domingo, 30 de octubre de 2016

Crítica de "Escuadrón suicida" (David Ayer, 2016): Film review


por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC



Se presentaba un intenso duelo de antihéroes poco recomendables entre Marvel y DC Comics con los estrenos de “Deadpool (Tim Miller, 2016) y “Escuadrón suicida” (David Ayer, 2016). Y lo cierto que las dos parecen haber funcionado bastante bien en taquilla, donde “Deadpool” ha batido récords, siendo una cinta para adultos, con 800 millones de recaudación y esta que nos ocupa ha alcanzado cifras similares.


Donde parece la que la balanza se ha desequilibrado ostensiblemente ha sido en sus resultados artísticos y valoraciones críticas y de los fans. Ahí “Deadpool” ha barrido con contundencia, aunque es cierto que partía con ventaja.




Se quiera o no en “Escuadrón suicida” había algunos personajes que ya tenían referentes cinematográficos anteriores, lo que ponía sobre aviso a los fans (Batman, Joker), y además su espíritu transgresor estaba mermado de inicio con respecto a “Deadpool”, que apostó por la falta de prejuicios y ponerse pocos límites.

Esto podría ser un atenuante para la película de David Ayer, director bajo sospecha, si no fuera porque en este aparatoso y estúpido artefacto, casi nada funciona.




Al gobierno de los Estados Unidos no se le ocurre otra cosa para combatir a las alienígenas amenazas que asolan la Tierra, que reclutar a los villanos con superpoderes más crueles y despiadados del mundo que tienen encarcelados. Serán ocho, y aunque sin muchas ganas de colaborar no tendrán otra opción cuando una pérfida villana-bruja haga peligrar la existencia de todos.

Su psicodélico look es decididamente hortera y su trama, sin evolución ninguna, pasa de la fase de planteamiento y presentación de los protagonistas a un clímax alargado sin el más mínimo interés, en una lucha de superhéroes contra una maléfica bruja de fantasía.




Sí, tras presentarnos a nuestros malvados héroes, nos encaminamos a una expedición que pretende penetrar en un edificio para acabar con una bruja que se pasa allí toda la película haciendo no se sabe muy bien qué con una especie de ventilador gigante de otro mundo, labor que ella califica como “construir su arma”. Allí echa la muchacha el rato, con otra nueva “arma” que se eleva como un tornado hasta los cielos (originalidad supina: hola, “Hombre de Acero”; hola, “Vengadores”…), con muchas lucecitas psicodélicas.

La segunda parte de la película remite vagamente a ese aceptable título que fue “Dredd” (Pete Travis, 2012), remake de “Juez Dredd” (Danny Cannon, 1995), que hizo de la necesidad virtud y de su falta de presupuesto un estupendo artefacto de acción claustrofóbica en un solo escenario cerrado (casi toda la película).




Los grandes alicientes de la película eran las apariciones de Batman y Joker. El primero apenas aparece, es meramente circunstancial; Joker, en cambio, sí tiene más presencia, pero la interpretación de Jared Leto iba a ser observada con lupa y comparada con sus antecesores, Nicholson y Heath Ledger, saliendo escaldado… El doblaje que le han puesto, criminal, ayuda a sepultar aún más su trabajo.

El resto de personajes carece de carisma para sostener la película por sí sólo. Ni el protagonista, Deadshot, interpretado por Will Smith, ni la sobrevalorada encarnación de Margot Robbie lo logran. Una Margot Robbie que se llevó las mejores críticas del film, seguramente con justicia, pero que ha llevado a sobrevalorar una interpretación previsible en su locura infantilizada, histriónica y limitada para no salirse demasiado de rueda desde el guion, lo que hace intuir cada salida de tono que tiene. Con todo, es cierto que es lo mejor del film.




Esa relación de “amor fou” entre los pirados de Joker y Harley Quinn (Margot Robbie), no funciona en ningún momento, y lo cierto es que encaja regular en la trama general, donde la presencia de Joker es, básicamente, prescindible. Locuras impostadas que causan más sonrojo que miedo o gracia.

