domingo, 21 de diciembre de 2014

Microrrelatos: Cosas en los bolsillos (59) - Había una vez


Había una vez...

Cuando llegué, lo primero que hice fue pedirla pues era lo que en esencia me correspondía, y me la pasó complaciente una viejecita que quedó muda al instante (y quizá algo entristecida por dentro al verse ya como desamparada). No sé si a ella antes se la había pasado el hombre enlutado sentado unos asientos más allá o la señora de la permanente, de pie junto a la puerta. Poco me duró a mí de todas formas, pues apenas uno o dos minutos más tarde tuve que entregársela sin rechistar a una señorita entaconada de aspecto melindroso y voz de pito que, eso sí, tuvo la gentileza de sentarse junto a mí para mostrarme sus escondidas rodillas, que se asomaron casi risueñas cogidas con sus manitas al borde de su falda. Luego ella la pasó al hombre barbado y este a un muchachuelo despistado en edad estudiantil al que tuvimos que recordarle al llegar que no la había solicitado. De este pasó a otro, luego a otra y por fin al último, que se quedó ya para siempre con ella. Al menos esta vez.


Ángel Carrasco Sotos

5 comentarios:

  1. Odiaba a esas señoras mayores que se colaban y decían que sólo querían cien gramos de esto o aquello... o las que afirmaban que se habían dejado algo en el fuego y que solo bajaban a comprar un ingrediente que les faltaba. Recuerdos de infancia. Ahora suelo dar la vez, pero -asocial como soy- no acostumbro a pedirla. Me fijo en quien estaba antes que yo y voy descontando. De todas formas, ir de compras -si no es a supermercados- no es lo mío. Feliz domingo, muchachuelo.

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  2. Hola, Ángel.
    Pues a mí me gusta más coger el numerito que tener que fijarme en las caras, o color de pelo o de camisa de los demás.
    Lo de pedir la vez es muy estresante, te lo aseguro.

    Un besazo.

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  3. Y el verificador de robots, ¿and' anda?

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Por aquí todavía se escucha eso de ¿quién es la última? Y siempre salta algún gracioso: Ahora tú, jaja. En fin, que la próxima vez seré menos explícito para que no caigáis en lo que se van pasando (el caso es que me gustaba ese título...). Besosss.

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