ZEPPELIN ROCK: ELUVEITIE - Evocation II: Panthon (2017): CRÍTICA Review

viernes, 18 de septiembre de 2026

ELUVEITIE - Evocation II: Panthon (2017): CRÍTICA Review

 

por Dani Matute (@dmatuteb)



Raro es ya, de entrada, un disco que usa una lengua muerta indoeuropea de la que solo nos han llegado testimonios escritos y de la que su pronunciación es una hipótesis basada en su influencia en otras lenguas vivas: el antiguo galo. El nombre del grupo, Eluveitie, pronunciado “El-vei-ti” se traduce como “El helvético”. Se trata de un grupo suizo fundado en Winterthur por Chrigel Ganzmann en el 2002 y que fusiona el death metal con el folk galo usando instrumentos tales como el violín, flautas, gaitas y zanfoñas. Vamos, lo que se ha dado en llamar folk metal. Pero estos señores decidieron ir un pasito más allá, mezclando el galo antiguo con el inglés en algunas de sus letras hasta que, allá por el año 2009 decidieron editar la primera parte de este vinilo que os traigo, Evocation I: The Arcane dominion, usando en todas las canciones el galo en un disco acústico. Fue con ese disco con el que los descubrí y me flipó bastante ese sonido folk. Cuando investigué en su discografía anterior, descubrí su parte death metal y el guturalismo de sus canciones y, quitando un par de temas, no me hicieron mucha gracia. Es más, tras aquel disco, seguí escuchando sus nuevos trabajos de los que, en cada uno, salvo solo dos o tres temas, los más melódicos. Ya sabéis, soy un blandengue. De todas formas, en mis listas de reproducción figuran temas como: “The Call of the mountains”, “Inis Mona”, “A rose por Epona”, “Helvetios”, “Ambiramus”…casi siempre donde hay voces limpias.


 

De aquel Evocation I, me fascinó la voz de su cantante y zanfoñista Anna Murphy, y los temas “Brictom” y “Omnos” los escuché hasta la saciedad. Tardaron ocho años en hacer la segunda parte. Entre medias, publicaron los discos Everything remains (2010), Helvetios (2012) y Origins (2014), y se marcharon del grupo varios integrantes, entre ellos Anna Murphy, que fue reemplaza por Michalina Malisz en la zanfoña y Fabienne Erni en la voz (también toca el arpa celta y la mandolina). En realidad, del Evocation I al Evocation II solo repiten el líder de la banda, Chrigel Glanzmann y el bajista Kay Brem.  Nos encontramos con un disco que, a pesar de tener 18 temas, con preeminencia de composiciones instrumentales, dura unos 50 minutos. El título de cada canción se corresponde con un dios de la mitología helvecia celta y trata de esa mitología y de esa cultura, como la mayoría de canciones de Eluveitie.  



Bien, ahora paso a dar mi opinión general. Aquel Evocation I fue una sorpresa y una revelación personal, me cautivó y lo usé como banda sonora de viajes al curro. Sin embargo, esta segunda parte es más de lo mismo, perdiendo ese efecto sorpresivo. Además, creo que la mayor parte del disco son “interludios” como si rellenaran el disco. Hay reminiscencias de su pasado, con temas que son segundas partes de otros anteriores. De las canciones largas, lógicamente hay que destacar “Epona” y “Lvgvs”, las más melódicas, ágiles y que actúan como singles. “Artio”, un tema desgarrador y muy emotivo, prácticamente vocal y “Ogmios”, que de nuevo nos trasmite muy buen rollo. A destacar también “Antvmnos” sobre todo porque os sonará a una mezcla Led Zeppelin y Simon and Garfunkel (“Scarborough fair”), "Aventia" que me recuerda al tema principal de El último mohicano y “Esvs”. En definitiva, si lo escuchas como un todo y te gusta el folk, el disco tiene sentido, lo disfrutas como un ente total. Si te acercas a él buscando otra cosa, no funcionará nunca. Es más, mis primeras escuchas fueron de decepción total pues me esperaba una evolución de su primera parte. Ahora que lo vuelvo a escuchar para esta entrada, le encuentro mucho más el gustillo. Pero a veces la música es cuestión de momentos. Un ejemplo de esto que digo es que, las veces que pinché este trabajo de los suizos en el pasado, mi hija mayor decía que se aburría. Esta semana me ha dicho que quiere aprender “ese idioma raro” y que se le ha metido la melodía en la cabeza de un par de canciones. Es más, esta tarde me ha pedido ponerlo en el coche y lo ha buscado en Spotify. Es lo grande de la música.


 

Os dejo por aquí la formación del grupo para la grabación de este disco (he tenido que buscar qué es el bodhrán):


Chrigel Glanzmann / Voz, Guitarra, bodhrán, Gaita, arpa, mandola, flauta

Kay Brem / Bajo

Rafael Salzmann / Guitarra

Nicole Ansperger / Violín, coros

Matteo Sisti / Gaita, flauta, mandola

Alain Ackermann / Batería, percusión

Jonas Wolf / Guitarra

Michalina Malisz / Zanfoña

Fabienne Erni / Voz, arpa céltica y mandola


*Artistas invitados*

Brendan Wade / Gaita irlandesa

Netta Skog / Acordeón

 


Fue grabado a caballo entre Suiza y Polonia con la producción a cargo de Glanzmann. El diseño de la inscripción gala corre a cargo de Matteo Sisti, uno de los integrantes del grupo.

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