viernes, 7 de noviembre de 2014

The Michael Schenker Group (MSG) - Built to Destroy (1983): Crítica del disco Review


by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)





Después de dos geniales álbumes tras su marcha de UFO con Gary Barden y la grabación de un fantástico Assault attack con el mercenario Graham Bonnet a las voces, el genial pero voluble Michael Schenker contrata de nuevo a Barden para grabar el que sería el último de la banda con Chrysalis y el que propiciaría un parón de dos años, el cambio de nombre de la banda y la llegada de un nuevo frontman.


Pero me centraré en Built to destroy, álbum con una de las portadas que más me gustan de toda mi discoteca, una idea del propio Michael en la que se le ve destrozando su Flying V y su propio Mercedes 450 SL mientras una lloriqueante Caroline Dodd –se supone que todo era ficción- se lo mira botella en mano. De hecho, me compré este elepé sólo por la portada, ya que no había escuchado ningún tema del álbum... y no me arrepentí en absoluto.




Además de Michael en la guitarra y el mencionado Barden, el line up se completaba con Chris Glen al bajo, Ted McKenna en la batería –el primero había estado con Michael desde su debut en solitario y el segundo ya había tocado en el anterior disco- y Andy Nye en los teclados, cantando en un tema Derek St. James que se uniría a la banda en la última parte de la gira del año siguiente. Sin tener el sonido de Assault attack, Built to destroy tiene varios temas encantadores para mi gusto como "Rock my nights away", "Walk the stage", "Time waits (for no one)" o "Red sky", un tema coescrito por un tal Louis según la wikipedia, aunque en la galleta del vinilo aparece J. Luis, que no es otro que José Luis Campuzano de Barón Rojo, que contribuyó mínimamente en la canción y con quien el guitarrista tuvo un detallazo al darle crédito.


El song list completo es:

A
Rock my nights away
I’m gonna make you mine
The dogs of war
Systems failing
Captain Nemo


B
Still love that little devil
Red sky
Time waits (for no one)
Walk the stage


En definitiva, otro álbum imprescindible en la discografía inconstante del rubio Michael, este dedicado a Bob Adcock –experimentado tour manager que también lo sería de Scorpions- y a Rudi, que no es otro que su hermano Rudolf. Adjunto el clip de una reciente actuación –aunque con Robin McAuley a las voces- tocando el "Rock my nights away".





Feliz viernes.
@KingPiltrafilla

Entrada publicada originalmente en FFVinilo.blogspot el 10.08.12

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