ZEPPELIN ROCK: Metallica - St. Anger (2003): Crítica del disco. Review

jueves, 16 de enero de 2014

Metallica - St. Anger (2003): Crítica del disco. Review


by Don Críspulo


Vamos a ponernos en situación. Llevas seis años sin sacar un disco y aquella última grabación fue una cosa llamada Reload que fue vapuleada por crítica y público; llevas una vida de nuevo rico esnob alejada de todo lo que predicaste años atrás; has abanderado la cruzada contra napster ganándote el desprecio de muchos fans y ¿qué haces? Grabar St. Anger.

“Amor por los tullidos, las cosas rotas y los bastardos”.

Tyrion Lannister

Siempre me gustó defender a los malditos, creo que más por el ánimo de polemizar y discutir que por la bondad de mi perdida alma. Puede que sea abogado del diablo más para agradar al mismo diablo que por defender al débil y excluido. Y no cabe duda de que St. Anger es el rey de los discos malditos. El príncipe de los desvalidos.

Muchos de vosotros ya lo sabéis, las baterías, la caja exactamente, tienen una cosa llamada “bordón” que puede ajustarse a voluntad modificando el sonido de ésta. No hace falta que diga nada más, todos habéis escuchado St. Anger. Yo fui de los idiotas que no solo compraron sino que lo escucharon dos veces –para ver si mejoraba-. Aquel recurso, lo de la batería cacerola, ya había sido usado antes (oír por ejemplo el primer disco de Korn), aunque con mejor resultado. Quizá fue eso lo que querían, modernirzarse, subirse al caballo que iba delante en la carrera a principio de siglo. Recuerden, chandal metal. Incluso la portada, otra porquería, quería representar un poco a aquellos grupos punk underground, (escuchen esos alaridos de Hetfield en la copla que cierra el disco) quizás querían sonar a maqueta, a local de ensayo. Iba a decir que les salió el tiro por la culata, creo que no hubo ni tiro.




De este descenso a los infiernos, de culo y sin frenos, algo deberíamos habernos percatado cuando salieron en aquella entrega de los Grammy a tocar "One". Claro que entonces eran nuestro ojito derecho. Más limpios y aseados que cuando salieron con aquella cosa que nadie entendía (en 1983) llamada Kill´em All. El disco negro los sacó del mundo del Heavy, que en la época no era un gueto, era un paraíso, y les convirtió en estrellas mundiales con todo merecimiento. Luego lo que vino luego, ustedes lo saben tan bien como yo. Y fijénse que habían sacado, justo después de los “Loads” un meritorio, e incomprendido, Garage Days Re-Revisited. Incluso lo pobres se tragaron las críticas que deberían de haber sido para el señor Kamen por aquel rarito S&M (amo el "For Whom The Bell Tolls" de ese disco). Volvamos al bordón de la batería.

Local de ensayo, sí, todo muy romántico. Incluso me gusta cuando la caja, libre como las mariposas en primavera, vibra sola al comienzo de “Some Kind Of Master”. Un punto para Bob Rock (el gol de la honrilla, porque al final pierde por goleada). Me gusta como “descanta Hetfield”, mal, pero con mala hostia y me gusta, ideas mías, que qusieran soltar amarras y mirar de refilón al Hardcore, sonar crudos, directos... Obviamente de allí salió otra cosa. El problema, que era el bordón, se demostró que no era el bordón (aunque este sonaba a rayos) era la falta de ideas. Los que no somos jebis de diente perro aceptamos la falta de punteos, tampoco vamos ahora a sentir falta de los punteos del bueno de Kirk, pero esas coplas llenas de mala leche de siete minutos no había por donde cogerlas. “Frantic” empezaba prometiendo el oro el moro y se quedaba en el timo del Tocomocho. No era el sonido, es que era una mierda indigna de un grupo como Metallica. "St. Ange"r, la copla, no le iba a la zaga a pesar de que ese doble bombo debía romper las pantorrillas Lars Ulrich y había que esperar a “Some Kind Of Monster” para encontrar algo con calidad y entonces.... entonces llegaba el bordón y el sonido de lata. Quizás un disco, a lo Reign In Blood (dios, perdóname), de media hora corta hubiera sido más digerible. Quizás haber definido mejor lo que querían, si crudeza punk o subirse al carro del (me santiguo) Nu-Metal reinante en la época hubiera dado mejor resultado. Porque “My World” es otra de esas en las que no sabían si ir p'atrás o p'alante. En “Unnamed Feeling” y la final “All Within My Hands” puede que hubiera algo aprovechable, no todo, pero...

Y fíjense si tengo razón, que con el disco venía un vídeo (con Hetflied colgándose una Les Paul) donde tocaban todos los temas a pelo en el local de ensayo. Y sonaba mucho mejor. Cosas como “Dirty Window”



cobraban sentido en ese vídeo. Otras seguían sonando a comida rancia en lata vieja, pero daba para entender que es lo querían o lo que podría haber salido.

Al final hicieron una jugada maestra, grabaron el documental “Some Kind A Monster” que dio tanta vergüena ajena que consiguieron que nadie hablara más de St. Anger. Incluso en sus conciertos, lo único que mantuvo con vida a la banda durante aquellos años, ha desaparecido cualquier rasto del disco. Lugo vino Rick Rubin y, aunqu nada volvió a ser igual, por los menos nadie ha vuelto a ponerse colorado.




©Don Críspulo

11 comentarios:

  1. Compré el bicho este. Escuché entero el cedé. Vi el vídeo (o sea, escuché de nuevo al bicho este). Cerré el pack y lo encajé en mi colección de cedés. Y hasta hoy. Dicho esto... ¡qué cojonazos tienes haciendo una revisión de semejante truño! Olé.

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    1. No sé, imagino que por joder.... joderme a mí, claro. JAJAJAJA!

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  2. Metallica es una cuenta pendiente para mi, como Pink Floyd...por lo que sea no conecto con ellos. Este ni siquiera lo conozco y casi mejor.
    Saludos

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    1. A este ni te acerques. Ignoro como son tus gustos, pero desde luego Metallica tienen discos realmente buenos. Lo de Pink Floyd ya es un tema que deberías solucionar AHORA MISMO!

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  3. chuta, difícil que odie algo hecho por metallica, lo que puedo decir es que es el disco que menos he oído de ellos

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  4. Soy el único al que le encanta este disco? Igualmente afloja en las últimas. Pero me encanta. Me hace acordar, en ocasiones, a System of a down.

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    1. No sos el unico mi amigo! Me encanto este disco y como voa decis, decae un poco en algunos temas, pero podria decir que es mejor (para mi gusto obvio) que algunos discos anteriores. Una lastima que le den con un caño a este disco. Igualmente esta bueno ver distintas opiniones

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    2. No eres el unico, he escuchado el album completo unas 10 veces y lo tengo en mi colección

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  5. Si este disco huebira sido largado con otra banda (con documental y todo) el disco habria sido una genialidad, pero metallica ya se habia cargado a los metaleros asique era una oportunidad genial para crucificarlos, a mi me encanto, almenos no es ni el album nengro ni ninguna de las primeras obras reversionadas.

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