ZEPPELIN ROCK: LAS MEJORES COMEDIAS DE LOS AÑOS 60 - Lo mejor del cine cómico de los 60

domingo, 21 de junio de 2020

LAS MEJORES COMEDIAS DE LOS AÑOS 60 - Lo mejor del cine cómico de los 60

El apartamento.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC



Fue una década grandiosa para la comedia, quizá el género que se mantuvo más en forma, junto al Western, donde cabe destacar de forma especial la europea y donde podemos presumir mucho. La comedia española y la italiana dejaron grandes obras en el género, hasta tal punto que podríamos aseverar que, sumándolas todas, posiblemente los 60 fue la mejor década para nuestro cine. Una década que es oro para el género, quizá la última década donde la comedia lució con luz verdaderamente brillante en su estado más puro, eso sí, de una forma deslumbrante. Aunque la comedia dramática ya metía la cabeza, la comedia pura sigue en boga produciendo genialidades, sobre todo en la primera mitad de la década. En años posteriores, el género fue perdiendo la lucidez y la pureza, quizá porque el público demandaba otras cosas, se hizo escéptico y cínico, considerando la evasión hilarante como algo frívolo o superficial. En cualquier caso, aquí tienen títulos para todo menos para aburrir. Compruébenlo, me lo agradecerán.

La muerte de un burócrata.


Las mejores comedias del cine de los años 60



ADIVINA QUIÉN VIENE ESTA NOCHE (1967), de Stanley Kramer. 

Un tremendo éxito en su día. Paradigma de la tolerancia progre, son indudables sus buenas intenciones, pero es un trabajo en el que todo rezuma hipocresía… Para que te acepten como negro en una buena familia debes ser un intachable muchacho, estudiado, formalísimo y educado… Y aún así, ojito…



¡AL FUEGO, BOMBEROS! (1967), de Milos Forman. 

La última película de Forman antes de llegar a América, una comedia que recibió una nominación al Oscar.


ATRACO A LAS TRES (1962), de José María Forqué. 

Obra maestra de nuestro cine que parodiaba ese cine de atracos que unos años antes tanto había proliferado (como destaqué aquí). Ladrones desastrados con lo más granado de nuestro cine. Divertidísima. No se la pierdan, es de las primeras películas clásicas de nuestro cine que vi, por lo que la guardo especial cariño.


AYER, HOY Y MAÑANA (1964), de Vittorio de Sica. 

Seguimos con cine italiano en esta comedia de De Sica. Un título que consta de tres episodios que protagonizan Sophia Loren y Marcello Mastroianni.


BÉSAME, TONTO (1964), de Billy Wilder. 

Joya de Billy Wilder, despreciada por algunos (hay cosas que no entiendo). Una comedia francamente divertida, de magníficos diálogos y enredos, que merece ser más reivindicada al no valorarse como otras del maestro siendo absolutamente genial. Muy recomendada.


BESOS ROBADOS (1968), de François Truffaut. 

Buena comedia dramática del director francés, repleta de buenos detalles y muchos recursos, donde la libertad creativa sigue siendo la norma.


BILLY, EL EMBUSTERO (1963), de John Schlesinger. 

Una simpática comedia dramática que se puede englobar en el Free Cinema, con sus tintes realistas de jóvenes y sus dificultades y anhelos laborales.


BOCCACCIO ’70 (1962), de Federico Fellini, Vittorio De Sica, Luchino Visconti, Mario Monicelli.

 Una película por episodios, afamada, con un reparto espectacular y directores de prestigio para homenajear a Boccaccio. Como suele ocurrir, es posible que unos episodios os gusten más que otros, pero el nivel general es excelente.


BOEING BOEING (1965), de John Rich. 

Divertida comedia con Tony Curtis y Jerry Lewis que es ideal para pasar un buen rato sin trascenderse demasiado.


CHARADA (1963), de Stanley Donen. 

Obra maestra de la intriga cómica. Posiblemente la mejor película de Hitchcock que no dirigió Hitchcock. Todo funciona. La intriga, el suspense, la historia, la comedia, los personajes secundarios y, sobre todo, la pareja protagonista. El inigualable Cary Grant y la arrebatadora Audrey Hepburn. Una pareja difícil de superar, aunque se sacaban bastantes años, por eso Grant aceptó el papel con la condición de que fuera ella la que buscara el romance e intentara seducirlo a él en la narración. Maravillosa. Yo también envidio a quién no la haya visto aún.




