The Hunter
El disco lo publicaron en 1973, aunque fue grabado un año antes en San Francisco. Sextant es el primer álbum de Herbie Hancock para Columbia y última referencia bajo el manto del Mwandishi Sextet, llamado así por los nombres suajilis adoptados por los integrantes del combo, esto es, el autor de Maiden Voyage, rebautizado "Mwandishi", a los teclados; Bennie "Mwile" Maupin al clarinete y saxo soprano; Dr. Eddie "Mganga" Henderson a la trompeta y fliscorno; Julian "Pepo" Priester a los trombones, Buster "Mchezaji" Williams al bajo y Billy "Jabali" Hart, batería. Al igual que sus predecesores -el homónimo Mwandishi (1971) y Crossings (1972)-, estamos ante un trabajo al que no resulta sencillo describir con palabras, un trabajo que suscita más preguntas que respuestas: y es que un tema del calado de "Rain Dance", primera de las tres únicas piezas que le dan forma, ¿es jazz modal?, ¿futurismo?, ¿es música electrónica?, ¿ambient antes del ambient? Lo más ¿sencillo? sería decir que es todo eso y a la vez no lo es.
Frente al desarrollo acuoso de aquella, "Hidden Shadows", con el sexteto convertido en octeto merced a la inclusión de Patrick Gleeson (sintetizador) y Buck Clarke (percusión), se sustenta en un intenso groove de funk, enmarcado por todo tipo de riffs y efectos que invocan su carácter cósmico. Trece instrumentos son los que intervienen en "Hornets"; atravesados en todo momento por el intenso y denso bajo de Buster Williams y los cinematográficos platillos de Billy Hart (y con "algo" emitiendo un zumbido parecido al frenético bullir de una avispa), son casi veinte minutos de música que valen por discografías enteras, un tour de force que nos remite a experiencias pretéritas del propio Hancock como su participación en el seminal In A Silent Way de Miles Davis, o presentes, como las sesiones que en ese mismo año darían forma al no menos inspirador On The Corner (de nuevo con Davis), así como a una reinvención en clave eléctrica de la obra más insobornable de luminarias como Eric Dolphy.
Un año después, y conservando a su lado únicamente a Maupin, vería la luz un disco destinado a convertirse en clásico: Head Hunters, con el que, merced a composiciones como "Chameleon", se resarciría del fracaso comercial de la obra que ha protagonizado la entrada de hoy. Un disco, Sextant, audaz, brillante, abstracto e inabarcable... aun contando con instrumental de navegación.




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