domingo, 3 de noviembre de 2019

LAS MEJORES PELÍCULAS DE 1999 - Lo mejor del cine de ese año

El club de la lucha.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC


Grandes directores y algunas de las películas indispensables en el cambio de siglo. La alienación urbana, del hombre moderno en el estado del bienestar, que ya era un tema apreciable en títulos de años anteriores, aquí trae distintos ejemplos emblemáticos que anuncian con lucidez el fin de siglo. Autores clásicos entregan obras interesantes (Allen, Scorsese, Eastwood, Kubrick) y nuevas voces confirman su talento (Fincher, Jonze, Mendes).


Una historia verdadera.


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Las mejores películas de 1999
(lo mejor del cine de ese año)



ACORDES Y DESACUERDOS, de Woody Allen. 

Un estupendo título de Woody Allen, que aunque tuvo menos repercusión que otros fue muy valorado por sus fans. Gran trabajo de Sean Penn interpretando a ese guitarrista admirador de Django Reinhardt.




AL LÍMITE, de Martin Scorsese. 

Seguramente hubiera pegado fuerte en otra época, quizá los 70, los 80 o en la actualidad (visto lo de “Joker”…), pero este paseo de redención y expiación por el infierno urbano de Scorsese y Schrader entroncaba de forma evidente y de lleno con anteriores títulos del dúo, como “Taxi Driver”, por ejemplo. Lástima, porque es un excelente film.


AMERICAN BEAUTY, de Sam Mendes. 

Siguiendo la senda de otros títulos de prestigio y que marcaron esos años (El show de Truman, Matrix, La tormenta de hielo, Happiness), Mendes se mostró al mundo cinéfilo con esta magnífica comedia dramática que retrataba la alienación del individuo en la sociedad del bienestar. Y lo hace sin necesidad de metáforas elaboradas, con una dura, divertida e irónica mirada realista.




ARLINGTON ROAD. TEMERÁS A TU VECINO, de Mark Pellington. 

Entretenido y artificioso thriller que lo apuesta todo a sus giros y sorpresa final, por lo que resulta eficaz en su primer visionado, más que nada.


ASESINATO EN 8mm, de Joel Schumacher. 

Un buen thriller sobre el sórdido mundo de las snuff movies que Schumacher resuelve con eficacia. El reparto está acertado, con un Joaquin Phoenix en alza y un solvente Nicolas Cage, que hace un estupendo doblete.




BOYS DON’T CRY, de Kimberly Peirce. 

Es curioso lo de Hilary Swank, cada vez que aparece en algo destacado es para lanzarse a por el Oscar. Con este título, que visibiliza la transexualidad en una emotiva y dura historia, consiguió su primer premio.


COMO SER JOHN MALKOVICH, de Spike Jonze. 

Original y delirante comedia surrealista. Una propuesta tan arriesgada como sugerente, que bien podía haber sido tomada por una tomadura de pelo que como una genialidad metalingüístita que reflexiona sobre la realidad y la individualidad con ingenio.




COOKIE’S FORTUNE, de Robert Altman. 

Agradable comedia dramática de tono rural donde Altman se muestra mucho más accesible, consiguiendo que sus personajes resulten entrañables dentro de su trama y descripción de ese pueblecito de valores particulares…


EJECUCIÓN INMINENTE, de Clint Eastwood. 

Buen thriller de Eastwood con el tema de la pena de muerte de fondo. Eficaz y entretenido, su defensa queda algo desdibujada por el recuerdo de otras que trataron este tema con mayor profundidad. En cualquier caso, es un aceptable trabajo.


EL CAMINO A CASA, de Zhang Yimou. 

El Yimou minimalista es el que más me gusta, y en este 1999 trajo dos films de ese corte. Exquisita esta primera sobre el amor, la tradición, el legado, los conflictos generaciones y lo que nos termina definiendo para respetarlo.




EL CLUB DE LA LUCHA, de David Fincher. 

Una película que se vendió como fenómeno generacional, donde la apatía social y la alienación se vuelven a tocar. Salvaje y brutal, esta sátira social basada en la novela de Chuck Palahniuk demostró la potencia y talento visual de Fincher, por si alguien tenía dudas.


EL COLECCIONISTA DE HUESOS, de Phillip Noyce. 

Correcto thriller con asesino en serie, si bien el género ya había dado sus mejores entregas. Washington y Jolie lo protagonizan.




EL COLOR DEL PARAÍSO, de Majid Majidi. 

Un excelente y sentido drama de historia sencilla y sentimientos genuinos. Un gran trabajo.


EL DILEMA, de Michael Mann. 

Con su estilo hipnótico y ensimismado, Mann tuvo un gran éxito crítico con este drama con toques de intriga que denuncia los tejemanejes de la industria tabacalera. Basada en hechos reales y con esa trascendencia tan de Mann, destaca, sobre todo, el trabajo de los actores.




