miércoles, 26 de octubre de 2016

U2 - Under A Blood Red Sky (1983): Crítica del disco review


por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos






En los tiempos que corren cuesta escuchar la palabra "U2" y pensar en un grupo de rock. El panorama actual evidencia que cada vez queda menos para que no volvamos a ver a los Judas Priest, Paul McCartney o los propios U2 sobre un escenario. Los dinosaurios llegaron, poblaron la tierra y se extinguieron, y lo mismo sucederá con la música, eso no es nada nuevo. Pero sucede que U2 antes de convertirse en dinosaurio y ser, para bien o para mal, algo más que un grupo de música, fueron un excelente grupo de rock.





Una de las pruebas más concluyentes está en este vinilo lanzado cuando llevaban solo tres discos de estudio, lo que demuestra el convencimiento total en el directo del grupo, y que a día de hoy sigue siendo su único álbum enteramente en directo (Rattle and Hum es mitad y mitad). Durante los 35 minutos (escasos, sí) que dura el plástico los altavoces escupen el sonido de un grupo que de un momento a otro iba a estallar. El objetivo era la conquista del mundo, la fórmula era certera y especialmente en algunos momentos concretos queda demostrado por qué el directo de U2 era sencillamente descomunal. Play.




El inicio es certero con Gloria, una de las canciones capitales de la primera época de los irlandeses. Sobresaliente la guitarra de The Edge que sin llegar a imponerse del todo deja su sello en un tema brillante que está a la altura de lo mejor del LP. Le sigue 11 O’Clock Tick Tock, cuya presencia es un acierto total que además de ser el segundo single del grupo tiene un toque muy fresco que te deja con ganas de más. Ese sonido que también caracterizaba a los primeros temas de The Police es tan efectivo como espontáneo, y es una joya. Al igual que I Will Follow, donde The Edge se hace, ahora sí, dueño y señor de la canción. Una de las más rockeras del disco, ejecutada mediante un poderoso riff elegante y rompedor. Musicalmente, el momento cumbre llega con Sunday Bloody Sunday, que Bono introdujo como “esta no es una canción rebelde”.




Una de las mayores composiciones que jamás hayan grabado y que más de treinta años después sigue sonando tan inmortal como entonces. The Electric Co. Muestra el lado más rockero del grupo, que felizmente la recuperó para los conciertos de presentación de su último disco. En directo suena atronadora, y en este álbum es uno de los momentos más celebrados. Suena a continuación New Year’s Day, otro de los magníficos temas del LP War que descansan a la alargada sombra de Sunday Bloody Sunday, y cierra el álbum 40 dejando el listón directamente proporcional a las ganas de una mayor duración del disco: muy alto. Se echa en falta algún tema como Seconds o Fire, y se antoja poco para el grupazo en directo que es U2. Eso no impide que las ocho canciones ofrezcan unos minutos gloriosos y que este sea un disco que sin estar a la altura de los imprescindibles en directo sí que nos muestra a un grupo que ya en sus inicios eran una apisonadora en el escenario.








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2 comentarios:

  1. U2,en directo,siempre han sido la ostia,los he visto una sola vez con la gira zoouropa y quedó en la memoria como uno de los mejores conciertos que he visto en mi vida...aparte de la energia que despiden los tios te montan un espectaculo increible

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  2. mi padre que los vio en el 87 en Madrid comenta lo mismo, y los vídeos que circulan por internet lo confirman. Por eso da pena que no hayan sacado un álbum doble en directo con más temas de los que vienen aquí

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