CÓMO MATAR A LA PROPIA ESPOSA (1965), de Richard Quine. 

Jack Lemmon en su salsa en esta divertida comedia eficaz que resulta perfecta para tener un rato de ocio satisfactorio.


COMO ROBAR UN MILLÓN Y… (1966), de William Wyler. 

Comedia sobre robos y enredos varios, simpática, con clase y gran reparto, pero que no termina de llegar donde podría, sobre todo estando Wyler detrás. De todas formas, sirve para pasar el rato.


DESAYUNO CON DIAMANTES (1961), de Blake Edwards. 

Un clásico de la comedia romántica y adulta. Uno de los papeles iconográficos de Audrey Hepburn en esta adaptación del texto de Truman Capote. Sofisticación, capricho, una joyería, un desayuno, Mancini… niños que se comportan como adultos o viceversa… Un referente del género… y, con todo, no termina de entusiasmarme.




DESCALZOS POR EL PARQUE (1967), de Gene Saks. 

Encantadora comedia, joya del género, francamente divertida y simpática, que hizo de la pareja protagonista (Redford-Fonda) dos iconos de la comedia romántica. Magnífica adaptación de la obra de Neil Simon con un gran Charles Boyer. Muy recomendada.


DIVORCIO A LA ITALIANA (1961), de Pietro Germi. 

Maravillosa comedia negra protagonizada por el gran Marcello Mastroianni, que deseoso del amor de su sobrina de 16 años, intenta quitarse de encima a su esposa… Impagable, una gran comedia que no deben perderse.


DOS EN LA CARRETERA (1967), de Stanley Donen. 

Joya de Donen, uno de los grandes retratos sobre el desgaste en pareja, el verdadero amor, el matrimonio, el compromiso… Toda una obra maestra. Profunda, madura, divertida, desencantada, luminosa… Impagable Albert Finney y maravillosa Audrey Hepburn.


EL APARTAMENTO (1960), de Billy Wilder. 

Una película que es capaz de hacerte reír y llorar en la misma escena, incluso en el mismo plano, es una película especial. Una de las mayores obras maestras jamás realizadas. Una de las mejores películas de todos los tiempos. Reflexiva, amarga, irónica, moral, tierna, conmovedora, divertida, redentora… Raro será que siendo buenos cinéfilos no la hayáis visto, pero si no es así id rápido o no me dirijáis la palabra.


EL CABO ATRAPADO (1962), de Jean Renoir. 

Entre el drama y la comedia, Renoir nos narra la historia de unos soldados franceses que intentar huir de un campo de prisioneros durante la 2ª Guerra Mundial. No es “La Gran Ilusión”, pero está muy bien.


EL COCHECITO (1960), de Marco Ferreri. 

Una de las grandes películas de nuestro cine. Azcona, Isbert y mucha crítica social con un excelso humor. El italiano Ferreri nos regaló unas obras extraordinarias (El Pisito, Los Chicos). Obra maestra de obligado visionado.




EL EXTRAÑO VIAJE (1964), de Fernando Fernán Gómez. 

No llega a ser una obra maestra, pero sin duda se queda realmente cerca. Otra de las destacadas en la historia del cine patrio. Una de las mejores películas de Fernando Fernán Gómez si no la mejor. Un gran legado de uno de nuestros mejores artistas. Recomendadísima.


EL GUATEQUE (1968), de Blake Edwards. 

Obra maestra de la comedia física con un excepcional Peter Sellers, que firma uno de sus personajes más recordados. Inolvidable. Edwards es un maestro de la comedia.




EL HOMBRE DEL CADILLAC (1965), de Gérard Oury. 

Road Movie en clave de comedia con los cómicos Louis de Funés y Bourvil. Un buen título para pasar un rato distendido.


EL KNACK… Y CÓMO CONSEGUIRLO (1965), de Richard Lester. 

Curiosa comedia que tuvo su éxito y reputación que refleja con acierto la libertad creativa y vital de la época.


EL MULTIMILLONARIO (1960), de George Cukor. 

Encantadora comedia de George Cukor en la que tenemos un montón de caras conocidas que nos deleitan con su simpatía en una trama sencilla y simpática. Marilyn Monroe, Gene Kelly, Bing Crosby, Milton Berle… aparecen en roles de mayor (Monroe es protagonista) o menos importancia.


EL MUNDO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO (1963), de Stanley Kramer. 

Divertida comedia, sarcástica y alocada, muy imitada, sobre los resortes de la codicia y la avaricia. El reparto es espectacular, con Spencer Tracy a la cabeza.