EL FINAL DEL ROMANCE, de Neil Jordan. 

Intenso melodrama del habitualmente interesante Neil Jordan. Ambientado en la 2ª Guerra Mundial, de nuevo la insatisfacción es un tema que sobresale y motiva las acciones de los personajes.


EL GIGANTE DE HIERRO, de Brad Bird. 

Hay mucho de E.T. en esta historia. Animación adulta ambientada en la Guerra Fría. Un estupendo título que bien merece ser reivindicado. Bird me parece un director interesante que podría dar mucho juego.




EL MISMO AMOR, LA MISMA LLUVIA, de Juan José Campanella. 

Amores y desamores en los convulsos años 80 argentinos. Otro de los títulos que hizo a Campanella sonar con fuerza aquí en España.


EL SEXTO SENTIDO, de M. Night Shyamalan. 

Tremendo éxito de Shyamalan, saludado como el nuevo Hitchcock (otro más), gracias a esta original cinta de terror que sorprendió a propios y extraños. Mejor director que guionista, su idea y metáfora contenida es francamente hermosa. Devolvió dignidad al denostado género de terror, siendo nominada al Oscar.




EL TALENTO DE MR. RIPLEY, de Anthony Minghella. 

Nueva adaptación de la novela de Patricia Highsmith. Gran trabajo de los actores, buen desarrollo psicológico y manejo de la intriga. No llega a “A pleno sol” (René Clément, 1960), pero es un gran trabajo.




EL ÚLTIMO ESCALÓN, de David Koepp. 

No tuvo tanto éxito como "El sexto sentido", pero es más que digna. Hipnosis, fantasmas, casa encantadas… Ciertamente apreciable, sobre todo si te gustan de este tipo.


EL VERANO DE KIKUJIRO, de Takeshi Kitano. 

Como cuando Eastwood hizo “Los puentes de Madison” (1995), muchos buscaban los tiros y muertes en el nuevo trabajo de Kitano, pero sólo encontraron una sensible y emotiva cinta llena de ternura, de la que también había en sus anteriores títulos, para entusiasmar a críticos y espectadores.




EL VIAJE DE FELICIA, de Atom Egoyan. 

Si en “El dulce porvenir” revisábamos “El flautista de Hamelin”, aquí lo hacemos con “Caperucita Roja y el Lobo Feroz”. De nuevo destaca la atmósfera y el pulso de Egoyan, su tono enrarecido y personal en un devenir inquietante. No llega a la primera mencionada, pero no está nada mal.


EL VIENTO NOS LLEVARÁ, de Abbas Kiarostami. 

Otro prestigioso título del cineasta iraní con su particular estilo y narrativa visual. Cine dentro del cine, lo rural, la vida, lo poético e indispensable, la muerte…


ELECTION, de Alexander Payne. 

Interesante y atractiva sátira política que obtuvo muy buenas críticas. Vuelta de tuerca inteligente al cine de institutos que desmenuza los resortes de la ambición y del poder cuando está al alcance de la mano.


EXISTENZ, de David Cronenberg. 

Estrafalaria cinta de Cronenberg de Ciencia Ficción, bastante visionaria, ciertamente, donde de nuevo el tema de la nueva carne, la fusión de lo orgánico y lo electrónico, son pieza clave de la trama. Irregular, pero interesante.




EYES WIDE SHUT, de Stanley Kubrick. 

El testamento fílmico del maestro Kubrick. Una cinta extraña, onírica, ambigua, sugerente, compleja y fascinante, donde el cineasta indagó en los rincones oscuros de la pareja (el matrimonio Kidman-Cruise), del deseo, la rutina y las pulsiones ocultas tras las convenciones de todo ello. Fue recibida con disparidad de opiniones, pero es muy buena.




GARAGE OLIMPO, de Marco Bechis. 

Duro retrato con la dictadura argentina en los años 70 de fondo. Una cinta muy bien valorada que no se anda por las ramas. Gran pulso y narración sobre una etapa escalofriante.


GHOST DOG, EL CAMINO DEL SAMURAI, de Jim Jarmusch. 

Un cineasta que no es del gusto de todos, siempre personal e independiente, que logró aquí uno de sus trabajos más unánimemente alabados. Sobria, atmosférica y peculiar dentro de su género.




HOY EMPIEZA TODO, de Bertrand Tavernier. 

El gran Tavernier logra otra de sus grandes obras con un drama social emotivo, profundo y conmovedor. Además es un canto realmente hermoso a la docencia, su vocación y su importancia.


HURACÁN CARTER, de Norman Jewison. 

Al ritmo de Dylan, Jewison tuvo un buen éxito con este biopic del boxeador Rubin “Huracán” Carter, injustamente acusado de un triple asesinato en un bar. Sin salirse de los patrones habituales del biopic, logra con creces su propósito.




