sábado, 22 de noviembre de 2014

Reseña del libro de Steven Tyler "¿Acaso molesta el ruido que retumba en mi sesera?"


por Sergio Vargas
(@zarrabeita)


Steven Tyler (Nueva York,1948) asalta la historia de la música para ser el líder de la mejor banda de roncanrol de Norteamérica, Aerosmith. Considerado por su artesanía vocal como uno de los mejores cantantes de todos los tiempos y a la vez el más tóxico, como él reconoce en estas memorias de titulo imposible pero creíble, publicadas por primera vez al español por la editorial Malpaso: “esnifé medio Perú". En estas fechorías estaban metidos todos los miembros de la banda, en especial su querido y odiado “gemelo tóxico" Joe Perry, guitarra principal del grupo, pero siempre las culpas y el foco de atención eran para Tyler. Harto, decide escribir sus memorias con la ayuda de David Dalton, fundador de la revista Rolling Stone.


¿Acaso molesta el ruido que retumba en mi sesera? es un periplo por la vida de este gigante compositor y vocalista, desde su niñez en el seno de una familia italo-americana en New Hampshire a cómo se formó el grupo Aerosmith, sus influencias (anglófilas casi todas), cómo conoció a Joe Perry, cómo componían su música, por qué se disolvió la banda y volvían a resucitar. Todo ello regado por un sinfín de anécdotas salvajes sobre lujuria, droga y desenfreno con la verborrea que caracteriza al líder de la banda de Boston hasta completar al día de hoy, siendo el grupo que más discos de oro y platino tienen en su haber, facturando 150 millones de álbumes en todo el mundo.

Pero también este libro es una sucesión de reflexiones psicotropópicas (muchas de ellas), de idas de olla a veces, donde Tyler disemina su autodestrucción y a la vez cómo funciona el negocio de la música, las fans acosadoras, el sexo de las estrellas del rock y por ende la libertad de expresión... Tyler dice: “mi lema siempre ha sido FINJE HASTA SERLO. Si vas a ser una estrella del roncanrol primero has de perfeccionar tus gestos ante el espejo". Sus movimientos sensuales en el escenario los extrajo de Little Richard, James Brown, Keith Richards, etc. Incluso presumía ante sus colegas de comprar la ropa e ir a los mismos bares de copas que sus ídolos ingleses.




“En Manhattan vivíamos en la calle 124, no muy lejos del Apollo Theater. Harlem,tío. Si los primeros años de tu vida son los más importantes para tu formación, entonces yo debí escuchar esa música y me inspiró el ruido que salía de aquel teatro.Tenia más alma que San Pedro", explica Tyler en los primeros párrafos del volumen. De hecho la música siempre estaba presente en casa,s u padre tocaba el piano y era profesor de música. “Crecí debajo del piano, escuchando y viviendo entre notas de Chopin, Bach.... De ahí surgieron las ristras de acordes de “Dream On" (una de sus canciones más conocidas). Tyler toma muy en serio a su familia, por ello está presente de principio a fin en las memorias dándonos a entender que lo configuraron como persona a pesar de sus tropelías .

Dentro del recorrido vital del autor de canciones como “Seasons of Witer" o “Walk this Way", lo que engancha del libro es la forma de contar las anécdotas relevantes sin formalidades como si fueras su compañero de barra en un bar dejándote sin aliento.




En 1978 la banda está en la cima más alta y a la vez es el periodo de mayor desfase por las drogas. Fruto de ello es el declive de la misma. Tyler lo explica: “la verdad es que después de 9 años tocando juntos, seguía sin poder llegar a Joe. Estaba en su burbuja y yo no podía alcanzarlo. Vivía aislado: por la heroína, por su propia falta de confianza en sí mismo, su incapacidad de ver que la banda era más grande que su novia". Fue el instante en que se produce el abandono del núcleo duro del grupo en el World Series of Rock en Cleveland tras producirse un encontronazo de la novia de Joe Perry con otra de las novias del bajista Tom Hamilton derramándole un vaso de leche en una pelea incendiaria. Que hace que la banda se desmembre .

A partir de ese momento, Tyler relata: “permanecía drogado todo el dia". La banda siguió dando tumbos hasta que en 1982 componen “Rock in the Hard Place", sustituyendo a Perry Jimmy Crespo. En esa época, un Tyler medio arruinado declararía: “Cuando leía historias de tipos que lo habían perdido todo y despilfarrado un millón de dólares esnifándose todo lo que poseían, solía decirme: pero al final me esnifé veinte millones. Me esnifé mi Porsche, mi avioneta en esa barahúnda de drogas y priva, y me extravié ".

Sus actuaciones en los conciertos eran fallidas con algún desplome que otro en el escenario, en una de ellas fingió hasta un ataque epiléptico para que lo retiraran de escena porque de su garganta no salía un hilo de voz a causa de lo colocado que iba. Llegados este punto sus managers y él tomaron cartas en el asunto acudiendo a centros de rehabilitación de toda América incluido Alcohólicos Anónimos donde, como él cuenta, se encontraba alguna que otra estrella del rock .A partir de ahí con altibajos la banda vuelve a triunfar a finales de los 80 y los noventa con discazos como “Permanent Vacation" y “Pump".

Los saltos de tema en el libro están a la orden del día con momentos de descaro y ternura, parece que escribe como habla en plan metralleta, de forma impetuosa y contagiosa.




Hay episodios de dolor pero nunca queriendo dar pena al contarlos sino más bien diciéndote que vivas al día, como decía el profesor del Club de los Poetas Muertos “Carpe Diem". Uno de ellos es cuando contrajo la hepatitis C y su tratamiento que lo tuvieron alejado de los escenarios un largo tiempo. Al igual que cuando los médicos le diagnostican un tumor en el cerebro y su posterior depresión clínica, así lo relata: “Que demonios, ¿había en alguna parte una bruja desdentada riéndose enloquecidamente sobre un muñeco de Steven Tyler hecho de cera? ¿Es mi móvil o mi cerebro es lo que esta pitando? ¿Te molesta el ruido de mi cabeza?"

Ya es un sesentón, parece que la sobriedad ha llegado, se adentra en un entorno nuevo que no recordaba desde su infancia,en esos bosques de Sunapee (su hogar),donde lo que buscaba era el sonido del silencio y el olor de la fruta fresca.Aun así entremezcla periodos de consumo y tristeza.

Actualmente sigue desarrollando su papel de músico, le gusta la idea de hacer algún disco en solitario sin mirar de lejos a su banda con la que sigue girando.

Steven Tyler es un personaje creado por él mismo demostrando que la música está por encima de todo como él dice, pero señoras y señores: ¡El talento y el ingenio no se fingen!

©Sergio Vargas

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