domingo, 5 de octubre de 2014

Crítica de la película Torrente 5: Operación Eurovegas (Santiago Segura, 2014)




por Savoy Truffle (@CarlosLorenteR)




Eran muchas las razones para acudir al estreno de Torrente 5: Operación Eurovegas, la última películas de la serie de Santiago Segura. En primer lugar porque esta saga es ante todo una de las sátiras más feroces a lo peor de nuestro país, que sigue imperando en muchos lugares y que a pesar del extremismo del personaje creado por su director en su misma persona, no está tan lejos de individuos que existen en la realidad. Pero, en segundo lugar, y muy importante, me atrajo el elenco elegido para esta quinta entrega, teniendo en cuenta que la cuarta falló en algunos aspectos. Dos actorazos como Julián López y Carlos Areces están sublimes, y la interpretación de Jesulín de Ubrique supera con creces mis pequeñas expectativas.





Y encima y por si fuera poco, el rescate de actores como Fernando Esteso, Andrés Pajares, y como no el inconmensurable Alec Baldwin reclutado para la ocasión, han hecho que la película tenga muy buen nivel e incluso sea la más coral de todas, en detrimento de la chupada habitual de cámara de Torrente.

En el año 2018, Torrente sale de la cárcel y se encuentra realmente espantado ante una España muy convulsa y dividida. Para buscar respuestas en su foro interno, decide ser "un fuera de la ley", y para ello intenta asaltar un casino reclutando a una banda de incompetentes, a través de un contacto de su estancia en prisión, y localiza a John Marshall, el cual supervisó la seguridad cuando se planificó el principal casino de Eurovegas.




Pero, sobre todo, nos encontramos ante una película que, como toda celebración torrentiana, tiene una cosa muy importante, y es que recupera gags de una gran calidad, a pesar de volver a utilizar alguno antiguo, pero con gracia y, por qué no decirlo, vuelve a ponernos en situación del país en el que estamos. La crítica sigue siendo feroz a través de este personaje misógino, racista, fascista, putero y bastante tacaño, sobre todo en lo que concierne a lo que es la llamada Marca España, que confunde tanto al personal, ya que aquí siguen mandando el fútbol, la corrupción, tener un buen coche y una mujer guapa.




Destacables y memorables Julián López haciendo de Cuco (del que ya se ocupó Gabino Diego en la 2) y sobre todo Carlos Areces haciendo de Ricardito, el hermano del butanero. De todas, sin duda es la película más depurada en toda su cruel desfachatez.

Muy destacable el homenaje al desaparecido Tony Leblanc, incluyendo un fragmento de una película suya antigua más la aparición de Chus Lampreave, Neus Asensí, José Mota, Iñaki Gabilando y un largo etcétera.

El culto a lo soez, basto y denigrante sigue siendo una seña de identidad que no abandonará a la saga, pero esta vez, para mí, con muchas cosas buenas.

Tráiler



©Savoy Truffle

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