INOCENCIA INTERRUMPIDA, de James Mangold. 

La película que puso en el disparadero a Angelina Jolie, que consiguió un Oscar como actriz de reparto por su trabajo como chica perturbadora e inadaptada en un hospital psiquiátrico. La acompaña Winona Ryder, como estrella principal. La película no es que sea gran cosa.


LA CHICA DEL PUENTE, de Patrice Leconte. 

Para muy románticos, pero románticos complejos, no de los facilones. Una particular relación amorosa de seres inestables y desamparados, con la fugacidad y el azar como motores, con un gran punto de partida. Recuerdo los pósters anunciándola, las críticas, el poco ruido que creó salvo por Vanessa Paradis… pero merece la pena.




LA DUCHA (SHOWER), de Zhang Yang. 

Gustosa mirada a la China de su tiempo, con cariño y entrañable tacto, costumbrista, mezclando con perfección drama y comedia. Un buen título.


LA FORTUNA DE VIVIR, de Jean Becker. 

Otro entrañable título con mucha amistad, comedia, drama y romance durante los años 30 en Francia. Vida y libertad, lo agridulce del hecho y mucha sensibilidad. Gran calidad.


LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS, de José Luis Cuerda. 

La infancia y la amistad rotas por el odio del enfrentamiento bélico. Otro título de nuestra cinematografía ambientado en la Guerra Civil, en la misma línea y tendencia, narrada con buen pulso y momentos de sensibilidad.




LA MILLA VERDE, de Frank Darabont. 

Adaptando a Stephen King, Darabont rememora su éxito con “Cadena Perpetua” (1994). Se añaden elementos fantásticos en una conmovedora historia, dura, emotiva y muy bien interpretada.




LA MOMIA, de Stephen Sommers. 

Poco tiene que ver con las anteriores versiones, siendo, en general, la misma historia. El terror se convierte en aventura con los Indiana Jones como principal referente… Y lo cierto es que funciona muy bien, ya que es posiblemente el intento más potable de copia del héroe spielbergiano. Humor y acción bien integrados.


LAS NORMAS DE LA CASA DE LA SIDRA, de Lasse Hallström. 

Adaptación de la novela de John Irving que gustó mucho tanto a la crítica como al público y que dio el Oscar a Mejor Actor de reparto a Michael Caine. Una bonita película, emotiva y conmovedora, que reflexiona sobre el aborto.


LAS VÍRGENES SUICIDAS, de Sofia Coppola. 

Estupendo debut de la hija de Coppola, una gran cineasta con una indiscutible voz propia. Adapta aquí la novela de Jeffrey Eugenides con un estilo vaporoso, new age, onírico. Buen cine independiente.




MAGNOLIA, de Paul Thomas Anderson. 

Obra maestra de Anderson, una tremenda y personal ópera emocional, muy scorsesiana, de tremendo reparto coral e historias cruzadas a lo Altman, que es, sin duda, un clásico moderno. Es tal la cantidad de elementos, ideas, conceptos e influencias usadas que abruma. Mereció más reconocimiento y suerte, pero ya se sabe lo que ocurre a menudo con las películas incontestables. Tremendo Tom Cruise.




MAN ON THE MOON, de Milos Forman. 

Buena comedia dramática de Forman. Biopic del cómico Andy Kaufman que interpreta magníficamente Jim Carrey. De nuevo la libertad, la individualidad y un emocionante retrato del director checo.


MATRIX, de las hermanas Wachowski. 

Toda una revolución. Un pelotazo mayúsculo donde todo resultó un acierto. Película que llegó en el momento justo, con el tema de la alienación en el hombre moderno tratada con una metáfora de Ciencia Ficción basada en el Mito de la Caverna platónica (como tantas otras). Sus revolucionarios efectos especiales dejaron perplejos al espectador, justo con la salida masiva del DVD, influyendo en innumerables films posteriores… y actuales. Un fenómeno social.




MIENTRAS NIEVA SOBRE LOS CEDROS, de Scott Hicks. 

Bello drama romántico ambientado en la 2ª Guerra Mundial, con un punto de intriga, buenas interpretaciones y espléndida fotografía.


MUMFORD. ALGO VA A CAMBIAR TU VIDA, de Lawrence Kasdan. 

Simpática comedia dramática de Kasdan, buen guionista. Buena reflexión, donde se logra la autenticidad en todos los personajes mostrados a través de una mentira, la del protagonista. Agradable.


NI UNO MENOS, de Zhang Yimou. 

Otra de las obras maestras minimalistas de Yimou. Realista, entrañable, francamente emotiva, que sin aspavientos ni necesidad de rabia denuncia el calamitoso estado de la enseñanza y educación china. Qué talento tienen los cineastas orientales para los roles femeninos. No se la pierdan.


