domingo, 21 de julio de 2019

Crítica de LIFEFORCE (Tobe Hooper, 1985): Review


by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Esta película titulada Lifeforce es una realización de Tobe Hooper de 1985 en la que se cuenta la historia de una misión conjunta angloamericana a bordo de la nave Churchill –anda que el nombrecito se las trae- que se dirige hacia el cometa Halley para estudiar su composición y características aprovechando el momento de máxima cercanía a nuestra órbita. Sin embargo, al acercarse al cometa descubren una inmensa nave escondida en su cola. Cuando un grupo de astronautas la aborda halla en su interior cientos de ejemplares de una especie de murciélagos gigantes así como tres cuerpos desnudos –dos hombres y una mujer- que parecen humanos y están como suspendidos en gravedad cero en el interior de unos sarcófagos de cristal.





Treinta días después, en la Tierra no se tienen noticias de la Churchill por lo que se utiliza el transbordador Columbia para acudir en su rescate. Pero lo que encuentra el equipo de recuperación es la nave destruida por un incendio y toda la tripulación muerta. Al parecer sólo se han salvado los tres sarcófagos. Cuando las autoridades intentan despertar a la joven extraterrestre, ven con alarma como –antes de escapar- es capaz de aspirar la fuerza vital de los hombres a los que hipnotiza con su poderoso atractivo sexual. Poco después también huyen sus dos compañeros del complejo científico y es entonces cuando asistimos con horror al despertar zombie de la primera víctima de la bella mujer.






Piltrafillas, Lifeforce es una extraña mezcla de película del espacio, vampiros y epidemias que –en mi opinión- está caracterizada y lastrada por unos efectos especiales de cartón piedra que en su época quizás eran muy buenos, pero que hoy día producen risa o directamente un sentimiento de ridículo de lo más espantoso y que además tiene un argumento entre inverosímil, lioso y simplón. Y eso amiguitos que las críticas que he leído hasta el momento ensalzaban esta película. A lo mejor es que en casos como este queda claro que no tengo ni idea de lo que hablo. En resumen, piltrafillas, casi dos horas de frikada para die hard fans de la ciencia ficción más bizarra que en su estreno tuvo como principal reclamo el mostrar el cuerpo desnudo de una jovencísima y preciosa Mathilda May -en realidad tan sólo son unos minutos a lo largo de todo el metraje, pero ya se sabe que tiran más dos tetas que dos carretas- y que con el tiempo ha visto acentuadas sus carencias. Pero no me hagáis demasiado caso.

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