domingo, 29 de septiembre de 2019

Las MEJORES PELÍCULAS DE 1994 - Lo mejor del cine de ese año (lista comentada)

Pulp Fiction

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC




Estos años que son ya tan cercanos a muchos de los lectores, traen muchos títulos que, aunque no sean de calidad, son muy conocidos, ya sea por su éxito mediático o propagandístico. Con todo, hay una gran cantidad de ellos de gran brillantez, que sin llegar a lo del año anterior dejan el listón bien alto.

Tres colores: Rojo

Los dramas históricos o de época alcanzaron gran nivel en esta primera parte de los 90, y siguen apareciendo con frecuencia, del mismo modo que la brutal irrupción de Tarantino influiría drásticamente en la segunda con sus thrillers fragmentados y particular uso de la violencia. Llama la atención la cantidad de cintas y éxitos australianos, al menos en comparación con otros años.


León, el Profesional.


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Las mejores películas de 1994
(lo mejor del cine de ese año)


A TRAVÉS DE LOS OLIVOS, de Abbas Kiarostami. 

Entre la realidad y la invención, el documental y la ficción, otra joya sencilla de Kiarostami que extrae lo genuino y auténtico de una encantadora historia de amor juvenil y la naturaleza de la creación.


AMATEUR, de Hal Hartley. 

Con unos personajes tan particulares, excéntricos y casi imposibles, Hartley nos cuenta otro de sus dramas independientes llenos de surrealismo, seres desorientados y rotos en busca de algo… Para cinéfilos curiosos.




ANTES DE LA LLUVIA, de Milcho Manchevski. 

Con la Guerra de los Balcanes como marco, tres historias que sirven de fresco al conflicto. Cinta de mucho prestigio, dramas poderosos y desoladores con el conflicto bélico como telón de fondo.


ASESINOS NATOS, de Oliver Stone. 

Un desfase visual y estilístico que fue polémico en su día. Con guión de Tarantino, a Stone se le va un tanto la cabeza con la psicodelia estilística, que pretende integrase con la psicología de los personajes.




BALAS SOBRE BROADWAY, de Woody Allen. 

Una de las grandes obras maestras de Allen, lo que ya es decir mucho. Una aguda reflexión sobre el talento, la bondad y la creación artística. Ingeniosa, brillante e inspirada, con el mundo de la mafia en los años 20 como excelente marco. Gran John Cusack.


CADENA PERPETUA, de Frank Darabont. 

Basada en un relato de Stephen King, Darabont logró uno de sus más grandes éxitos. Conmovió a propios y extraños, aparte de hacer reflexionar. No fue un éxito de inicio, precisamente, pero esta historia sobre la amistad y la libertad es ya considerada un pequeño clásico. Muy bien interpretada por Freeman y Robbins.




CHUNGKING EXPRESS, de Wong Kar-Wai. 

Dos historias de amor distintas con seres desamparados emocionalmente que hicieron las delicias del mismo Quentin Tarantino. Wong Kar-Wai es un director de especial sensibilidad.


CLERKS, de Kevin Smith. 

Podría considerarla la película que inició la oda friki que ahora vivimos. Hilarante comedia realizada con cuatro duros y excelentes diálogos que dejan momentos inolvidables. Una pequeña joya.




COMER, BEBER, AMAR, de Ang Lee. 

Exquisita comedia dramática que de lo que menos habla es de gastronomía. Lee daba evidentes muestras de talento una vez más, pero sobre todo de su excepcional sensibilidad para captar los matices y sutilezas de los sentimientos.


CRIATURAS CELESTIALES, de Peter Jackson. 

Tremendo drama con tintes fantásticos, basada en hechos reales, que no deja indiferente. Lanzó al mercado internacional a Peter Jackson y nos presentó a la magnífica Kate Winslet.


CUATRO BODAS Y UN FUNERAL, de Mike Newell. 

Encantadora comedia romántica clásica que lanzó a la fama a Hugh Grant, que se convirtió en icono del género. Andie MacDowell nos enamoró a todos.




CUESTIÓN DE SANGRE, de James Gray. 