NOTTING HILL, de Roger Michell. 

Adoro esta comedia romántica. Sí, con los mismos elementos y mimbres que otras muchas, pero con un encanto, química y vibración especial. La pareja Hugh Grant-Julia Roberts es sencillamente encantadora.




POLA X, de Leos Carax. 

Una propuesta muy particular y perturbadora, con pasiones malsanas y viciadas. Película atrevida y excesiva, cine de autor con un Guillaume Depardieu haciendo un gran trabajo. Amour fou en una adaptación de la novela de Herman Melville.




RKO 281, de Benjamin Ross. 

Prestigioso telefilm que retrata la creación de Ciudadano Kane por un Orson Welles que caía en Hollywood como un genio precoz y asombroso. Los cinéfilos la disfrutarán.


ROSETTA, de Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne. 

Una peculiar película. Drama social belga que sigue a una joven de 17 años de dura vida, viviendo en una caravana, con una madre alcohólica, sin empleo… La lucha por salir del pozo, no terminar como su referente… Dirigida con distancia, casi de manera documental.


SLEEPY HOLLOW, de Tim Burton. 

Cogiendo el relato de Washington Irving, Burton se zambulle en una pesadilla gótica que se adecuaba perfectamente a su gusto estético. Una película entretenida e interesante, que se beneficia de dicha estética personal, resultando un efectivo mecanismo de terror y fantasía. Me conformaría con este Burton…




SOLAS, de Benito Zambrano. 

Excepcional drama social de Zambrano. Un drama feminista también, de mujeres solas exprimidas por hombres despiadados y un entorno desfavorable. Alcoholismo, desamor y un atisbo de esperanza… Conmovedor film.


STAR WARS. LA AMENAZA FANTASMA, de George Lucas. 

Una de las películas más esperadas de la historia. La mítica saga, convertida en fenómeno social y cultural, uno de los mayores surgidos del celuloide, regresaba con una nueva trilogía dirigida por Lucas. El sentimiento más generalizado fue el de decepción, sobre todo por parte de esos críos que ahora la veían con otra edad. Curiosamente, con el paso del tiempo, la valoración ha ido mejorando, cosa que sabía ocurriría. Es un buen título de aventuras, fantasía y Ciencia Ficción. Lamentablemente, los efectos especiales no habían alcanzado aún la calidad de hoy día, y eso se nota en la rigidez y falta de fisicidad de los mismos, uno de sus principales problemas.




SUNSHINE, de István Szabó. 

Ralph Fiennes por triplicado. Película húngara que hace un gran recorrido por la historia del país durante el siglo XX, centrándose en tres épocas: principios de siglo, los años 30 y los años 50. Un film muy interesante.


TARZÁN, de Kevin Lima y Chris Buck. 

También se animó Disney con Tarzán. Una gran producción, virtuosa en lo técnico, banda sonora de Phil Collins y un mito acercado con acierto a los más pequeños.


TODO SOBRE MI MADRE, de Pedro Almodóvar. 

El gran pelotazo de Almodóvar. Una película que le dio todos los éxitos y premios posibles, incluido el Oscar. Puro melodrama, con muchos de los elementos reconocibles del cine del director manchego. Y eso que no es lo mejor del autor.




TOY STORY 2, de John Lasseter, Ash Brannon y Lee Unkrich. 

Digna secuela, aunque lejos de la primera y la tercera de la saga, que sin adentrarse en grandes profundidades de la esencia infantil, se adentra en otras respecto a los personajes. Volvió a sorprender su calidad técnica, por supuesto.




TRES ESTACIONES, de Tony Bui. 

Estupenda cinta vietnamita sobre la búsqueda del amor en varias historias cruzadas en un entorno cambiante.


UN DOMINGO CUALQUIERA, de Oliver Stone. 

Correcta película de Stone ambientada en el mundo del fútbol americano. Muy efectista, grandilocuente y ruidosa, no es gran cosa, pero se aprecia entre los amantes del deporte.


UNA HISTORIA VERDADERA, de David Lynch. 

Obra maestra de Lynch, a contracorriente respecto a su estilo codificado y extraño. Puro Ford en lo visual. Una historia extremadamente sencilla, que toca temas muy del director de una forma radicalmente distinta y que tiene uno de los finales más bellos de la historia del cine.


UNA TERAPIA PELIGROSA, de Harold Ramis. 

Elogiada comedia que viene a parodiar el cine de gángster que tuvo sublimes cimas en esta década… y con uno de sus protagonistas, un Robert De Niro que se suelta la melena parodiándose a sí mismo. Divertida.




WONDERLAND, de Michael Winterbottom. 

Tres mujeres y una ciudad. La soledad urbana, el desamparo y la supervivencia, exploradas desde la historia de tres hermanas. Un buen drama.

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