miércoles, 23 de mayo de 2012

Slash - Apocalyptic Love (2012): crítica del disco (review)



El nuevo disco de Slash se titula Apocalyptic Love y, según habíamos podido ir comprobando en esos anticipos que se nos iba adelantando, lo que ha salido del horno es un buen trabajo, con un doradito ideal para ponerse hasta arriba. Un trabajo con multitud de facetas como un prisma cubierto de espejos que refleja una gran variedad de temas en los que el ex GNR nos demuestra que sabe desenvolverse con soltura en los diversos palos que toca, aunque el disco muestra una compacta unidad. La guitarra es la gran protagonista del disco, ¡cómo no! (ritmos y punteos de cadencias cálidas y poderosas según circunstancias). La voz, única en este caso, de Myles Kennedy, ha sido una apuesta segura y pocos peros podemos ponerle. Hemos disfrutado con su escucha, ya lo anticipo.


El álbum está compuesto por 13 temas más 2 bonus tracks. Se abre con la canción que da título al conjunto, en el que quedan claras las intenciones: un rock rotundo con momentos de tranquilidad pronto rotos con ese guitarreo incesante plagado de aquilatados punteos. Kennedy está majestuoso, algo que será una constante de esta grabación. "One Last Thrill" sigue los mismos pasos, con momentos Guns, algo que volveremos a percibir igualmente en el continuo suceder de las pistas. Poderosa la voz del nuevo de mr. Myles, trepidante, sabiendo manejar a la perfección los cambios que la melodía impone en su martilleo. Buenas sensaciones. En "Standig in the Sun" el calmado prefacio nos anuncia que en algún momento tendremos que coger la moto, pero esta vez para ir contemplando el paisaje que se nos va abriendo a ambos lados de la carretera. Los cambios de rasante son leves, pero la cabalgada es incesante. Nuevos punteos que a veces suponen un crescendo, aunque será de nuevo el melodioso estribillo el que nos devuelva a un vuelo a ras de suelo. "You're a Lie" es uno de los temas que se nos anticipó, magnífico, de lo mejor del disco. Me encanta cómo el complemento intenso y poderoso de los punteos de la guitarra a ritmo de balada se acoplan a la perfección a la voz de Kennedy. La composición es estupenda y deja el poso cierto de haber disfrutado de un buen rock. 

"No More Heroes" discurre a ritmo de balada, con sonido Guns de nuevo, y algo Kiss en el estribillo. De momento la unidad es máxima y el disco evoluciona sin sobresaltos. "Halo" la escucho como una canción de transición. "We Will Roam" es estupenda, con unas bases rítmicas sobresalientes; y es que la producción del trabajo atesora una enorme calidad en general y esto influye decisivamente en el resultado. En "Anastasia" se recurre al acústico en el prefacio para, a partir de un ritmo clásico (de música clásica quiero decir), ir adentrándonos en parajes reconociblemente setenteros. Un buen tema, sin duda, que suena a gloria por su riqueza en matices: es de los de degustar. No os perdáis esa acupuntura artística que Slash realiza marcando sus dedos sobre los trastes. No tendría ningún problema en distinguirlo como el mejor del álbum. Quizá lo sea.

"Not For Me" es el tema tierno del disco, a un ritmo Pearl Jam que la guitarra de Slash se ocupa de volverlo más hard con sus continuadas incursiones. Es de comprobar cómo la voz de Kennedy es de las que se amoldan casi a cualquier circunstancia estilística, rítmica... El ritmo machacón de "Bad Rain" nos lleva en mitad de una tormenta que comenzó con pequeñas gotas sacudiéndonos en la espalda y al final terminó por calarnos hasta mitad del hueso. Se trata de otro espacio transitorio, un nuevo salón de pasos perdidos dentro del disco. El tema transcurre con distinguida parsimonia hasta que llega al estribillo. "Hard & Fast": esto es rock and roll, amigos, y toca mover el esqueleto. Lo hacemos con el peligro de poder descoyuntarnos. "Far and Away" es otra deliciosa balada que sirve como masaje reconstituyente, quizá la única canción lenta propiamente dicha del conjunto, con su punto sureño. "Shots Fire" nos dice que hemos de acostumbrar el oído de nuevo a otra sesión de rock sin anestesia. Y en esas andamos. Más punteos como cañonazos que nos dejan fritos. Ritmo salvaje y la voz de Kennedy que vuelve a salvarnos sirviéndonos de agarradero.

Y llegamos al primer bonus track con "Carolina", cuando ya estábamos pensando en escuchar otra vez lo asimilado en esta hora en la que Slash nos había absorbido y recomido las entendederas. Pues la escuchamos. Lo mismo haremos con el siguiente corte, "Crazy Life", pues uno no se cansa de escuchar buen rock. No son los mejores temas, pero se dejan escuchar; son de trato amable. Cierre clásico, que solo significa: ahí queda eso (parar los que dudaban de mí).

NOTA (provisional): 8


4 comentarios:

  1. Excelente crítica amigo. Me gusta Slash pero tengo debilidad por Izzy Stradlin, claro que diras que una cosa no quita la otra jajaja pero tenía que decirlo. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Así como el otro me dio por culo, éste tengo gana de escucharlo...

    ResponderEliminar
  3. Normalmente no presto atencion apenas a los musicos cuando salen de las bandas madre, y este caso es de esos. Poco he escuchado de el, y eso que lo que hacia hace años no sonaba nada mal.Lo pones muy bien, una escucha cuanto menos tendre que darle, a ver que tal.

    Saludos!!!!

    ResponderEliminar
  4. Lo que mas me gusta de los discos de Slash son las tapas , genial mezcla de musica y dibujos . Saludos !!

    ResponderEliminar