Fue el debut de Gray, un competente thriller que se aleja de lo convencional y profundiza en lo familiar. Un título no muy conocido pero estupendo.


DÍAS CONTADOS, de Imanol Uribe. 

Fue un éxito y dio que hablar al tocar el tema de ETA. Thriller de buen pulso y gran reparto.




ED WOOD, de Tim Burton. 

Obra maestra del cineasta estadounidense. Una joya sobre la pasión artística, el talento y la creación, sentida y honda. De lo mejor que ha hecho Burton. Deslumbrante Martin Landau como Bela Lugosi. Además, es divertidísima. Sincero homenaje al proclamado peor director de la historia.


EL CARTERO Y PABLO NERUDA, de Michael Radford. 

La vi en el colegio y me encantó. Hubo muchos problemas, Troisi, que está sensacional, estaba muy enfermo. Falleció sin ver el resultado. Conmueve y despierta la sonrisa. Su historia íntima funciona a la perfección, mucho mejor que las referencias políticas. Hermosa y bella, es una pequeña joya sobre la amistad y el amor.


EL CLIENTE, de Joel Schumacher. 

Efectivo thriller con un magnífico reparto que adapta al exitoso Grisham. Sin renunciar al efectismo, funciona y entretiene, que no es poco.


EL CUERVO, de Alex Proyas. 

Se convirtió en cinta de culto, si bien no es para lanzar cohetes más allá de su propuesta inicial y su estética gótica, que no deja de ser llamativa y llamó a otras cintas. Fue tristemente célebre por el fallecimiento de Brando Lee en un supuesto accidente durante el rodaje.




EL GRAN SALTO, de Joel Coen.

Para algunos fue el primer paso en falso de los Coen, relativo, bien es cierto, y aunque no sea una de sus obras maestras, tiene momentos realmente hilarantes e ideas muy brillantes. Soberbio Paul Newman, como de costumbre, y un Tim Robbins que repite.


EL MONSTRUO, de Roberto Benigni. 

Comedia negra de Benigni que fue un tremendo éxito. Un auténtico desfase que hará pasar un buen rato a los que busquen unas risas sanas y con un punto de mala leche.


EL PICO DE LAS VIUDAS, de John Irvin. 

Sencilla comedia con toque negro y gran reparto, que si bien no es ninguna cosa excepcional se ve con agrado.


EL REY LEÓN, de Rob Minkoff y Roger Allers. 

Una de las joyas Disney. Con reminiscencias shakespearianas, es una de las cintas más exitosas de la productora, así como de las de más prestigio. Este año se ha hecho una en imagen real y animación por ordenador que ha repetido éxito.




EL SECRETO DE LA ISLA DE LAS FOCAS, de John Sayles. 

Una pequeña y deliciosa gema de Sayles. Muy bien valorada, pero sin mucho éxito, esta cinta de género fantástico, como un cuento, es puro encanto. Costumbrismo, vida rural y bella historia.


EL VIGILANTE NOCTURNO, de Ole Bornedal. 

Entre el thriller y el terror de slasher, esta cinta danesa logró bastante éxito, lo que llevó a un remake protagonizado por Ewan McGregor. Un título efectivo.


EN LA BOCA DEL MIEDO, de John Carpenter. 

Una debilidad. Terror de reminiscencias lovecraftianas por Carpenter, uno de los títulos que más me gustan de su filmografía. Pura imprevisibilidad, atmósfera y tensión bien conducida.




ENTREVISTA CON EL VAMPIRO, de Neil Jordan. 

Un gran título vampírico siguiendo la novela de Anne Rice que se aleja del tópico y ofrece una novedosa perspectiva. Elenco de estrellas donde Tom Cruise se come a Brad Pitt.


EXÓTICA, de Atom Egoyan. 

El gran éxito de Egoyan, una particular cinta con una sensual atmósfera que no dejó indiferente. El director canadiense mezcla historias con una sinuosidad absorbente e hipnótica. Recomendable para los cinéfilos ávidos de sensaciones distintas.




