domingo, 23 de noviembre de 2014

Ten - X (1996): Crítica del disco Review


por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC

Ahora que el grupo británico saca nuevo disco, Albion, es buen momento para recordar su excelente debut.

Ten han mezclado Hard Rock, AOR y Heavy épico a lo largo de su carrera, pero en sus primeros trabajos, mis preferidos, este que nos ocupa y el siguiente, se centraron más en el Hard Melódico con toques AOR de forma predominante, estilo que les dio una gran y merecida reputación crítica, que aún conservan. Sus posteriores discos, con variaciones, fueron incluyendo elementos más heavys y, en general, no han llegado nunca a la altura de sus dos primeras obras, este debut y su segundo disco, The Name Of The Rose.


El gran rasgo diferenciador y personal del estilo de “Ten” lo tenemos en la fusión de inspiradas melodías comandadas por la aterciopelada voz de Gary Hughes con los ritmos hardrockeros contundentes y pesados. Además, en esta primera etapa destaca la brillante y clásica guitarra de Vinny Burns, ex miembro de Dare, que salió del grupo.

Una de las más grandes y destacadas influencias para la banda, que se ha mantenido hasta la actualidad a pesar de las variaciones de estilo en el grupo, ha sido Whitesnake. De hecho, en estos primeros trabajos el sonido de “Ten” es una mezcla entre Whitesnake y Bad English, con algún retazo de los Dare de Vinny Burns y Greg Morgan, el batería de ambos grupos…

Gary Hughes es un vocalista excepcional, una de las voces más sugerentes, sensuales, dulces y embriagadoras del panorama rockero actual. Su unión con los dos ex músicos de Dare, Burns y Morgan, es la semilla de este magnífico proyecto que es “Ten”. Hughes no sólo destaca en su labor vocal, también lo hace en la compositora. Un gran talento.

Su gran éxito de ventas en Japón, excepcional cuna del Rock melódico, les abrió las puertas del éxito y facilitó su firma con “Now and Then”, mítico sello del estilo, ahora dependiente de Frontiers. Público, dentro de un género minoritario, y crítica les encumbraron, dando inicio a una longeva carrera que se alarga ya 18 años.

Predije que estos magníficos “Ten”, liderados por Hughes y Burns, darían que hablar dentro del estilo, no era difícil a la vista de su calidad, pero han sido muchos los proyectos que se han quedado por el camino. Por fortuna el tiempo me dio la razón y aquí, a finales de 2014, podemos seguir disfrutando de su música y nuevos proyectos. Fueron el grupo revelación en 1996 cuando salió ésta, su opera prima. Un disco denso, profundo y pegadizo.

El único pero que podemos poner a los discos de Ten es la producción, que aunque ha mejorado y variado con el tiempo, no suele convencerme, especialmente en los primeros trabajos.




The Crusades/ It’s All About Love: Espectacular inicio con la intro de guitarra de Vinny Burns, que ya avisa que estamos ante un disco a tomar en serio. El trepidante punteo se transforma en melodía preciosa con arreglos de sintetizador emulando violines, un inicio guitarrero extraordinario. De ahí pasamos a los ritmos pesados del tema en cuestión, un Hard Rock melódico, agresivo, matizado por la melodía de la composición y la dulce voz de Gary Hughes. Magnífica guitarra semejante a un bajo antes de la entrada de la voz. Sensacional estribillo y uso de los coros en el mismo como mandan los cánones así como la progresión de la melodía y la composición en sí, estrofas, puente y estribillo se suceden con extraordinaria naturalidad. Los riffs de Burns son excelentes en el tema, así como su solo. Largo, variado y perfectamente acompañados, en sus distintas partes, por la batería, que juega con los platos de forma excepcional. La salida del solo con el estribillo y la intensidad del mismo es uno de los mejores momentos de un tema sin fisuras. Parte final con coros y estrofas de distinta melodía junto a la sensacional guitarra de Burns de fondo. Sensacional tema que marca las bases del disco. Os gustará.

