jueves, 17 de octubre de 2019

RUBÉN POZO & LICHIS - Mesa para dos (2019): Crítica review


por Alberto Iniesta (@Radiorock70)
del blog Discos



¡DeLorean a punto, combustible listo, año 2009!

Hace diez años no todo era campo. En los últimos compases de la década que estrenaba el nuevo siglo, Pereza y La Cabra Mecánica se encontraban volando a la mayor altura jamás alcanzada en sus respectivas brillantes trayectorias. Unos acababan de lanzar Aviones, disco imprescindible, mientras que los otros se despedían tras sacar un recopilatorio. Justo en ese momento álgido, deciden saltar al vacío para volver a la sensación de los pies en la tierra, sabiendo que igual mañana hay un banquete al que no están invitados, pero hoy tienen mesa para dos. Efectivamente, este es un trabajo por y para la canción.



Miércoles 16 de octubre, año 2019.

Diez años después, mejor volver a empezar, mejor reír que llorar. La canción homónima, además de abrir el EP, también abre la mente en un ejercicio tan necesario como escaso en estos tiempos que corren, que no es otro que el reírse de uno mismo: “podría ser que estemos acabados, seguro que tú lo harías mejor”. Nada más lejos de la realidad. Con un título a primera vista inverosímil para ejercer como anfitrión de cualquier canción, Trompas de Eustaquio enseguida se ejerce como una de las canciones de mayor peso de lo que ha grabado Rubén hasta la fecha. Como si le hiciese alguna falta reivindicarse a estas alturas, después de pasar por una banda tan buena como los Buenas Noches Rose, saborear el éxito con Pereza y entregar unos discos muy sólidos en solateras rendidos con la radiofórmula, que nunca con la calidad.

De radiofórmula y calidad, precisamente, habla esa Canción Maldita. Por esas canciones que apenas tendrán visitas, que para ese oyente medio del que habla Rubén nunca existirán. En clave de humor, buscando el camino que se hace al andar, suena ese tema llamado Loquillo, preguntándose precisamente por lo que haría el cantante barcelonés. Podrá parecer atrevido, aunque lo cierto es que tanto Lichis como Rubén comparten esa forma de entender la vida y la canción. Tanto que, por atreverse, se atreven hasta con un reggae en Batiscafo Verde, donde el estribillo respira calidez por todos los acordes de una manera magistral. No debemos olvidarnos, hablando de maneras magistrales, del brillante savoir-faire en ese preciso dibujo en Nudo Sur, canción de idas y venidas entre trenes y vidas alejadas, como ellos mismos, del foco principal acaparador que resulta el centro.




En definitiva, el viaje, con este Mesa para dos de Rubén Pozo & Lichis, se disfruta al máximo, pero se hace demasiado corto, y no pertenezco al selecto grupo de abogados defensores de “lo bueno, si breve…”. Se agradecen enormemente trabajos como este, donde el objetivo común no es otro que jugar el todo por el todo por la canción, y el hecho de que se junten talentazos como Rubén y Lichis siempre va a ser sinónimo de buenas noticias. Dicho eso, hay hambre de más canciones. Esperemos que nos sacien a la mayor brevedad posible, haciendo lo que mejor saben hacer. Por la música.

Trompas de Eustaquio
https://www.youtube.com/watch?v=2wccbSk0MaU

Mesa Para Dos
https://www.youtube.com/watch?v=otLjsoFfZks

Nudo Sur
https://www.youtube.com/watch?v=MYYv73DIpMk 

2 comentarios:

  1. Me sigue sorprendiendo que, a estas alturas de la película, todavía alguien (especialmente alguien que firma una crítica musical), hable en plural de La Cabra Mecánica. Nunca hubo un ellos en La Cabra, siempre fue un proyecto individual. En fin...

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    1. Buenas señor anónimo, solo te pido que al menos me dejes el beneficio de la duda. El fallo que he cometido está en una expresión mal empleada, porque al hablar de Pereza y la Cabra utilicé "unos y otros" para referirme a los dos proyectos, en plural eso sí, hablando de dos bandas aunque una de ellas fuese algo unipersonal. Es un error mío, y te pido disculpas por él si te ha molestado.
      Un saludo

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