FARINELLI, IL CASTRATO, de Gérard Corbiau. 

Correcto drama histórico (con muchas licencias) que consiguió bastante prestigio gracias a su estupenda ambientación y excepcional música.


FORREST GUMP, de Robert Zemeckis. 

Obra maestra de Zemeckis donde vuelve a indagar en la historia americana poniendo el foco en la inocencia de un personaje inolvidable y alegórico. Divertida, honda, emocionante, emotiva. Excepcional trabajo, un clásico y un Oscar para Tom Hanks.




FRANKENSTEIN DE MARY SHELLEY, de Kenneth Branagh. 

El tiempo la va poniendo en su sitio, aunque ya hace años que lo viene haciendo. Se la criticó por su exceso de barroquismo, pero finalmente el rigor de la puesta en escena gótica de Branagh se acabó imponiendo una vez analizada con detalle la obra. Es un espectáculo de gran profundidad e infinidad de detalles que se ríe de los que hablaban de sus movimientos de cámara viendo el cine actual… Los tópicos críticos.




FRESH, de Boaz Yakin. 

Cine independiente estadounidense de gran calidad que lamentablemente no es muy conocido. El mundo de los trapicheos con drogas en la infancia, los suburbios y el desarraigo. Muy recomendable. Puede que os sorprenda.


GUERREROS DE ANTAÑO, de Lee Tamahori. 

Lee Tamahori sorprendió a propios y extraños con esta dura y contundente película que le llevó al éxito y a Hollywood. Relata la vida de los nativos neozelandeses de distinta consideración y que recuerdan a sus antepasados de forma muy diversa. Un mazazo potente, una cinta poderosa y contundente, ruda, cruda y dura, un puñetazo vigoroso y brillante en el mentón.


LA BODA DE MURIEL, de P. J. Hogan. 

Una encantadora y agradable comedia australiana que lanzó al estrellato a Toni Collette. Todo al ritmo de ABBA y de sintonías nupciales.


LA GUERRA, de Jon Avnet.

Las consecuencias de la guerra, en este caso Vietnam, al regreso a la vida cotidiana. Un tema ya tocado, pero que se solventa con corrección y buenos trabajos de su elenco actoral, destacando a Elijah Wood.


LA LEYENDA DEL LUCHADOR BORRACHO, de Liu Chia-Liang y Jackie Chan. 

Divertidísima cinta de acción y artes marciales con Jackie Chan como protagonista. Es un pequeño clásico del género que hará las delicias de los fans del mismo.


LA LOCURA DEL REY JORGE, de Nicholas Hytner.

Drama histórico que retrata el reinado de Jorge III de Hannover. Cuidado, exhaustivo y bien interpretado. Correcto, en suma.


LA MÁSCARA, de Chuck Russell. 

Una de las comedias más divertidas de Carrey en su etapa de desfase, que además nos presentó a una bellísima Cameron Diaz. En este caso, un carismático personaje justifica las muecas del actor. Fue un gran éxito.




LA MUERTE Y LA DONCELLA, de Roman Polanski. 

Magnífico thriller de cámara en una escalofriante reflexión sobre los mecanismos psicológicos del poder. Duelo de altura interpretativo, además, entre Kingsley y Weaver, y el talento de uno de los grandes maestros del cine moderno.


LA REINA MARGOT, de Patrice Chéreau. 

Otro drama histórico y regio. Una notable producción europea que acierta en lo grandilocuente con realismo y en lo íntimo con el desarrollo de personajes. Un buen titulo.


LA ÚLTIMA SEDUCCIÓN, de John Dahl. 

Excelente cinta de Cine Negro que nos deja una de las grandes femme fatale del cine moderno, excelente Linda Fiorentino. Perfecto ejemplo de cómo actualizar o renovar los inmortales códigos clásicos.


LADYBIRD, LADYBIRD, de Ken Loach. 

Duro drama social sobre una madre atormentada por su pasado y su lucha por la custodia de sus hijos. Vamos, puro Ken Loach en todo su esplendor y basándose en hechos reales.




LAMERICA, de Gianni Amelio. 

