domingo, 16 de junio de 2019

Las MEJORES PELÍCULAS de 1987 - Lo mejor del cine de 1987

El corazón del ángel.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC



Un año magnífico en cuanto a títulos conocidos. Esto también tiene su parte engañosa. Son películas que sonarán mucho a la gente que supera los 30, 40, 50…, por lo que es fácil que esa perspectiva de tanto título conocido esté distorsionada, ya que la calidad es otro tema. En cualquier caso, es otro título representativo de la década, donde muchos de vosotros podréis acunar recuerdos con placer, incluso aunque la película no sea gran cosa o no se conserve como creíamos. Por supuesto, a los géneros habituales y destacados de esta década, se suma esa mala conciencia por el conflicto de Vietnam, que seguía entregando títulos muy conocidos.


La chaqueta metálica.


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Las mejores películas de 1987
(El mejor cine de ese año)


ÁBRETE DE OREJAS, de Stephen Frears. 

Estupendo drama sobre la homosexualidad en Inglaterra cuando todo comenzaba a cambiar, en los 60. Como siempre, Frears muestra pulso y sensibilidad en su retrato.


ADIÓS, MUCHACHOS, de Louis Malle. 

Bellísima historia de amistad, una de las grandes películas del director francés donde además reflexiona sobre la lealtad, la honestidad, la traición y otros grandes valores. Una auténtica joya.




AL FILO DE LA NOTICIA, de James L. Brooks. 

Como siempre, esa mezcla perfecta de comedia y drama de Brooks, en este caso ambientada en el mundo periodístico y televisivo. Entretenida.


ARIZONA BABY, de Joel Coen. 

Alocada y desquiciada comedia infernal de los Coen, que expanden su particular universo con un toque de cómic donde Nicolas Cage goza de lo lindo. Surrealismo, humor negro y metáforas. Puros Coen.




ARMA LETAL, de Richard Donner. 

Un clásico de la comedia de acción y las buddy movies, con un Mel Gibson que terminaría elevado a los altares. Inicio de una exitosísima saga. Francamente divertida y entretenida.




ATRACCIÓN FATAL, de Adrian Lyne. 

A Lyne le ganan pocos a efectismo. Aquí convierte la infidelidad en una auténtica pesadilla que muchos entendieron como moralista. Telita cómo se las gasta Glenn Close y cómo sufre Michael Douglas por culpa de sus calentones…




BAGDAD CAFÉ, de Percy Adlon. 

Encantadora comedia dramática alemana que nos dice que nuestro lugar en el mundo puede estar en cualquier parte, incluso allí donde el azar te lleva.


CASA DE JUEGOS, de David Mamet. 

Inteligente y juguetona película del gran David Mamet que, por supuesto, también escribió él. Engaños, apariencias y la autenticidad de la mentira. La traumática y a la vez satisfactoria salida del cascarón de lo acomodaticio.


CITA A CIEGAS, de Blake Edwards. 

Divertida cinta donde Edward exhibe su saber hacer y locura para facturar una comedia romántica con mucho de las de antes y una pareja protagonista llena de carisma: Basinger y Willis. Muy hawksiana.


EL AMIGO DE MI AMIGA, de Éric Rohmer. 

Última de las “Comedias y Proverbios” del director francés y las mismas pautas. Enredos amorosos, relaciones de pareja, sentimientos contradictorios, conflictos…




EL AZAR, de Krzysztof Kieslowski. 

Notable cinta del director polaco que utiliza la idea de azar para hacer reflexiones políticas y sociales de más enjundia, aunque quizá pasen desapercibidas. Gran e inteligente carga de profundidad.


EL BORRACHO, de Barbet Schroeder. 

Biografía sobre el gran Bukowski en una cinta protagonizada por Mickey Rourke. Un título interesante para conocer a un autor imprescindible para la modernidad, si es que no habéis leído nada de él…


EL BOSQUE ANIMADO, de José Luis Cuerda. 

Joya de nuestro cine moderno. Una comedia fantástica que adapta a Wenceslao Fernández Flórez con un reparto espléndido. No es tan surrealista como “Amanece, que no es poco” (1989), pero es igualmente gozosa.




EL CHIP PRODIGIOSO, de Joe Dante. 

Clásico producto ochentero. Pura diversión y entretenimiento para mayor gloria de los efectos especiales y una trama de Ciencia Ficción. Con producción de Spielberg, que estaba en todas, os recordará, como no, a “Viaje Alucinante” (1966).


