domingo, 15 de abril de 2018

Las mejores películas del año 1940 - Lo mejor del cine de 1940

El bazar de las sorpresas.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC


Comienza la década de los 40, comienza la época que más gozo (a la que sumaría buena parte de los 30, bien es cierto), que terminaría en los 60. Es la década de la maduración y el auge del Cine Negro, el género más complejo y rico del celuloide junto a Western, cobijo de la transgresión y el atrevimiento que las limitaciones del Código Hays imponía. La época dorada del cine, la maduración de los géneros, la sublimación de los mismos, con la política de Estudios en su máximo esplendor. Y eso que aún no tenemos aquí ningún ejemplo de puro Noir, pero llegarán, llegarán pronto, háganme caso.

El gran dictador.


Las mejores películas de 1940
(Lo mejor del cine de ese año)


EL BAZAR DE LAS SORPRESAS, de Ernst Lubitsch

Obra maestra de la comedía del gran Lubitsch con el bueno de James Stewart en estado de gracia. Modelo y referente de la comedia romántica, imitada hasta la saciedad, incluso con remake en 1998 protagonizado por Meg Ryan y Tom Hanks. Pura sutileza, talento y vitalidad.


EL FORASTERO, de William Wyler

Soberbio western donde todo funciona a una altura extraordinaria. Menos mencionado y reivindicado que otros, pero de calidad excelsa. El duelo entre Gary Cooper y Walter Brennan, que le dio el Oscar al segundo, comandado por William Wyler. Si te gusta el género, ni lo dudes.




EL GRAN DICTADOR, de Charles Chaplin

Una de las películas más conocidas del director, aunque no la mejor, de gran calado, que mezcló las virtudes cómicas con un mensaje trascendente, motivo de su mayor repercusión. Con escenas iconográficas, que en su poder alegórico han pasado a la historia (la del globo terráqueo, por ejemplo), es otra obra maestra de uno de los más grande creadores de todos los tiempos.


EL HALCÓN DEL MAR, de Michael Curtiz

Un clásico de las aventuras marinas que no nos deja muy bien a los españoles, pero que si obviamos ese detalle y esa propaganda, se disfruta de principio a fin. Errol Flynn y Michael Curtiz, una pareja casi infalible. Una joya.


EL LADRÓN DE BAGDAD, de Ludwig Berger, Michael Powell, Tim Whelan, William Cameron Menzies

No son pocas las versiones, no. A la de Walsh del 24 le sigue esta que también es espléndida. Puro cine fantástico y de aventuras. Un referente de la mano de Alexander Korda en su vertiente productora.




EL PUENTE DE WATERLOO, de Mervyn LeRoy

Vivien Leigh en estado de gracia. Tras “Lo que el viento se llevó”, que traje la semana pasada, viene con esta otra joya. Un melodrama entre guerras, un clásico absoluto dirigido por el excepcional Mervyn LeRoy.


EL SIGNO DEL ZORRO, de Rouben Mamoulian.

Clásico de capa y espada con un icono del género. El Zorro. Tyron Powell, súper galán de la época y estupendo actor, inmortalizó al héroe enmascarado logrando estar a la altura del recuerdo de Douglas Fairbanks en un título que está entre los grandes del género aventurero.


ENVIADO ESPECIAL, de Alfred Hitchcock

Lejos de las obras maestras de Hitchcock, lejos de la que rodó este mismo año, “Rebeca”, pero entretenidísima indiscutiblemente. Clásico serial del maestro, que se estrenaba en América este año.


FANTASÍA, de James Algar, Samuel Armstrong, Ford Beebe Jr., Norman Ferguson, Jim Handley, T. Hee, Wilfred Jackson, Hamilton Luske, Bill Roberts, Paul Satterfield, Ben Sharpsteen

Uno de los mayores hallazgos y revoluciones del cine de animación. No es para los más pequeños, ya que es un ejemplo de abstracción y alegoría, y a la vez es de las más recomendadas para ellos. Sus ídolos sublimando grandes obras de la música clásica. Está entre las mejores películas de animación de la historia.




HISTORIAS DE FILADELFIA, de George Cukor. 

Hito de la comedia sofisticada, quizá su ejemplo más perfecto y conseguido. Cary Grant, James Stewart, dos de los tres actores con mejor filmografía de la historia, y la eterna Katharine Hepburn… ¡Qué puede faltar! ¡Ah, sí! Dirigida por George Cukor, uno de los más grandes directores de todos los tiempos y maestro de este tipo de comedias. Indispensable.


HOMBRES INTRÉPIDOS, de John Ford. 

No está entre las más valoradas del director, entre otras cosas porque tiene auténticos gigantes del Séptimo Arte en su creación, pero es un título espléndido y a reivindicar, aunque no guste tanto como otros.