After The Love Has Gone: Uno de los temas que más enganchan del disco, coros suaves lo dan comienzo pero los riffs aparecen en seguida y se complementan con una magnífica melodía de guitarra. Un tema contundente y comercial que hará las delicias de los amantes de este estilo. Hughes y su voz acarician en cada estrofa, como la brisa que alivia el sol en un día de playa. Preciosos detalles de teclado en las estrofas, estribillo largo, elaborado y desarrollado con mimo. La melodía principal de guitarra siempre presente es una gozada. Es una pena que la discreta producción no ayude nada a unas composiciones tan trabajadas y repletas de detalles. Solo corto pero brillante y Hughes mostrando potencia de pulmones en la segunda parte del tema. Wah wah guitarrero en algunas transiciones, el trabajo de Vinny Burns es variado y siempre acertado. Un gran tema.

Yesterday Lies In The Flames: El tema más pegadizo del disco, un single extraordinario y de los que más llamarán la atención del oyente. Inicio lento de balada de melodía exquisita y parte vocal aún más exquisita. La progresión de la melodía es tan excepcional que el cuerpo te pide más, que esa melodía se vaya descubriendo, el estribillo rompe en este medio tiempo baladero, o balada con ritmo, de forme apabullante, un estribillo perfecto. No hay nada desdeñable o prescindible en el tema, si bueno es el estribillo tan bueno o mejor es el puente y el resto de estrofas. Sutil uso de los coros, una vez más, en el estribillo, que cuando acaba por segunda vez enlaza con el solo de guitarra. Vinny Burns, otra vez inspirado, se marca un solo de gran sentimiento, que tiene una segunda partes tras un nuevo estribillo. Esta parte final con guitarra desmelenada, coros e improvisaciones vocales es una maravilla, la mejor forma de redondear uno de los mejores temas del disco. Sentimiento, melodía y fuerza.

The Torch: Rock melódico de inicio muy clásico y prometedor, con teclados, riff potente pero armonioso con los mencionados teclados y la aterciopelada voz de Hughes entrando en la primera estrofa. La segunda aumenta la intensidad con unos riffs más potentes que nos llevan al pletórico estribillo. Riffs solemnes y sutil aliento épico. Estructura muy clásica y melodía pegadiza en una composición que una vez más está cuidadísima. Solo contundente y sencillo. La voz de Gary Hughes es varonil y a la vez un susurro. En la mitad del tema tenemos un descenso de la intensidad para retomarla enseguida con el estribillo de nuevo. Tras el estribillo la guitarra entra con una melodía muy lograda y haciendo armonías con dicho estribillo. El final vuelve a ser intenso con una guitarra y un solo muy rockero.

Stay With Me: No hay ningún tema descuidado, todos son temas compuestos y ejecutados con mimo que, salvo uno, no bajan de los 5 minutos. El inicio con acústicas de este tema es una maravilla de gusto y sensibilidad exquisitos. Tras esta introducción los riffs potentes y la batería nerviosa, ansiosa por lanzarse, nos meten de lleno en el tema. Un rock melódico con toques aoreros, mucho teclado de fondo y melodía muy marcada desde las estrofas al puente, con un uso muy suave y preponderante de los coros y el fondo de sintetizador. La acariciadora voz de Hughes se encuentra en su salsa. Muy en la onda de Bad English este tema. El estribillo vuelve a ser muy acertado y pegadizo. Variaciones melódicas en algunas estrofas hacia la mitad de la canción y antes del solo, que se inicia con unos riff trepidantes y una batería atronadora. Solo muy melódico y simple y nueva aparición de las suaves acústicas. Antes de la tormenta final tenemos un nuevo parón con melodía suave para el estribillo. La parte final, con los coros en todo su esplendor, es extraordinaria, pura melodía y fuerza con un gran Gary Hughes.