EL CIELO SOBRE BERLÍN, de Wim Wenders. 

Magnífico y bello título de Wenders, un gran referente ochentero del cine romántico y fantástico donde destaca Bruno Ganz y la dirección del realizador alemán.




EL CORAZÓN DEL ÁNGEL, de Alan Parker. 

Un Noir en clave fantástica y demoniaca con toques de terror, como mandaban los tiempos ochenteros (ya saben los géneros que predominaban). Potente cinta de culto donde recordaremos el buen trabajo de Rourke, al diabólico De Niro y la sensualidad de Lisa Bonet.


EL CUARTO PROTOCOLO, de John Mackenzie. 

Un entretenidísimo thriller que adapta a Frederick Forsyth, muy de la época también, con un malvado Pierce Brosnan y un Michael Caine siempre eficaz. La Guerra Fría en su esplendor.


EL FESTÍN DE BABETTE, de Gabriel Axel. 

Encantadora y bella película danesa, que seguramente os sonará poco. Sobre un cuento de Isak Dinesen, es un auténtico placer para los sentidos y las sensibilidades, todas ellas.




EL HOMBRE QUE PLANTABA ÁRBOLES, de Frédéric Back. 

Es una de las grandes películas de animación de todos los premios, y sólo dura media hora. Incluso ganó el Oscar. Una joya sensacional y hermosa.


EL IMPERIO DEL SOL, de Steven Spielberg. 

El genio de Spielberg seguía apostando por proyectos serios, buscando quizá el reconocimiento de la industria, que lo veía, como pasó con Hitchcock, como un mero director de entretenimiento (como si eso fuera despreciativo). Es un espléndido, duro y sensible título que, sobre la novela de J.G. Ballard, emociona, conmueve y nos presenta a Christian Bale.


EL LUTE: CAMINA O REVIENTE, de Vicente Aranda. 

Ensalzado como icono antifranquista, Aranda logró un aseado thriller que encumbró a Imanol Arias. Fue un gran éxito.




EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS, de John Carpenter. 

Carpenter, maestro del terror ochentero, con una de posesiones y demonios eficaz donde lo más destacado es su trabajo en la dirección.




EL ÚLTIMO EMPERADOR, de Bernardo Bertolucci. 

Exitosa y prestigiosa película, ganadora de 9 Oscars, en la que Bertolucci mostró todo su poderío visual y colorista en el épico retrato del niño emperador.


EL VIENTRE DEL ARQUITECTO, de Peter Greenaway. 

Personal obra de Greenway, con lo que ello supone, pero excelente en lo narrativo y lo visual. Sin ser para todos, le sobra calidad.


EL ZOO DE CRISTAL, de Paul Newman. 

Newman adapta a Tennessee Williams y logra uno de sus mejores trabajos en su corta carrera como director. Sin ocultar su carácter teatral, se logra la asfixia y creciente angustia de los cuatros personajes protagonistas.




ENTREVISTA, de Federico Fellini. 

Penúltimo trabajo del genial director italiano. Metalingüismo puro. Una entrevista personal, una película dentro de la película, sus secretos y, a la vez, la constancia de la presencia de su particular universo.


ESPERANZA Y GLORIA, de John Boorman. 

La infantil y toda su luminosidad, su mirada escrutadora, fascinada y curiosa, el descubrimiento y las primeras veces… en los tiempos de guerra. Un sentido retrato biográfico del propio Boorman.


DEPREDADOR, de John McTiernan. 

Recogiendo grandes éxitos anteriores dentro del cine de acción y de Ciencia Ficción (Rambo, Alien) y pasándolo por la batidora, McTiernan, aliado a Schwarzenegger, consiguió un pequeño clásico del género y de los ochenta. Está sobrevalorada por todo ello, pero es tremendamente entretenida y eficaz.




DÍAS DE RADIO, de Woody Allen. 

La nostalgia no es un tema desconocido para Allen, precisamente, y aquí recurre a sus recuerdos de infancia también para entregarnos otra de sus joyas periódicas. Un genio infalible en estas décadas.


DIRTY DANCING, de Emile Ardolino. 

La sensualidad, los bailes provocativos, las caderas sensuales y bamboleantes, el protagonista atractivo, su banda sonora… Un drama romántico donde personajes a priori antagónicos acaban enamorándose. Nada faltaba para que esta cinta fuera el tremendo éxito que fue. Las coreografías eran imitadas hasta en los colegios. Otro clásico ochentero, sin ser gran cosa.