El montaje de la película, también psicodélico y hortera, es confuso y desastrado, y los recursos visuales del director mediocres. A David Ayer ya se le vieron las costuras en la prescindible “Corazones de acero” (2014).




Lo mejor de la cinta, que no es para tirar cohetes, es el inicio con la presentación de los protagonistas, aunque es una fase profundamente esquemática. Al menos tiene el interés de que los conozcamos, sepamos sus habilidades y algunas de sus circunstancias…

La narrativa es caótica y vertebrada en el azar y lo gratuito. No sabemos por qué pasa casi nada ni el sentido de lo que ocurre, más allá de que una villana vengativa y con malas pulgas quiere destruir la humanidad. El ejemplo perfecto lo tenemos en toda la fase donde vemos a la bruja escabullirse para realizar su “plan”. O cuando aparecen dos nuevos personajes que solamente están ahí para demostrar que los collares explosivos que les han puesto (hola, “Perseguido”, de Schwarzenegger), funcionan.




Por si fuera poco, los diálogos y supuestas ocurrencias humorísticas tienen menos gracia que comerse una guindilla en ayunas. La escena del bar, que pretende ser emotiva con esos villanos humanizándose y contándose sus cosas, sincerándose, resulta burda y algo ridícula.

El clímax es para mear y no echar gota. Un sinsentido infantil y absurdo donde se pasan sus propias reglas por el “arco del triunfo” y las resoluciones son tan desquiciantes como chorras.

Aparatosa y en continuo bache narrativo con explosiones y tiroteos sin ton ni son. Escandalosamente infantil cuando se suponía transgresora y distinta. Salvaremos la banda sonora en algunos momentos…

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6 comentarios:

  1. No es que tuviese mucho interés cuando oí hablar de la película; pero cuando oí lo del amor entre Joker y Harley en algún tuit se me quitaron las ganas. Porque vi venir lo que dices de ello.

    Me imagino que la interpretación de Margot Robbie está tan sobrevalorada como la de Heath Ledger. Ojo, digo que la de Heath Ledger está sobrevalorada, no que fuese mala, que es lo que entiendo que dices sobre la de Margot. En general, me parece que se tiende a sobrevalorar mucho las interpretaciones de los personajes de locos, histriónicos y cualquiera que se pueda resolver con algún tic. Incluyendo las dos oscarizadas de Dustin Hoffman por Rainman y Al Pacino por la del ciego el último del que hace de Hawking seguramente por sentarse así y poner las manos de tal manera. Aunque mejor dar Oscar por eso que por pelucas y regímenes de adelgazamiento.

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    1. Totalmente de acuerdo con lo que dices. Ella está bien, pero... Los papeles de loco hay que ser justos con ellos, son una anomalía, pero como dices se les sobrevalora. Hay que procurar no caer en una cosa ni en la contraria. Citas Rainmman, y la gran interpretación de esa película la da Tom Cruise... Y así tantas veces...

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  2. yo flipé con la gente que estaba enfadada porque no habia salido mas joker......pues cuando me vi la película he de decir que no tenia que haber salido NUNCA...parece un gilipollas que da verguenza ajena,vamos y de joker porque le ponen el nombre porque de parecido nada.Lo dicho que lo que mas resonó es que se grabo mas de joker y que no salio y etc etc,quejandose hasta el propio jared....pues menos mal que no lo sacaron mas,porque me daban ganas de darle un par de ostias cada vez que aparecia.....y el will smith un tanto de lo mismo,esas caras de chungo que pone que parece que el tio se esta cagando,....que vuelva a hacer comedia.El resto de la peli no hay por donde cogerla.

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    1. Jajaja muy cierto. La verdad es que es para fliparlo... Un saludo!

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  3. MR sambo que te ha parecido Captain Fantastic?

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    1. Aún no la he visto, pero te diré en breve!

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