miércoles, 7 de octubre de 2015

Crítica del disco de Slayer "Repentless" (2015): Review


por Marco Antón (@Antoncastle66)
del blog Críticas de Rock y Metal




El regreso de Slayer siempre es de mucho ruido y muchas voces en torno a una nueva placa discográfica, como si del mismo apocalipsis se tratara. En esta ocasión no era para menos, luego de dos años llenos de turbulencia envueltos en polémica con los fanáticos por diversas circunstancias extramusicales como la muerte de una de sus “leyendas” y la expulsión de otra en términos muy polémicos: la situación llegó a tal grado, que en diversas redes sociales se comentaba que Slayer no sería el mismo a partir de ahora, incluso se llegó a acusar a Kerry King de la terquedad de seguir con el grupo por razones económicas por encima de las musicales (en mi opinión los dos factores son ampliamente válidos) y así tenemos el nacimiento de la undécima obra musical de la banda, titulada Repentless.


El track list del disco es el siguiente: 1. Delusions of Savior, 2. Repentless, 3. Take Control, 4. Vices, 5. Cast the First Stone, 6. When the Stillness Comes, 7. Chasing Death, 8. Implode, 9. Piano Wire, 10. Atrocity Vendor, 11. You Against You, 12. Pride in Prejudice. Como leerán están llenas de puras letras típicas como en los anteriores materiales de Slayer.



Un disco muy pensado, mucho antes de grabarse por el cuarteto de músicos curtidos en los distintos conciertos alrededor del mundo ante innumerables audiencias, en parte debido a las múltiples situaciones que se presentaron. Tenemos diversas influencias a lo largo del disco e incluso tenemos un legado del mismísimo Jeff Hanneman (“Implode”) en una de las piezas. Decimos esto porque hay temas que pudieron haber encajado perfectamente en discos como el “South Of Heaven”, “Divine Intervetion” o “Undisputed Attitude” debido al sonido plasmado en ellos. La alineación de la cual hablamos es Tom Araya en la voz y el bajo, Kerry King en las guitarras, Gary Holt en las guitarras y Paul Bostaph tocando la batería.

Tenemos una banda que apenas se viene engrasando como una maquinaria de guerra muy fuerte y pesada. La legendaria banda dio tumbos y visos de separación un par de años antes debido al fallecimiento del pilar de las guitarras Jeff Hanneman (máster) y luego con la abrupta salida en malos términos de otro maestro como lo es Dave Lombardo, sustituidos por los no menos reconocidos Gary Holt y Paul Bostaph (quien regresó de nuevo a la agrupación), quienes se adaptaron a su manera al estilo de la primigenia banda de Thrash metal con el fin de darle cuerpo al décimo primer disco del grupo.




Es un disco con la velocidad un tanto ralentizada, pero la brutalidad no se ha visto mermada para nada y como cada disco de Slayer tenemos la metralla presente aunque sea en “midtempo” donde las habilidades de cada músico fueron perfectamente plasmadas por el reconocido productor Terry Date (Pantera, Slipknot, etc) en lugar del afamado Rick Rubin, es decir un productor curtido en el metal moderno y no en el metal clásico como lo es el señor Rubin. Por ello tenemos a la agrupación orientada en el sonido menos veloz como son las bandas que ha producido Terry Date a lo largo de su carrera.

Una introducción enteramente instrumental. "Delusions of Savior" la cual es oscura, potente y con carácter marca Slayer; se enlaza directamente con el tema título “Repentless”, que empieza con un riff totalmente Slayer: rápido, afilado y sobre el que cabalga la rápida batería. Las guitarras se escuchan algo faltas de cuerpo para lo que tradicionalmente ha sido el sonido de la banda. Suenan secas y muy en primer plano, mientras que el bajo queda relegado, la menos lograda del disco como para ser tomada en cuenta para ser “single” desde mi punto de vista. Continuamos con “Take Control” el cual tiene un inicio parecido a la típica canción rápida del grupo, pero tiene una estructura y unos cambios de ritmo que hacen de este uno de los más interesantes se muestran por fin todas las armas del grupo a una ferocidad brutal. “Cast The First Stone”, es un medio tiempo, un cruce entre lo corrosivo y lo demoledor que posee unas sobresalientes subidas de intensidad, de cambios de ritmo de buena manufactura. Otra de las piezas que ya habíamos podido escuchar antes de la salida del álbum es la titulada “When The Stillnes Comes”, en la que tras una larga introducción de las guitarras la intensidad vuelve a erigirse como la auténtica protagonista antes de la explosión definitiva con una abominable embestida marca de la casa. Tenemos a los “asesinos de neuronas” por naturaleza de regreso en la palestra del metal extremo de todos los tiempos.




De esta manera han transcurrido un poco más de la mitad del disco y el grupo nos consigue embrujar los oídos con todo su estilo en éste 2015. “Repentless” no es un disco malo, aunque se notan ciertos puntos flojos al tenerlo como un nuevo pretendiente de material clásico bajo las legendarias filas de Slayer. No es el mejor disco de Slayer en los últimos años, pero tampoco es el peor. Lo que está claro es que difícilmente conseguirá sobrevivir al paso del tiempo en cuanto a su larga discografía. Si ese es el precio para que la banda continúe girando y destrozando estadios (en toda su situación actual), pues que así sea para bien de muchos que todavía disfrutamos que los maestros sigan en esta carretera de metal extremo. Sin duda que la vuelta al redil nos tomó por sorpresa como una auténtica lluvia de sangre en éste 2015, donde hacía falta material de este tipo para que el metal siga arrasando en todo el mundo.

Eso sí, antes de la sentencia, expondré a continuación lo que, sin duda alguna, es lo mejor del álbum: su portada. Infernal como el propio nombre de la banda y su historia, aterradora, intimidante… Para mí, la mejor portada de toda su discografía, por supuesto después del “Reign in Blood”. Sin embargo resulta irónico que debería ser congruente la bestial portada con la música que desprende el álbum.

Personalmente uno de los mejores discos del año (que ya he quedado bastante claro en lo referente a su discografía de la banda), sin lugar a dudas debido al enorme aporte realizado entre el material que ha salido este año para todos los fans de la música extrema en el mundo, así tenemos un estupendo contendiente a disco del año de éste 2015, porque la marca Slayer se ha renovado y si nos dejaron demolidos con un disco como “Repentless”… ¿qué sucederá cuando ésta alineación se conjunte más y nos entreguen un nuevo material salido del infierno?

©Marco Antón
Hay Slayer para un rato más.


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