EL NUEVO CASO DEL INSPECTOR CLOUSEAU (1964), de Blake Edwards. 

Más comedia con el detective Clouseau encarnado por el inmortal Peter Seller. Hará pasar un buen rato.


EL PROFESOR CHIFLADO (1963), de Jerry Lewis. 

Otro legado de nuestros mayores, que nos la ponían en la infancia. Ese mítico histrión que fue Jerry Lewis en uno de sus mejores trabajos, parodia de Jekyll y Hyde.




EL SECRETO DE SANTA VITTORIA (1969), de Stanley Kramer. 

Divertida comedia de Kramer sobre un pueblecito italiano que pretende proteger su más preciado bien. El vino.


EL TESTIGO (1969), de Péter Bacsó. 

Espléndida sátira contra el comunismo que fue película de culto (prohibida en su país mucho tiempo) y tuvo gran repercusión. Merece la pena recuperarla.


EL VERDUGO (1963), de Luis García Berlanga. 

Obra maestra absoluta de nuestro cine. Si no es la mejor, poco le falta. Comedia negra, visión lucidísima, momentos antológicos… Pepe Isbert… Impagable. No puede faltar en la colección de ningún cinéfilo que se precie y, desde luego, no puedes dejar de verla.




EN BANDEJA DE PLATA (1966), de Billy Wilder. 

Joya de Wilder repleta de cinismo que desentraña las miserias y recovecos oscuros de nuestra alma de una manera tan sublime como hilarante. Impagables Lemmon y Matthau.


FLOR DE CACTUS (1969), de Gene Saks. 

Exitosa comedia dramática que le dio el Oscar a Goldie Hawn. Un triángulo amoroso en el que además están Ingrid Bergman y Walter Matthau.


GOLFUS DE ROMA (1966), de Richard Lester. 

Simpática comedia musical ambientada en la Roma clásica y donde podemos ver a ¡Buster Keaton!, en el que sería su último trabajo.


IRMA LA DULCE (1963), de Billy Wilder. 

Otra joya del señor Billy Wilder con un impagable Jack Lemmon, que vuelve a formar pareja con la encantadora Shirley McLaine. De nuevo el poder redentor de la mentira, la falsa apariencia, la moral, la ironía y la nostalgia. Un clasicazo.


LA ARMADA BRANCALEONE (1966), de Mario Monicelli. 

Comedia aventurera de Monicelli ambientada en la Edad Media. Un grato divertimento de un director notable en el género.


LA CARRERA DEL SIGLO (1965), de Blake Edwards. 

Divertida comedia de Blake Edwards, maestro del género, con un reparto impresionante. ¡Qué tiempos aquellos de los Autos Locos!


LA CHICA CON LA MALETA (1961), de Valerio Zurlini. 

Entre la comedia romántica y el drama, un prestigioso título del cine italiano de principios de los 60 con hondura y crítica social. Tremenda Claudia Cardinale.


LA COLECCIONISTA (1967), de Éric Rohmer. 

Rohmer y sus historias de parejas, enredos amorosos y profundidades psicológicas. Un buen título del cineasta francés.


LA EXTRAÑA PAREJA (1968), de Gene Saks. 

Obra maestra de la comedia recomendadísima. Absolutamente tronchante e hilarante con una pareja inigualable como son Jack Lemmon y Walter Matthau. Si no la habéis visto, dadle, no os arrepentiréis.


LA GRAN JUERGA (1966), de Gérard Oury. 

Divertida comedia que realiza una parodia sobre la ocupación nazi en Francia durante la 2ª Guerra Mundial. A mayor gloria de Louis de Funès.


LA GUERRA DE LOS BOTONES (1962), de Yves Robert. 

Un pequeño clásico francés sobre la infancia, que quizá desconozcáis, aunque tuvo gran repercusión en su día. Encantadora y entrañable.


LA GRAN FAMILIA (1962), de Fernando Palacios y Rafael J. Salvia. 

Un clásico navideño de nuestro cine. Impagable Pepe Isbert, como siempre, e imposible no conmoverse y recodar uno de esos momentos icnográficos de nuestro cine: Chencho perdiéndose en la Plaza Mayor de Madrid.


LA MARCHA SOBRE ROMA (1962), de Dino Risi. 

Otra gran comedia italiana, esta de Dino Risi, que se ríe magistralmente, satirizando a su sociedad, en el periodo entreguerras. Una joyita.


