domingo, 7 de febrero de 2016

Axel Rudi Pell - Game of Sins (2016): Crítica del disco Review



El pasado año nos encantó Into the Storm y lo incluimos en los bonus de nuestra lista con lo mejor del año pues accedimos a él tarde, aunque tras feliz recomendación. Y dicho esto, añado que el mismo Axel Rudi Pell la ha vuelto a liar con un discazo que se nos viene encima así sin aviso (entendedme) a principios de este 2016 con Game of Sins (ver detalles). Ya sabréis que hay discos que, pese a reconocer, al final, que atesoran una indudable calidad, no entran a la primera: hay que escucharlos una y otra vez y, cuando ya los conocemos, empezamos a amarlos y a amamantarnos de él. No es el caso de Axel en general, no es el caso de este último disco en particular. 


Os cuento. Uno empieza a escucharlo y -perdonadme que os abra mi corazón de esta manera- cae rendido a sus pies. Uno podrá pensar que suele pasar cuando no se es muy exigente con la música, cuando uno solo se fija en las tetas del disco y no le importa su nivel intelectual y esas cosas. Pero yo soy muy básico, y regañable. Me pasa, amigos, que me encariño de un buen culo enseguida, y si ese pandero tiene forma de corazón invertido, como lo tiene este disco de don Axel Rudi Pell, pues ya no miro nada, la hipnosis se apodera de mí, hago abstracción de todo lo que me rodea y, como perrillo faldero, lo persigo hasta las últimas consecuencias, aunque esas últimas consecuencias tengan forma de hostia a mano vuelta.

Hablar de Axel Rudi Pell es hablar de Deep Purple, de Ritchie Blackmore, es hablar de Rainbow, es hablar del mejor jevi-hard rock ochentero. Y es, sobre todo, hablar bien. Porque podrá tachársele de continuista, pero esos riffs, ese talento para crear melodías reconocibles al mismo tiempo que nuevas y potentísimas, tiene a mi modo de ver un mérito no despreciable. Más aún cuando esa guitarraza viene acompañada de buenas amistades como lo es, por encima de otras consideraciones, el vozarrón tremendísimo de Johnny Gioeli, ante el cual uno solo tiene que arrodillarse y rendirse, vencido en desigual batalla. Rudi, su música, quizá no sea más que un tributo magnífico, necesario y eficaz de las bandas en las que se inspira, pero, sinceramente, cada dos años uno espera con ansia que le traigan los Reyes una cosita así para escucharla una vez tras otra (no como esos discos grandiosos que de tan buenos que son tras dos escuchas uno los deja en la cuneta o, lo que es lo mismo, en la carpeta de olvidados.

Y es que el disco, este último en concreto, tiene de todo, y todo es digno: la intro ("Lenta Fortuna", que te va descendiendo al infierno llevándote, engañado, de la mano), el cañonazo "Fire" con que nos atrapa a las primeras de cambio y nos sume en un estado de agitación en que se suceden los escalofríos; uno ya sabe que le espera algo grandioso. Tiene también su balada preceptiva y de calidad, con "Lost in Love", sin quitar mérito a algún otro tema en que se vuelve a ese tono como "Forever Free". Tiene también su cover, que, como todos los del señor Axel, es una pasada: escuchad la fenomenal versión de "All Along the Watchtower", de Bob Dylan (sí, ya sé que la de Hendrix no lo es menos). Y tiene una guitarra generosa, poderosa, memorable, que con sus ritmos, punteos, melodías se hace dueña de cada composición. Y bueno, ya lo dije, la voz de Gioeli, afilada, rotunda, contundente, ideal e imprescindible, a mi modo de ver, en esta ensalada.

Cuando escuchaba el disco me decía: ¿Qué le exiges más a la música, al rock? ¿Qué quieres más, jodido mequetrefe con ínfulas, si una vez tras otra confirmas que el único argumento solo puede ser el del gusto? ¿No te gusta esto? Pues ya ta, ladea las pretensiones, esa razón del gusto te asiste. Defiéndela. Y a ello me he puesto hace media hora mientras me daba una ducha de metal germánico. ¿Que no hay nada nuevo bajo el sol, que los temas se amoldan a patrones esperables? NO me importa si lo que me transmiten es puro gozo. No veo ningún tema en Game of Sins en el que decaiga el nivel magnífico del disco. El que quiera buscar cosas nuevas, allá él, yo me quedo a vivir aquí, en este nuevo álbum de Axel Rudi Pell, al menos este mes.


Tracklist:

Lenta Fortune (Intro)
Fire
Sons of the Night
Game of Sins
Falling Star
Lost in Love
The King of Fools
Till the World Says Goodbye
Breaking the Rules
Forever Free
All long the Watchtower


ÁCS (ZRS)

2 comentarios:

  1. "El que quiera buscar cosas nuevas, allá él, yo me quedo a vivir aquí", el credo del metalhead ochentero jajajaja
    Es más de lo mismo, pero en versión deluxe. Le ha quedado resultón, sí, al muchas veces cansino por autoplagiarse Axel. A ver si a final de año aparece en nuestras listas.

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    1. Ya sé que es un sentimiento autodestructivo, jaja, pero ¿qué podemos hacer? ¡No vamos a luchar contra lo que "semos"! (Al oído: en mi lista ya está).

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