Duro retrato sobre la inmigración y los sueños y esperanzas rotas. En este caso se centra sobre el drama de los albaneses en Italia tras salir del comunismo y su decepción. Cinta de plena actualidad.


LAS AVENTURAS DE PRISCILLA, REINA DEL DESIERTO, de Stephan Elliott. 

Comedia que dio gran visibilidad a la transexualidad. Un gran éxito de taquilla que también surge de Australia. Ojo, no sólo es divertida en su aparente frivolidad, tiene mucho más que ofrecer y lo hace con conmovedor acierto.


LEÓN, EL PROFESIONAL, de Luc Besson. 

Una de las relaciones más bonitas y entrañables del cine moderno. Una de las mejores interpretaciones infantiles de todos los tiempos. Tres personajes espléndidos. Un villano de altura y desfasadísimo. Un antihéroe absolutamente encantador. Obra maestra. No se la pierdan.


LEYENDAS DE PASIÓN, de Edward Zwick. 

Un poderoso drama romántico que tuvo mucho éxito y que, desde luego, levantó pasiones hacia un guapísimo Brad Pitt de melenaza rubia. Gran reparto y emociones para uno de esos títulos que clavan en Hollywood.




LOS JUNCOS SALVAJES, de André Téchiné. 

Magnífica cinta francesa de pulsiones incipientes, despertares sexuales y dolores adolescentes con trasfondo bélico y político. Una película encantadora, poderosa y sensible.


LOS PEORES AÑOS DE NUESTRA VIDA, de Emilio Martínez-Lázaro. 

Comedia española con un neurótico romántico inconsistente interpretado por Gabino Diego, un épico perdedor que se cobija en un humor amargo. Una cinta bastante conseguida en sus distintos tonos y bien interpretada por su competente reparto.




LOS USA EN ZONA RUSA, de Woody Allen. 

Un Allen desaforado para la televisión. Una comedia pura y dura sin subterfugios de ningún tipo. Enredos y desmadres que resultan muy divertidos. Una obra del genio neoyorkino no muy conocida.


MAVERICK, de Richard Donner. 

Cinta sobre la célebre serie de finales de los 50 e inicios de los 60 con una buena gama de tramposos, trampas y engaños, donde los intérpretes parecen pasarlo bastante bien explotando su indiscutible carisma.


MENTIRAS ARRIESGADAS, de James Cameron. 

Posiblemente la mejor comedia de acción rodada. La imaginación de la propuesta y las coreografías de acción, donde Cameron es un maestro y sabe sacar partido como pocos, un subtexto logrado, la gracia de los protagonistas y las situaciones creadas, el ritmo, la calidad técnica… Una cinta realmente entretenida donde Schwarzenegger luce músculo y Jamie Lee Curtis nos hace un striptease inolvidable.




MUJERCITAS, de Gillian Armstrong. 

Versión actualizada, otra más (en breve se estrena una nueva más actualizada aún) del clásico de Louisa May Alcott. Historia consabida y reparto lujoso con estrellas de la época.


NI UN PELO DE TONTO, de Robert Benton. 

Bien mereció Paul Newman el Oscar que le dieron a Tom Hanks por su exitoso Forrest Gump. Un personaje excepcional para una interpretación sublime del gran Newman, que engrandece una comedia dramática interesante.


OLEANNA, de David Mamet. 

Sensacional duelo el escrito por David Mamet que no pudo reprimir traerlo a la pantalla dos años después de su estreno. Una obra de plena actualidad y donde las contingencias y mecanismos de poder van fluctuando de un personaje a otro, profesor y alumna, según se van desvelando argumentos. Recomendable e inteligente.


PELIGRO INMINENTE, de Phillip Noyce. 

Segunda entrega con Harrison Ford interpretando al agente Jack Ryan creado por Tom Clancy. Un excelente artilugio de intriga y acción, un thriller más que competente y entretenido que, obviamente, disfrutarás si te gusta el género.




POMPOKO, de Isao Takahata. 

