interesante la presencia de los ojos. Se hace mucho hincapié en ellos durante toda la narración: Kubo perderá el suyo; en el mar, unos ojos hipnotizadores amenazan la vida de los protagonistas; el abuelo estará ciego, las estatuas samuráis derruidas sólo dejan ver un ojo, por el que el escarabajo raptará a Kubo… El ojo, así, adquiere especial sentido al integrarlo con la temática mencionada anteriormente del pasado y los recuerdos, al convertirse en el vehículo para capturar dichos recuerdos.

La idea de familia es primordial también en “Kubo y las dos cuerdas mágicas”, siendo esta el motor de todo, tanto de lo bueno como de lo malo, pero finalmente de la salvación. La dualidad que manifiestan los dos protectores, la sobre protectora simia y el escarabajo desprendido, complementan y enriquecen la personalidad de Kubo.




Visualmente es impactante, de inicio a fin, pero debo destacar las escenas de acción: las luchas contra el esqueleto gigante, en el barco o en la casa de los padres de Kubo, y las apariciones de las tías del protagonista, realmente inquietantes y terroríficas.

Hay un toque a “El mago de Oz” en el transitar y la aventura de Kubo que satisface plenamente.

“Kubo y las dos cuerdas mágicas” nos habla de todo esto y de más, de la muerte y su asunción, de la pérdida, del perdón, de la esperanza, temas nada infantiles y muy complejos, todo ello lleno de poesía.

Charlize Theron, Ralph Fiennes, Matthew McConaughey, Rooney Mara, entre otros, ponen sus voces al servicio de algunos de los personajes del film.

En serio, muy recomendada, una hermosa joya.

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2 comentarios:

  1. a mi esta peli me encantó,eso si,esta peli es para maduritos no para niños del mundo de disney

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    1. Así es, Metaleros. Una cinta profunda y adulta.

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