sábado, 8 de diciembre de 2018

Los 10 mejores discos de 2018: Selección rock pata negra



by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Así es, un año más cumplo con la simpática, estéril, subjetiva a más no poder, irrelevante y –en cierto modo– cansina labor de relacionar los mejores álbumes del año, que luego resulta que no son los mejores sino los que a uno le han gustado más de entre los que ha podido escuchar, que tampoco son todos los editados del año. Y además dentro de un estilo o estilos concretos, que no es cuestión de hablar aquí de Maluma, Rosalía o los retoños de OT

Por eso he querido subtitular la entrada con el –creo– más acertado epígrafe de selección. Y es que en el fondo esos van a ser los títulos que os recomiende de este 2018, los que han provocado que al conocerlos me haya descargado su versión digital para escucharlos a menudo durante el año e incluso –en contados casos– me haya comprado la edición en vinilo. 

Sin más dilación y sin extenderme demasiado en cada uno, aquí tenéis mi selección por orden alfabético para no tener que comparar unos con otros. Espero que os guste. Saludos y que el año que estamos a punto de comenzar os sea favorable, tanto en lo musical como en el resto de los aspectos.


Dragonlord – Dominion 

Me vais a perdonar pero, obviando que durante los 80 fui un seguidor de Testament, hace muchos años que no tenía ni idea de lo que estaban haciendo Petersen y compañía y desconocía esta faceta del muchacho. Y la verdad es que me ha sorprendido, aunque si os soy sincero prefiero al que han sacado Immortal este año (y que por limitar a 10 la lista me he dejado en el tintero en aras del cariño que profeso por los de Berkeley). 



Ghost – Prequelle 

No hay mucho que decir de este álbum, uno de los que he tenido el honor de que pasase a mi propiedad en vinilo, si no es que se trata de un discazo y que aquí tenéis una reseña. 



Hank Von Hell – Egomania 

Otro de los que me han encantado y sorprendido –no era un seguidor de este animal escénico– y que no he comprado en vinilo (había una edición en color naranja que me la ponía dura) por una cuestión de dinero y espacio. 



Judas Priest – Firepower 

Fantástico, alucinante, uno de los lanzamientos del año a cargo de una banda mítica. A pesar de los tristes problemas de salud de Tipton, los Priest se han superado con este pedazo de álbum. 



Michael Schenker Fest – Resurrection 

Otra vieja gloria por la que siento gran simpatía que se ha rodeado de los vocalistas que han trabajado con él durante su carrera para grabar un disco que podría haber sido un truñaco y en mi opinión ha quedado bastante digno, además de sincero. 



Saxon – Thunderbolt 

Debo admitir que en esta elección ha prevalecido mi veneración por Byford porque la verdad es que no me han sorprendido demasiado. Sin embargo, temas como Thunderbolt, Nosferatu, They played Rock and roll o Son of Odin, entre otros, sin formar parte del álbum de su vida, demuestran que Saxon siguen atesorando el espíritu de los ochenta con pinceladas de modernidad, así que máximo respeto. 



The Night Flight Orchestra - Sometimes The World Ain't Enough 

Otra de mis bandas preferidas actuales –es decir, sin que mi permanente estado mental ochentero tenga nada que ver en ello– y otro de los álbumes que poseo en vinilo. Nada que añadir a lo que ya dije en su día aquí



The sword - Used Future 

Un estupendo elepé que llegué a tener en mis manos en una edición de vinilo verde en la que al final decidir no gastar mi dinero. Una pena. Me arrepentí a las pocas horas de abandonar la tienda –estaba en Dublín–, pero me dio pereza regresar.



Tribulation - Don’t below 

Si no recuerdo mal, fue el primero que al escucharlo ya decidí que no podía faltar en mi lista de discos escogidos al final del año. Un disco enorme y toda una sorpresa ya que es lo primero que conozco de esta banda sueca. 



Turbonegro - Rocknroll Machine 

Finalizo con otros escandinavos, los del antiguo grupo de otro de mis recomendados de 2018. Un álbum fantástico que decepcionó a parte de los seguidores de la banda y que a mi –quizás precisamente por no contarme entre ellos– me enamoró desde la primera escucha. Lleno de guiños ochenteros, es otro de los que me apena no haber adquirido en vinilo. Pero ya os he dicho antes que ni tengo demasiado dinero para gastar a lo largo del año ni espacio para meter mis discos.


Y eso es todo, amigos. Son todos los que están pero no están todos los que son y es que ya os he dicho que algunos se han quedado fuera, ya sea porque a la hora de confeccionar la lista se me han ido de la cabeza o por culpa de ese autoimpuesto límite de 10 álbumes, lo que ha provocado que por ejemplo no os haya hablado del último de Fifth Angel (a buen entendedor).


A modo ilustrativo, os acompaño una muestra de cada uno de los álbumes recomendados. Disfrutad de la selección. 





















2 comentarios:

  1. Amigo King, creo que bebemos del mismo grifo... de cerveza. Coincidimos en tres, pero porque no he escuchado el resto que propones, miento el de The Night Flight Orchestra si y como indicas en muy bueno. Me pongo con el resto. Un abrazo

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    1. Abrazo de vuelta. Que conste que el de Angelus Apatrida también me gusta mucho. El de Crisix no lo he escuchado, tendré que ponerme a ello.

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