¿DÓNDE ESTÁ LA CASA DE MI AMIGO?, de Abbas Kiarostami. 

Kiarostami y sus retratos realistas y minimalistas, de suspenses sencillos, escuetos y cotidianos. Una cinta encantadora que saca lucidez, sensibilidad y una aguda descripción de la sociedad iraní de una mera anécdota. La mirada infantil una vez más.


DUBLINESES (LOS MUERTOS), de John Huston. 

Excelente adaptación de Huston de uno de los más afamados relatos de la sensacional obra de Joyce. Auténtico, sincero, nostálgico… Obra cumbre del maestro.




GOOD MORNING VIETNAM, de Barry Levinson. 

Una de esas películas con las que me llevé un chasco. Me reí como un loco cuando la vi por primera vez (en su primera parte), para luego quedarme frío en líneas generales con la revisión posterior, no mucho tiempo después… Un Robin Williams pletórico y una aceptable comedia dramática en cualquier caso.


GRITA LIBERTAD, de Richard Attenborough. 

Un buen drama, intenso y reivindicativo, sobre los tentáculos de la política, el racismo institucionalizado, la amistad y la denuncia social.


HACHI-KO, de Seijirô Kôyama. 

La historia real sobre el perro que encandiló al mundo, tanto que hubo remake con Richard Gere de protagonista. Preciosa historia sobre fidelidad y esos hilos invisibles…


HECHIZO DE LUNA, de Norman Jewison. 

Comedia romántica de gran éxito que le dio el Oscar a Cher y deja un estupendo trabajo del denostado Nicolas Cage. Muy simpática y divertida.




HELLRAISER, de Clive Barker. 

Una de terror de culto, género muy fructífero y exitoso durante los 80. Fantasías, infiernos que conectan con la tierra, relaciones filiales perturbadoras y mucha sangre.




JÓVENES OCULTOS, de Joel Schumacher. 

Vampiros juveniles. Título de culto que actualiza el mito vampírico con un gran reparto juvenil lleno de estrellas de la época. Una buena mezcolanza para reverdecer a los chupasangre.




LA CARTA FINAL, de David Hugh Jones. 

Encantadora y preciosa película sobre la relación epistolar entre dos personajes, una escritora (Bancroft) y un librero (Hopkins), que trasciende el tiempo. Para románticos, amantes de los libros y de las relaciones sutiles. Recomendada.


LA CASA DE BERNARDA ALBA, de Mario Camus. 

Con un buen reparto, Camus adapta la inmortal obra de Lorca con corrección.




LA CHAQUETA METÁLICA, de Stanley Kubrick. 

Otro de los grandes clásicos de Kubrick. De nuevo centrado en el tema bélico, aunque en esta ocasión dividiéndolo en dos. La fase de instrucción y programación de los soldados y su resultado en combate. No deja indiferente.


LA COLINA DE LA HAMBURGUESA, de John Irvin. 

Conocida cinta sobre una concreta batalla durante la Guerra de Vietnam en la que Irvin se queda un poco a medio camino. En cualquier caso, es una aceptable muestra más de cómo el cine americano trataba de sanar las heridas de aquel conflicto.


LA FAMILIA, de Ettore Scola. 

Extraordinaria película de Scola. Un retrato generacional donde vemos los cambios dentro de la familia y fuera de ella… así como en nosotros mismos con el paso del tiempo y los acontecimientos. Magnífica.


LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER, de Philip Kaufman. 

Reputada adaptación del clásico de Kundera que se benefició de un gran y joven reparto, el erotismo que estos transmitían y la profundidad conceptual, si bien la película aligeró los aspectos más filosóficos y complejos de la obra, evidentemente.




LA LEY DEL DESEO, de Pedro Almodóvar. 

Entre el drama y el thriller, Almodóvar nos trae sus obsesiones y universo particular. La familia, las relaciones paterno filiales, los enredos sexuales y amorosos…




LA PRINCESA PROMETIDA, de Rob Reiner. 

La película de Rob Reiner es una debilidad, una de las indispensables del género, que siempre recomiendo para jóvenes, y no tan jóvenes. No se me pasa por la cabeza que un chaval (o cualquiera) no disfrute con ella, me parece simplemente imposible. Para todos los que se sienten jóvenes. Abstenerse espíritus envejecidos.