Close Your Eyes And Dream: Dulces teclados y preciosa melodía de guitarra nos avisan de lo que vamos a tener, un tema dulce, encantador y de melodía deliciosa. Si bonitas son las estrofas acertadísimo es el puente con un magnífico uso de los coros, que también resaltarán el estribillo acompañando la voz principal. Un auténtico caramelo donde todas y cada una de las estrofas son exquisitas. El estribillo además se cierra con un anticlímax suave bellísimo. Un tema muy aorero. El solo de Burns, magistral, va en la misma onda melódica y virtuosa del tema. La parte final, donde se fusionan todos los elementos mencionados con exquisita sutileza, es la rúbrica perfecta.

Eyes Of A Child: Inicio con coros a lo Beach Boys para iniciar un tema divertido de riffs y ritmos alegres, estupendos detalles de bajo y uso de los sintetizadores y teclados en las estrofas que anteceden al estribillo. Estribillo melodioso y con coros suaves y pomposos, un AOR con toques poperos. Las composiciones de Gary Hughes son una autentica maravilla, cada estrofa, su melodía y detalles, están cuidadísimas, no hay nada convencional o para salir del paso como mera transición al estribillo. Un magnífico compositor. Solo vacilón en la onda del tema. Muy disfrutable con cierta atmósfera onírica.

Cant’ Slow Down: Otro tema con riff melódico no exento de fuerza inicia el tema que se suaviza enseguida, coros muy pronunciados y toque Pop aunque melodía rockera. Pegadizo estribillo como es costumbre y curiosos arreglos de sintetizador. La batería y el bajo suenan atronadores en todos los temas, ritmos muy contundentes aunque el tema sea más suave. Aquí tenemos un buen ejemplo. Correcto solo de Burns. Tema muy cercano al AOR y efectivo, gran trabajo de guitarra y coros. En la parte final todos estos elementos cobran aún más importancia, un gran final.

Lamb To The Slaughter: Potente tema de ritmos hardrockeros y riffs poderosos. Hughes está pletórico en lo vocal en un tema de aliento épico y melodía soberbia. Uno de los grandes valores de Ten es el contraste de su poderoso andamiaje con la delicada, suave y sensual voz de Gary Hughes. Gran estribillo acompañado por coros, enérgico y convincente. Magnífico solo y parte instrumental así como toda la parte final donde estrofas y estribillo cobran aún más intensidad. Un tema duro y melódico de toques heavys y hardrockeros. Concluye el tema con un cambio de ritmo trepidante.

Soliloquy/ The Loneliest Place In The World: El disco se cierra con este tema de 10 minutos que contiene una introducción de guitarra acústica bellísima. Una balada intensísima, conmovedora y de sensibilidad incuestionable. La voz de Gary Hughes aquí se encuentra en su salsa, dando todavía más calidez a un tema intenso y denso de por sí. Cada estrofa es una caricia y el estribillo un triste desgarro. Otro ejemplo perfecto para deleitarse con la calidad compositiva del cantante. La guitarra de Burns, que parecía discreta, despierta, y de qué forma, en varios momentos, el primer solo es exquisito. Cuando la pasión de las estrofas y los estribillos cesan vuelven a aparecer las guitarras para no abandonarnos ya. Una acústica reaparece de forma hermosísima y deja paso a una deslumbrante eléctrica que estalla de forma magistral, absolutamente natural. Un eterno y maravilloso solo de Vinny Burns que cierra los últimos minutos del tema de forma instrumental por todo lo alto. Calidad a raudales. Inolvidable final, tema y disco.


Un sensacional álbum, con sensacionales músicos, repleto de talento, talento que sale por los cuatro costados y que ya indicaba que Ten no era ninguna broma. El único lastre es la producción, como ya mencioné, pero esto no impide que se disfrute enteramente desde el primer al último tema.

©Jorge García

1 comentario:

  1. Excelente trabajo en esta reseña, desgranando y desmenuzando detalle a detalle, pasito a pasito cada canción de este gran debut de Mr Hugues! Este gran fan de Ten desde que se publicó este disco felicita tu gran y esmerado curro Jorge!

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