miércoles, 12 de febrero de 2014

Nashville Pussy - Up The Dosage (2014): Crítica del disco. Review



por Addison de Witt (@Addisondewitt70)





Cinco años son muchos, demasiados, sobre todo para aquellos que gustamos de los ritmos garajeros, salvajes y de urbana violencia punkorra de esta banda natural de Atlanta, como los Black Crowes, y que responde al comprometido nombre de Nashville Pussy.


From Hell To Texas fue su último disco, y en principio superar a aquel era un reto al que enfrentarse, reto, que tras el tiempo transcurrido parecía menor, y tras saber que han contado con la inestimable ayuda de Eddie Spaghetti (Supershckers) en labores compositivas, el desafío se hacía más que conseguible.

Y tras varias escuchas, es justo decir que han salido victoriosos del contencioso, y es que este Up The Dosage es un álbum que convence desde la primera escucha.




Además de contener todos los elementos que han formado la base sónica de la banda, de contar con melodías rabiosas y de que su corazón arrasa con cualquier elemento de ralentización rítmica que se les pueda poner por delante, y demostrar que la energía de las guitarras debe ir mas allá de los decibelios que escupan los amplis, el cuarteto introduce elementos novedosos en la estructura de su sonido, y lo que es mas difícil, lo hace sin que este pierda un ápice de su personalidad ni de su credibilidad.

Sus riffs de texturas metálicas siguen sin casarse con nadie, esto queda latente desde el primer segundo del disco, con la apertura de la mano de la excelente "Everybody Fault But Me".

Blaine Cartwright arrastra toda la suciedad vocal de su registro para mantener la sucia hiper-actividad casi tóxica de la adictiva "Rub It To Death".

Portentoso trabajo rítmico y coros que dan luz en un radiante estribillo a la oscura "Till The Meat Falls Off The Bone". Cantando Ruyter, quien destila acidez en la corta y punky de vocación "The South's Too Fat To Rise Again", que da paso a la mas ortodoxa y predecible pero radiante en su ritmo y fibrosa en su actividad guitarrera de letanías sureñas "Before The Drugs Wear Off".




Country atrevido y de rápida solución narrativa en la acústica "Spend" que da el relevo a las más terroríficas guitarras del catálogo que de estas atesora la fabulosa Ruyter Suys y que aquí las hace enredarse con el indómito bajo/batería de Karen Cuda y Jeremy Thompson para dar alérgica vida a "Beginning Of The End".

Pegadizo corte el que da título al LP con buen trabajo de conjunto y melodía digerible, incursión de teclados que crean una enigmática atmósfera; voces de multitudes mezcladas con unos teclados que se apartan para que un sudoroso y nerbudo riff se haga dueño de la situación y abra la puerta a la vocalidad sugerente y expresiva de Blaine en la extraña y estupenda "Taiking It Easy".

Imposible aburrirse con temas de esta actividad sísmica en los latidos rítmicos y ese muro de sonido a base de guitarras que lanzan sus trallazo a diestros y siniestro escoltando la voz siempre bien colocada y afilada de expresión del gran Blaine, así queda claro también en la rápida, trepidante diría yo "White & Cloud".




Riffs fibrosos, bajo punkorro y vocalidad oscura y arrastrada en la menor dentro de la excelencia "Hooray For Cocaine, Hooray For Tennessee". "Pillbilly Blues" es un tema pegadizo de melodía vertiginosa y ritmo sincopado que a quien suscribe encanta de modo especial, para bailar al choque e intentar sobrevivir al envite, coro femenino que le da un toque sexual al tema genial, el pero... que apenas sobrepasa los : 2:20".

Y despedida y cierre a ritmo country, con reminiscencias stonianas y chicas dando brillo a un crepuscular estribillo, voz cavernosa y guitarras amables acompañadas de un piano Honky-Tonk, imposible despedirse mejor que con este "Pussy's Not A Dirty Word".

Vuelta triunfal de los fabulosos Nasville Pussy que siguen como siempre, haciendo del hard-rock una fiesta de impredecibles consecuencias gracias a sus malas compañías bluseras y sureñas.

Ahora a disfrutarles en directo, pues estos días están por aquí, yo os aseguro que no me los pierdo.

©Addison de Witt

1 comentario:

  1. Me da la impresión de que la crítica es errónea con respecto a las canciones, lo cierto es que hay muchas copias del álbum con el tracklist desordenado y es el que creo, con todos los respetos, que ha confeccionado Addison porque la canción de la que habla al final es "Before the Drugs Weat Off" que es más honky tonk pues la última que es "Pussy's not a Dirty Word" es muy cañera. "Take It Easy", por ejemplo está cantada por Ruyter, etc,... no quiero decir con esto que Addison la ha hecho sin escuchar el disco sino que el que ha escuchado no tiene las canciones en el orden que los de Atlanta tienen.

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