domingo, 16 de diciembre de 2012

Microrrelatos - Basura Espacial (57): Túneles y hongos


Túneles y hongos

Los túneles del tiempo existen.

Después de dos días sin aparecer por casa, todo el pueblo se aprovisionó de armas y linternas, mastines y alimentos, y se inició la búsqueda. Nada. Regresaron agotados, muertos, después de haber peinado todo el territorio. Las lágrimas de aquellas dos mujeres afloraron y corrieron rostro abajo hasta quedar sembradas por toda la casa: eran su mujer y su hija.

Llegó la primavera con sus frutos y flores, pintando de colores el manto del invierno y el cielo se fue haciendo cada vez más azul. Y luego vino el verano y, con él, un ligero cansancio que favoreció el olvido, y, poco a poco, el tiempo fue sellando las heridas. De pronto era jueves y seguía sin regresar por no hacer mudanza en su costumbre. Y nuevos amores acudieron a empujones a llenar de alegría remozada aquellos rostros.

¿Y él? Él vagabundeaba insomne por el extrarradio de aquella ciudad sin nombre y devastada, con la esperanza cada vez más incierta e insegura de encontrar otra seta verdosa, con pintitas opalinas, que le devolviera a su hogar, junto a sus dos princesas.

©Ángel Carrasco Sotos

8 comentarios:

  1. Pues cuidado con sus latas de callos, que me han dicho que algunas -las de lotes anteriores a 1987- conducen a otra dimensión.

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    1. Jaja. Lo único que puedo decirle es que me transportan a otra dimensión. Si no fuera por el colesterol, estaría todo el día colocado de callos.

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  2. ¡Qué poético!, me encanta Ángel.

    Claro que hay túneles del tiempo; yo me meto a diario en varios.

    La foto es preciosa también, tan tierna con esa setita ahí arropadita con su "arrullo".

    Un besazo.

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    1. Cuidado con ellas, que te llevan a la prehistoria en un momento, y por casa se necesitan tus cuidados. El mejor túnel del tiempo es la literatura.

      Gracias, Tow, y otro besazo pa los Madriles.

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    2. Cuando vengas por aquí te preparo unos callos...
      Los hago con Literatura (=180 recetas de cocina, Simone Ortega que es mi biblia).

      Besos, guapetón.

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    3. Así cualquiera, jaja, también lo tenemos por casa. Por cierto, lo del placer de los callos suele transportarme a otra dimensión, no sé si temporal o qué.

      Besos, querida.

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