JOHNNY APOLLO, de Henry Hathaway. 

Una de gangsters de Hathaway. No es muy conocida, lo sé, pero merece la pena. Un estupendo título dirigido con la habitual solvencia de un director siempre acertado.


LA CARTA, de William Wyler

Uno de los grandes melodramas de la historia con el rostro de una de las más grandes actrices de la historia en uno de sus papeles más recordados. Una dirección perfecta, como acostumbraba Wyler, una atmósfera cada vez más asfixiante y una Bette Davis deslumbrante en esta mezcla de drama y Cine negro que es un clásico indiscutible.





LA PASIÓN CIEGA, de Raoul Walsh.

Lo de Walsh es tremendo. Es capaz de contarte dos películas completas y diferenciadas en una, como es el caso. Síntesis y ritmo trepidante, quizá como ningún otro director. Hay algo de irregularidad entre las dos mitades del film, una resolución algo atropellada, pero estamos ante una película extraordinaria.


LAS UVAS DE LA IRA, de John Ford

Descomunal testamento cinematográfico. Ford ya encadenaba obra maestra tras obra maestra, pero no unas obras maestras cualquiera, atenticos referentes, monumentos en celuloide. Una de las grandes adaptaciones de la historia, cogiendo la novela de Steinbeck. Este retrato sobre la Gran Depresión americana está sellado a fuego junto a las más grandes películas de la historia. Y no era un western…





LA VENGANZA DE FRANK JAMES, de Fritz Lang

Incomprendido western este de Fritz Lang, el primero que rodó. No es un referente del género, pero sí una excepcionalidad. Complejo, reflexivo, oscuro. Es el primer título a color del maestro.


LOS HERMANOS MARX EN EL OESTE, de Edward Buzzell

Cita obligada cada año. Los geniales hermanos desplegando su talento en el oeste. Otra genialidad.



LUNA NUEVA, de Howard Hawks

Una de las mejores comedias de todos los tiempos. Una de mis favoritas. Con los diálogos más trepidantes que escucharéis, quizá sólo igualados en el “Uno, dos, tres” (1961) de Wilder. Diálogos como nunca antes se habían escuchado, donde los actores comían las últimas palabras de su compañero para dar más naturalidad y agilidad. Una de las innovaciones del maestro Hawks. Además, Cary Grant de encantador pícaro manipulador en un papel impresionante, y Rosalind Russell, que está soberbia.




LUZ DE GAS, de Thorold Dickinson

Seguro que muchos conocen el remake americano que George Cukor hizo en 1944 con Ingrid Bergman y Charles Boyer. Impecable obra maestra. Pues esta es la original británica, que aunque no llegue a la excelencia de la otra, es también magnífica. No renuncien a ella, que merece la pena.


MI MUJER FAVORITA, de Garson Kanin

Cary Grant e Irene Dunne con Leo McCarey de productor. Comedia simpática, lejos de las grandes obras protagonizadas por el actor, pero más que disfrutable. La presencia de Grant lo elevaba todo. Muy divertida.


PINOCHO, de Ben Sharpsteen y Hamilton Luske

Casi me dan ganas de llorar. Hace muchísimo que no la veo. Creo que desde esa infancia en la que la conocí. Y aún recuerdo fotogramas. Es increíble la fuerza que tiene Disney, el clásico y el actual. Quizá no sea la mejor de la impecable filmografía de la productora, pero es una delicia.




POLICÍA MONTADA DEL CANADÁ, de Cecil B. DeMille

No es una obra maestra, pero es citada como ejemplo de western fuera de las fronteras típicas del western. Una buena película de aventuras con gran director y con gran reparto para pasar un magnífico rato.


REBECA, de Alfred Hitchcock

La primera película americana de Hitchcock. ¡Y qué película! Seguramente la más brillante que había realizado hasta ese momento. Drama, intriga, atmósfera gótica… amas de llave… Puro Hitchcock con sus obsesiones consolidadas y perfectamente depuradas.




RECUERDO DE UNA NOCHE, de Mitchell Leisen

Curiosa comedia del alabado en estas páginas Leisen. Comedia, romance, atracos… un popurrí perfectamente condimentado con el talento del director y el de su guionista, un Preston Sturges del que este mismo año ya aparecen algunas de sus películas como director.


TREN NOCTURNO A MUNICH, de Carol Reed

Reed es posiblemente uno de los directores más ninguneados de la historia del cine. Su excepcional trabajo en “El tercer hombre” fue despreciado al estar Orson Welles en el proyecto, negándosele al director cualquier mérito. Vean esta cinta, la que lo lanzó a la fama, y joyas como “Larga es la noche” (1947) o “El ídolo caído” (1948) que traeré aquí las próximas semanas, y verán como talento tenía para aburrir.

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