LA MUERTE DE UN BURÓCRATA (1966), de Tomás Gutiérrez Alea. 

Magnífica sátira social la realizada por Alea, una comedia cubana brillante que sirve para conocer un poco el cine que se hacía por allí.


LA PANTERA ROSA (1963), de Blake Edwards. 

Otro clásico de la comedia. El impagable, torpe y encantador detective Clouseau en busca de la preciada joya, la Pantera Rosa, en dura pugna con el elegantísimo David Niven. Genial Peter Sellers, al que Edwards sacaba lo mejor.




LA TABERNA DEL IRLANDÉS (1963), de John Ford. 

El arte de la digresión. Fantástica comedia, costumbrista, vital y contagiosa, aventurera y entrañable. Puro Ford y puro Wayne.


LA TIENDA DE LOS HORRORES (1960), de Roger Corman. 

De nuevo Corman con una de sus películas más recordadas. Una comedia negra que terminó convirtiéndose en cinta de culto y que dio para un estupendo musical ochentero y una película dirigida por Frank Oz en 1986 basada en aquel. Es uno de los primeros trabajos de Jack Nicholson.


LOS AMORES DE UNA RUBIA (1965), de Milos Forman. 

El gran éxito de Forman en su etapa checoslovaca, que incluso obtuvo una nominación al Oscar y catapultó su carrera.


LOS AÑOS RUGIENTES (1962), de Luigi Zampa. 

Magnífica comedia poco conocida. Una sátira de ritmo vibrante que juega magistralmente con tonos y estilos. Muy buena.


LOS COMPLEJOS (1965), de Dino Risi, Franco Rossi y Filippo D’Amico. 

Buena comedia también dividida en episodios con sus irregularidades y momentos álgidos.


LOS PRODUCTORES (1967), de Mel Brooks. 

Comedia de Brooks que quizá ahora no haga tanta gracia, pero que sigue resultando simpática. Un buen entretenimiento.


MATRIMONIO A LA ITALIANA (1964), de Vittorio de Sica. 

Sensacional comedia de De Sica, que además fue un gran éxito en su día. Sophia Loren y Marcello Mastroianni están espléndidos. Recomendada.


MI AMIGO EL FANTASMA (1968), de Robert Stevenson. 

Joya del cine infantil y juvenil de las que comenzó a hacer Disney en los 60 en imagen real. Absolutamente encantadora y entrañable. No admito discusión.


MONSTRUOS DE HOY (1963), de Dino Risi. 

Otra cinta por episodios, en este caso 20, para retratar el lado menos bello de la Italia de la época.


MUJERES EN VENECIA (1967), de Joseph. L. Mankiewicz. 

Encantadora comedia de Mankiewicz, juguetona y reflexiva, chispeante y sorprendente. Una pequeña debilidad, como casi todo lo del director. Perfecta mezcla de intriga, comedia y drama.


NO ME MANDES FLORES (1964), de Norman Jewison. 

Perfecta comedia clásica y romántica de los indispensables Rock Hudson y Doris Day, pareja que marcó una época. Agradable y divertida.


NUNCA EN DOMINGO (1960), de Jules Dassin. 

Comedia dramática que tuvo gran éxito en su época dirigida y protagonizada por Jules Dassin junto a su mujer, Melina Mercuri. Muy simpática.


OPERACIÓN WHISKY (1964), de Ralph Nelson. 

Simpática comedia con un desaliñado pero elegante Cary Grant al frente. No es de lo más brillante en la filmografía del actor, pero cumple sobradamente.


PÁGINA EN BLANCO (1960), de Stanley Donen. 

Comedia clásica con reparto de lujo liderado por el insuperable Cary Grant y muchos enredos amorosos. Para pasar un buen rato.


PIJAMA PARA DOS (1961), de Delbert Mann. 

Comedia clásica con la inolvidable pareja formada por Rock Hudson y Doris Day. Ejemplo paradigmático de lo que es una comedia romántica clásica.


PLÁCIDO (1961), de Luis García Berlanga. 

Obra maestra de Berlanga, una de sus mejores películas. Mordaz, irónica, negra, entrañable, desnuda las hipocresías sociales con una naturalidad e ingenio pasmosos. ¡Invite a un pobre a su mesa en Navidad!




PLAYTIME (1967), de Jacques Tati. 

Otra de las joyas cómicas de Tati, una larga cinta llena de humor sutil y entrañable. Lo único malo es que sus dos horas y media cansen al espectador perezoso.