Con una trama ecologista y vista en más ocasiones, el Estudio Ghibli logra otro trabajo lleno de encanto y sensibilidad, aunque no proceda de Miyazaki. Quizá no la conozcáis mucho, así que… ¡mejor aún!


PULP FICTION, de Quentin Tarantino. 

La película que marcó el estilo de Tarantino. Fragmentación, libertad absoluta, violencia hilarante y delirante matizada con humor, diálogos extensos y brillantes, revisión del Noir… De las más influyentes de la década, le salieron imitadores hasta de debajo de las piedras. Soberbias interpretaciones y recuperación de Travolta incluida.


PURA FORMALIDAD, de Giuseppe Tornatore. 

Otro gran duelo actoral, en este caso entre Depardieu y Polanski, que se luce sin tener que dirigir. Un thriller psicológico de tensión creciente y con ideas muy interesantes que no pierden fuerza a pesar del carácter teatral del conjunto.


QUEMADO POR EL SOL, de Nikita Mikhalkov. 

Mirada serena, profunda, existencial y honda a las purgas estalinistas. Notabilísimo título ruso de brillante ejecución e interpretaciones que merece la atención de los cinéfilos.


QUIZ SHOW. EL DILEMA, de Robert Redford. 

Buen trabajo este de Redford sobre la corrupción de la magia, del espectáculo. Cuenta además con un espectacular reparto y grandes actuaciones.




REALITY BITES, de Ben Stiller. 

La película iconográfica de la Generación X, la fetiche de los 90, y todo su desencanto y desorientación. Drama generacional sobre los cambios que afectan a la juventud en su paso a la madurez saciados de estado del bienestar.


RESTAURACIÓN, de Michael Hoffman. 

La monarquía restaurada por Carlos II, enredos amorosos, placeres sensuales, la burbuja de la corte… Correcto drama de época, que tuvieron gran auge en esta década.


SÁTÁNTANGÓ, de Béla Tarr. 

Esta cinta de culto no es una película cualquiera, con sus 450 minutos de metraje siguiendo las evoluciones de la gente en una granja colectiva en la Hungría post-comunista. Es extraña, particular, oscura e inquietante y con notables referentes que se han ido mencionando, desde Dreyer a Tarkovsky.


STARGATE, PUERTA A LAS ESTRELLAS, de Roland Emmerich. 

Un estupendo entretenimiento que me sorprendió cuando la vi en el cine sin esperar mucho. Dio para una serie de gran éxito. Agradable y estupendo divertimento.


TRES COLORES: BLANCO, de Krzysztof Kieslowski. 

Segunda de la prestigiosa trilogía de Kieslowski, menos oscura que la anterior, aunque todas son excepcionales, más ligera que las otras, pero imprescindible para todo cinéfilo, como lo es la trilogía.




TRES COLORES: ROJO, de Krzysztof Kieslowski. 

La tercera de la indispensable trilogía, para muchos la mejor, con una Irène Jacob esplendorosa en una descripción de sentimientos y personajes, de situaciones y contradicciones, fascinante. Una obra maestra.


TUMBA ABIERTA, de Danny Boyle. 

Entre el thriller y la comedia negra, Boyle iba ensayando gamberradas antes de Trainspotting, que llegaría dos años después. Entretenido título.


VANIA EN LA CALLE 42, de Louis Malle. 

Malle coge a Chéjov con guión de David Mamet y hace un brillante juego de espejos metalingüístico y plenamente satisfactorio donde deslumbra Julianne Moore. Una realización ejemplar para una obra muy notable.


¡VIVIR!, de Zhang Yimou.

Joya de Yimou que logra como pocas veces en su filmografía unir con acierto lo grandilocuente de una gran producción que retrata el contexto político, con lo íntimo, las vicisitudes personales de los protagonistas dentro de la Revolución Cultural China… Obra excepcional.




WYATT EARP, de Lawrence Kasdan. 

Kasdan como abanderado del Nuevo Western. Un buen trabajo del director y guionista, quizá infravalorado, ya que es entretenido y cumple atreviéndose con un momento muy tocado en el cine, el duelo de OK Corral.

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