domingo, 9 de febrero de 2014

Microrrelatos - Cosas en los bolsillos (13): Ración de fantasmas



Ración de fantasmas


DOS fantasmas huían del incendio para no quedarse en nada.

Habían pasado ya demasiados años sin lavarse y, en un descuido, el fantasma se metió en la lavadora.

El fantasma se limpiaba las lágrimas con su cuerpo.


Se metieron en la cama y, como cada noche, se taparon con él.

Oyeron ruidos arriba. Subieron deprisa la escalera. El fantasma huyó despavorido hacia la azotea y se escondió en el tendedero.

Era un poco patoso: el torpe se pisaba la sábana cada dos por tres... y caía al suelo (aunque sin hacer ruido).

Me refiero a ese fantasma al que le venía corta la sábana.

©Ángel Carrasco Sotos

2 comentarios:

  1. Buena ración, Angelín.

    Entiendo que son raciones diferentes y me encanta su brevedad.
    Me gusta el fantasma que se limpiaba las lágrimas con su cuerpo, pobrecito. O ese tan limpio que quiso asearse en la lavadora, o el que se escondió en el tendedero... Pero el último no lo pillo.

    Unos besos, "mostro".

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  2. Tu mostro amigo. Llévelo siempre en el coche. El último no tiene nada que entender, no te preocupes, supongo que le venía tan corta la sábana que se le veía todo, es decir, nada. BSS

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