¿QUÉ HICISTE EN LA GUERRA, PAPI? (1966), de Blake Edwards. 

Divertida comedia de Edwards ambientada en la 2ª Guerra Mundial. Un agradable divertimento que hará pasar un buen rato.


REY POR INCONVENIENCIA (REY DE CORAZONES) (1966), de Philippe de Broca. 

Simpática comedia ambientada a finales de la Gran Guerra. Agradable sorpresa y una oda a la locura.


SOMETHING’S GOT TO GIVE (1962), de George Cukor. 

La película inacabada de Marilyn Monroe, que interrumpió su pronta y desgraciada muerte. Era un remake. Se quedó en mediometraje de media hora. Un documento imprescindible.


SU JUEGO FAVORITO (1964), de Howard Hawks. 

Magnífica comedia de Hawks, un título divertidísimo que reinventa “La fiera de mi niña” (1938), y hará disfrutar a todo cinéfilo de bien. Un estupendo Rock Hudson. Muy recomendada.


¿TELÉFONO ROJO? VOLAMOS HACIA MOSCÚ (1964), de Stanley Kubrick. 

Clásico de Kubrick, sátira sobre la amenaza nuclear, los misiles y el conflicto entre Estados Unidos y Rusia. Un gran trabajo de referencia con estupendo reparto, donde destacan Peter Sellers, Sterling Hayden y George C. Scott.




TODOS A CASA (1960), de Luigi Comencini. 

Un clásico de la comedia italiana, Comencini, con su mejor película. Una joya que mezcla humor, drama y trasfondo social de calado en plena 2ª Guerra Mundial.


TOM JONES (1963), de Tony Richardson. 

Comedia y aventuras, un sano entretenimiento que tuvo mucho éxito en su época. No es una genialidad, pero se ve con agrado.


TOMA EL DINERO Y CORRE (1969), de Woody Allen. 

Una de las primeras cintas de Woody Allen (la primera si obviamos “Woody Allen, el número uno”), una lograda sucesión de sketches planteados como un falso documental. Muy divertida.


TRENES RIGUROSAMENTE VIGILADOS (1966), de Jirí Menzel. 

Consiguió el Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa (1967). Una comedia dramática checoeslovaca, acertada y brillante, sencilla y eficaz.


UN DÍA VOLVERÉ (1961), de Martin Ritt. 

El matrimonio Newman-Woodward en una comedia dramática ambientada en el mundo musical. El universo nocturno de París, el Jazz, los conflictos amorosos, las ambiciones… Aceptable título de Ritt bien interpretado.


UN GÁNGSTER PARA UN MILAGRO (1961), de Frank Capra. 

Obra maestra de Capra que hace un remake de su propia película del 33. Tierna, entrañable, conmovedora, divertida… Fue su última obra, cuando los tiempos habían cambiado, pero sigue siendo excepcional, como casi toda la filmografía capriana, uno de los más grandes directores de todos los tiempos.


UN MILLÓN EN LA BASURA (1967), de José María Forqué. 

Una capriana cinta de Forqué donde también se aprecian toques neorrealistas. Una película bonita que es ideal para estos tiempos navideños.


UNA MUJER ES UNA MUJER (1961), de Jean-Luc Godard. 

Más Nouvelle Vague, en esta ocasión de la mano de Godard. Una comedia simpática donde una stripper quiere ser madre, pero su novio no está por la labor… ¡menos mal que tiene amigos!


UNA VIDA DIFÍCIL (1961), de Dino Risi. 

Abarca desde 1941 a 1961, siguiendo a Alberto Sordi, que disfrutó como un enano haciéndola. Una magnífica obra de Risi. Muy recomendada.


UNO, DOS, TRES (1961), de Billy Wilder. 

Una de las mejores comedias de la historia, de hecho, para no pocos es la mejor. Pocas veces unos diálogos se han dicho a semejante velocidad. Impresionante exhibición de James Cagney en esta sátira que no deja títere con cabeza ridiculizando el comunismo y mirando las costuras del capitalismo despiadado. Descomunal obra maestra de obligadísimo visionado.




YO PASEO POR MOSCÚ (1964), de Georgiy Daneliya. 

Bonita cinta sobre la amistad infantil enmarcada en las calles de Moscú, con todas sus peripecias, alegrías, enfados y reconciliaciones…


YOYO (1965), de Pierre Étaix. 

Divertida comedia llena de buen rollo en su apología por la imaginación y la creatividad. Una bella y apreciable cinta que quizá no sea muy conocida.

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