viernes, 30 de junio de 2017

Rosendo - De escalde y trinchera (2017): Crítica review



Bueno, bueno. Ya llevaba Rosendo desde Vergüenza Torera (2013) sin dejarnos ningún (nuevo) trabajo (¡el 16º!, ni más ni menos). Las críticas de Tatiana Ramone y de Addison de Witt, cayeron en aquel momento sobre lo último del gran Rosendo Mercado. Y ya iba siendo hora de que pusiésemos las manos sobre el teclado del ordenador para hacer una nueva reseña. Su nuevo disco fue lanzado el pasado 16 de junio con el sello de Warner Music Spain, y lleva por título De escalde y trinchera, toda una declaración de intenciones (aunque nada nuevo bajo el sol en el universo Rosendo, a quien no se le podrá achacar precisamente que haya abandonado nunca el arma de su palabra para, sin solución de continuidad, seguir "disparando" a aquellos que se alejan de la senda del bien; así continúa, como un niño malo pegando puntapiés a las espinillas del facherío, de la hipocresía, del cinismo, del oportunismo, del arribismo...).


Difícil, en cualquier caso, es hacer una crítica de un disco de Rosendo y decir algo novedoso. Fiel a sus principios musicales (tanto como éticos), el artista se mueve dentro de los parámetros que siempre han caracterizado el buen hacer de su música, que bebe, por supuesto, en la de aquellos clásicos Leño de los que fue cofundador. Por un lado, crítica social a base de unas letras trabajadas y cargadas de ironía, sarcasmo y mala leche (entiéndasenos: la leche que merece aquello que se critica): Rosendo chuta, descarga, y luego nos guiña un ojo cómplice. Por otro, ritmos, estructuras, riffs muy en la línea de los que Rosendo se ha servido para conseguir esa música única, genuina, con sello personal. A todo ello hay que añadir el deje macarra madriles total marca de la casa y ¡eureka!, he aquí otro artefacto divertido, crítico, chulesco hecho para que sigas moviendo los pies (cuando canta), del tío Rosendo, con 10 temitas rock guaperas.




Bien es cierto que en este disco se dan ritmos muy pesados, bastante durillos (digamos) en ocasiones, moviditos, casi siempre a ritmo de spring (también en punteos incisivos, siempre prestos a aguijonear gloriosamente nuestros oídos), y la producción se ha volcado decididamente en buscar una calidad que se aprecia desde el primer momento, cuando uno baja la aguja y comienza "Cúrame de espantos", tema en que se dan modélicamente las características apuntadas.

Pero no iré diciendo pequeñeces sobre cada uno de los temas que integran el álbum, pues, en el caso de los discos de Rosendo, solo sirven para rellenar líneas insustanciales y repetitivas. El disco hay que degustarlo en su continuum, como un todo con pequeñas variantes, como escucha uno a los Mötorhead, a ACDC o a aquellos grupos que han elevado el rock a la categoría que merece, sin nuevos peinados, con los ropajes raídos y rasgados con que se vistieron en los 80 para siempre. Rosendo, con su melena al vent, su pendiente de aro, sus gafas de sol y su aire chulesco con cigarro en mano (resistiré) nos viene a contar lo que ya sabemos y como sabemos que nos lo va a contar. Eso sí, también le agradecemos que sea así: tarde es para cambiar, para dejar de ser lo que se ha sido, para abandonar la trinchera y tenderse a la sombra. Mejor morir de pie, mientras se callejea por las calles de barrio madrileñas, que no dejan de ser trincheras, al fin y al cabo. Hey, y cuidado, que algún disparo te puede pasar rozando (si te da de lleno, ya puedes ir haciendo examen de conciencia, hermano: lo mismo te han (has) dirigido por el camino equivocado, el de los malos). Rockurbanízate de nuevo y play con él. Gracias, Rosendo.



Tracklist:

1.Cúrame de espantos - 3:20
2.Que si vengo, que si voy - 3:50
3.Un capullo dentro de un jarrón - 3:23
4.¡Que bufonada! - 4:05
5.Terciopelo herido - 3:18
6.El botillo y la pringá - 3:30
7.Soy - 3:10
8.Maldita flojera - 3:10
9.A pesar - 3:35
10.El túmulo - 3:25

Formación:

Rosendo Mercado: Guitarra y voz
Rafa J. Vegas: Bajo
Mariano Montero: Batería

ZR

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