ZEPPELIN ROCK: Microrrelatos - Basura Espacial 48: Ellos

sábado, 13 de octubre de 2012

Microrrelatos - Basura Espacial 48: Ellos


Ellos

TÚ no puedes verlos, pero puedo asegurarte que están ahí. Cuando cierras los ojos, surge su presencia corpórea. Si vuelves a abrirlos, desaparecen a tu vista, pero están, no obstante, muy cerca de ti continuamente. No, no viven en tu mente (ni tan siquiera en la mía), existen fuera de ti (y fuera de mí), pero tan cerca que podrías tocarlos con las puntas de tus dedos con solo alzar el brazo hacia ellos.


Se advierte que te conocen. No te hacen daño. Son como tú, pero están tristes, o distantes. Nadie pensaría que pueden hacerte daño, que tras su aparente calma se esconde un secreto frío, fruto de un odio desconocido o de una voluntad que ni ellos mismos conocen. Quizá sólo te miran, con sus ojos soñolientos, con su cara blanquecina, cenicienta, y lo hacen como desde otra orilla. No puedes tocarlos, no puedes hablarles. Ellos no te dicen nada, pero te acompañan siempre, sin pestañear apenas. No son molestos, pero uno siente un escalofrío violento cuando piensa que de verdad siempre te siguen a todas partes, siempre a tu lado y siempre mirándote sin saber para qué. ¿Qué te dirían si supieran hablarte? ¿Qué te reprocharían? ¿O te reprochan ya algo estando junto a ti? ¿Te aman? ¿Qué quieren de ti? ¿O es que acaso solo esperan para llevarte con ellos al final?

Ángel Carrasco Sotos

2 comentarios:

  1. Si nos acompañan siempre, como sombras, una acabará acostumbrándose. Además soy de las que se encariñan enseguida de aquéllos que veo a diario.
    Me parece hasta bonito, es como tener esos amigos invisibles de algunos niños.

    Pero hay cosas que me dejan más asustada, y es eso de que si se cierran los ojos surgen con cuerpo... Puf!, eso sí que no.

    ¿En qué estás pensando? ¿son fantasmas de algunos que murieron? ¿seres de otros mundos? ¿zanahorias que vendieron su alma al diablo?

    Me encantaste Ángel, nuevamente. ¡Eres un monstruo! Me voy a comer.
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Me da que no son ángeles de la guarda precisamente, o quizá sí, quién sabe. Yo escribí el texto, pero, una vez publicado, pertenece a todos sus lectores, y cada uno puede pensar lo que desee. Posiblemente no sean más que palabras, es decir, a lo mejor no existen ni tan siquiera como sombras. Son nada, y eso a mí me deja más tranquilo.

    Besos, Tow.

    ResponderEliminar