LA TOSTADORA VALIENTE, de Jerry Rees. 

“La tostadora valiente” es “Toy Story” con electrodomésticos y cacharros caseros, con una trama de la que John Lasseter y su equipo cogieron innumerables detalles e incluso escenas casi calcadas. Una cinta de animación tradicional que no es especialmente estética y hermosa en sus dibujos, pero que sí tiene fuerza y momentos perturbadores. Ha tenido dos secuelas.


LOS INTOCABLES DE ELIOT NESS, de Brian De Palma. 

Un clásico de los 80 donde De Palma demostró todo su potencial visual. Excelente, con escenas deslumbrantes, tanto en lo formal como en lo dramático (la de las escaleras como clímax homenajeando a El Acorazado Potemkin está en la antología) y un elenco protagonista espectacular con Costner, De Niro y un Sean Connery que tuvo Oscar.




NO HAY SALIDA, de Roger Donaldson. 

Otra de Costner, esta basada en la novela de Kenneth Fearing, remake a su vez de “El Reloj Asesino” (1948) de Farrow. Un asedo thriller que también tiene un buen reparto con Sean Young y Gene Hackman.




MATEWAN, de John Sayles. 

Sayles en otra clase magistral con una película no muy recordada, pero excelente. Sensibilidad, idealismo, saber hacer… en una trama sobre los conflictos laborales y la explotación en las grandes compañías.


MAURICE, de James Ivory. 

Otro estupendo título de época y basado en una novela de E. M. Forster por parte de Ivory. Elegante, serena, segura, es otro gran título fantásticamente interpretado y dirigido.


NUESTROS MARAVILLOSOS ALIADOS, de Matthew Robbins. 

Con Spielberg detrás, tenemos una cinta que muchos habrán olvidado, pero que resulta entrañable y entretenida, muy spielbergiana en su emotivo sentido, aunque sin el genio de aquel. Ciencia Ficción con encanto.




OJOS NEGROS, de Nikita Mikhalkov. 

Adaptación de un relato corto de Antón Chéjov, tenemos esta nostálgica cinta que indaga en los resortes de la belleza tocando múltiples emociones por el camino. Gran película.


PELLE EL CONQUISTADOR, de Bille August. 

Tremendo drama este de August donde, a través del retrato de la inmigración sueca en Dinamarca, refulgen la superación, los sueños, la dignidad, el poder del mentor, el sacrificio…




QUERIDO DETECTIVE, de Jim McBride. 

Cine Negro modernizado en clave de comedia. No es nada del otro mundo, pero tiene su cosa… Dennis Quaid y Ellen Barkin son los protagonistas.


ROBOCOP, de Paul Verhoeven. 

Un clásico de la Ciencia Ficción y la acción ochentera. Sobrevalorada, llena de excesos, morbo y sangre, tiene interesantes planteamientos y aspectos destacables.




SEPTIEMBRE, de Woody Allen. 

Con muchas de las inquietudes de Allen de siempre, pero en clave de drama sencillo y profundo, con evidentes reminiscencias bergmanianas.


SOSPECHOSO, de Peter Yates. 

De nuevo Dennis Quaid en el papel protagónico, en esta ocasión junto a Cher y Liam Neeson. Una intriga judicial aseada y competente que supone un aceptable entretenimiento.


TERRORÍFICAMENTE MUERTOS, de Sam Raimi. 

Una de las secuelas más destacables y sui generis de la historia del cine. Una segunda parte que convierte el mecanismo de puro terror surrealista de la anterior en una parodia del mismo sin perder un ápice de fuerza. Terror con cambio de tono. Magnífica, pero sólo recomendable si te gusta el rollo.




UNA HISTORIA CHINA DE FANTASMAS, de Ching Siu-Tung. 

Un muy ochentero título de cine fantástico y aventuras con toda la esencia de lo oriental. Es un trabajo exótico, pero en absoluto desdeñable.




UNA PANDILLA ALUCINANTE, de Fred Dekker. 

No es, en absoluto, una buena película, pero esta comedia juvenil de terror (cómo gustaban estas mezclas en los 80, con mención destacada a este año) tiene al menos el don de un planteamiento original para los jovenzuelos, si bien sus logros no son muchos.


WALL STREET, de Oliver Stone. 

Stone en su crítica al despiadado mundo de las finanzas. Cinta de gran éxito que le dio el Oscar a Michael Douglas. Ágil, intensa y entretenida.


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