miércoles, 7 de febrero de 2018

AC/DC - Stiff Upper Lip (2000): Crítica del disco



por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos





Ahora que su futuro está más en el aire que nunca, asumiendo que quizá no les volvamos a ver sobre un escenario, qué menos que repasar y escuchar una y otra vez sus discos. Dentro de su gloriosa (y ruidosa) discografía, este Stiff Upper Lip es su último gran álbum. Black Ice contiene algunos temas de más y en Rock Or Bust, su más reciente entrega, hay buenas ideas pero sin concretar.




Es en este tremendo artefacto donde el rock que corre por las venas de Malcolm y Angus toma mejor forma para dar como resultado un álbum que a lo largo de sus doce cortes no solo no pierde ni un ápice de fuerza sino que se mantiene como una verdadera apisonadora constante. No hay canciones de relleno aquí, son todas verdaderos trallazos tan explosivos que cualquiera podría haber salido como single. Y es que en lo suyo de hacer riffs, no hay nadie que les haya podido superar: los hermanos Young son una máquina de rock y no tienen rival en eso de crear bombas en forma de rock and roll. ¿Play? ¡Play!




Desde ese riff que da comienzo a Stiff Upper Lip ya sabemos lo que nos vamos a encontrar: delicioso cóctel sonoro con unos guitarrazos perfectamente combinados con esos gritos tan característicos de Brian y esa perfecta apisonadora que es la batería que suena con la precisión de un reloj, a modo de cuenta atrás para una bomba que está a punto de estallar. La cosa se pone caliente con Meltdown, donde la temperatura sube en un tema espectacular. Safe In New York City quizá suene ahora un poco desubicada, viendo los resultados de las elecciones en Estados Unidos (a ver quién se siente seguro ahora por allí) pero es otro himno incontestable. Como lo es también Can't Stand Still, pegadiza como el infierno con ese pulido riff marca de la casa de Malcolm, auténtico cerebro de la banda. En Can't Stop Rock And Roll el mensaje es claro: solo ellos pueden parar el rock and roll, no tú, y mientras dependa de ellos esto no parará. Satellite Blues es un tema furioso que derrocha fuerza y viene a recordar aquello que dijo Lemmy: solo eres viejo para el rock si de verdad crees que lo eres. All Screwed Up es otro ejemplo de lo que son capaces. Lo hemos escuchado mil veces, son riffs tan básicos como el estribillo, solo es rock and roll, pero nos gusta. Imposible resistirse a este disco de ROCK con mayúsculas que nos ofrece un grupo tan necesario que es inevitable pensar en qué será del rock cuando no estén. Brindemos por ellos. Larga vida...



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2 comentarios:

  1. Tratándose de AC/DC siempre podemos hablar de buen Rock, pero para mi, después de Bon Scott los discos realmente grandes llegaron hasta el For Those About to Rock, después me empiezan a sonar distinto, no sé, con menos autenticidad o fuerza o qué sé yo...
    La primera vez que los vi en directo fue en Las Ventas cuando sacaron el anterior, el Ballbreaker, y eso sí, puedo decir que fue un concierto tremendo, lo que esperaba de ellos y más...
    Salute You!!

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  2. Les viste en la ventas, qué suerte. Yo ese concierto le he visto varias veces, y la verdad que es una pasada. Yo el for those about to rock no le incluiría entre los discos imprescindibles de ellos, pero aquí para gustos colores. Gracias por comentar, salute you too!!

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