domingo, 15 de mayo de 2016

Sentencias de Marco Aurelio (8)



Es como tener a un amigo al que se conoce solo de oídas, o mejor, solo por su palabra, porque esta palabra siempre nos es reveladora (¡ay, si fuésemos capaces de tener siempre presentes sus consejos!; creo que nos iría mucho mejor. Esta es la octava entrada sobre esas sentencias de este peculiar (por sabio) emperador recogidos en el libro Pensamientos. Por aquí tenéis la última. Las que me propongo subrayar ahora (son frases tomadas de aquí y de allá) pertenecen a su libro séptimo.



V

¿Tengo o no tengo bastante inteligencia para hacer esta obra? Si tengo bastante, voy a servirme de ella como de un instrumento que la naturaleza universal ha puesto en mis manos; pero si no tengo bastante, voy a dejar la obra a quien pueda hacerla mejor que yo, no siendo esta de mi exclusivo deber; o si no, la haré como pueda, tomando una ayuda que sea capaz de trabajar, bajo mi dirección, en una obra que las circunstancias o la utilidad pública me imponen. Porque todo lo que hago solo, o con ayuda de otro, debe tener únicamente por objeto el interés y el buen orden de la sociedad.


VII

No te avergüences de que te ayuden.


VIII

No te atormentes por las cosas venideras. Si es necesario, las afrontarás con el auxilio de la misma razón que te ilumina en las cosas presentes.


XXI

Un instante aún, y habrás olvidado todo; otro instante más y todos te habrán olvidado.


XXVII

No pienses en las cosas que te fallan como si ya las tuvieras; más bien, elige entre las que posees las que más te gusten, y al considerarlas, pregúntate qué harías para procurártelas si no las tuvieses. Sin embargo, guárdate muy bien de acostumbrarte a ellas y de apreciarlas hasta el punto de atormentarte si un día te llegaran a faltar a causa del placer que te proporcionan.

ÁCS

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