viernes, 19 de enero de 2018

Saxon – Strong arm of the law (1980): Reseña crítica (review)


by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)



Dedico hoy mi entrada a los infravalorados Saxon. El caso es digno de estudio. Siendo uno de los grupos seminales de la NWOBHM, aún en activo a punto de cumplir los 40 años de vida y con un frontman respetado por la totalidad de los seguidores de este estilo de música, nadie nombra al grupo entre sus favoritos al ser preguntado, pese a que no existe heavy que se precie de ello que no tenga entre sus vinilos alguno –o todos- los de esta banda. Mi primer contacto con ellos fue en el 84 -después de ver en Tocata su clip del tema Just let me rock-, por lo que no tardé en hacerme con el Crusader.


Y la verdad es que me gustaron tanto que rápidamente me compré el The eagle has landed, mítico directo que me sirvió para entrar en contacto con una selección de lo mejor del repertorio de los británicos. Luego completé mi colección con el Power & the glory y más tarde con el fantástico Innocence is no excuse, con el que puse fin a las compras relacionadas con Saxon. Sin embargo, hace poco me hice con sus primeros álbumes y tengo en mente comprar algún día el Rock the nations... y el Destiny, aunque solo sea para completar una especie de Saxon 80’s collection particular. Pero este espacio no es para hablar de uno, sino de los vinilos que le gustan.




Así pues, obviando presentaciones –todos sabéis los orígenes de Saxon y si no, los buscáis-, pasaré directamente a comentar Strong arm of the law. En realidad se trata de su tercera obra tras un notable Saxon y el estupendo e imprescindible Wheels of steel -ambos editados por el sello francés Carrere, que serían los responsables de editar sus álbumes hasta el antes mencionado Crusader-, pero es con este álbum con el que tiran la casa por la ventana y con apenas cuatro meses de diferencia el mismo año en que su predecesor ha alcanzado el quinto lugar en la lista de ventas británicas, Carrere saca al mercado en carpeta doble llena de fotos, bonita contraportada... y pobre portada –contradicciones del mundo de los creativos- este Strong arm of the law, elepé que contiene cuatro o cinco temas míticos de la discografía del grupo.



Por aquel entonces, Saxon eran Biff Byford a las voces, Paul Quinn y Graham Oliver a las guitarras, Steve Dawson al bajo y Pete Gill a la batería. Juntos, se metieron en los londinenses Ramport studios con el productor Pete Hinton y grabaron los temas que darían lugar a Wheels of steel y a este Strong arm of the law sin una sola canción de relleno que contenía el siguiente trak list:

A 
Heavy metal thunder 
To hell and back again 
Strong arm of the law 
Taking your chances 

B 
20,000 ft. 
Hungry years 
Sixth form girls 
Dallas 1 pm 




Tras un efecto de sonido de tormenta, entran las guitarras de Oliver y Quinn y dan inicio al himno Heavy metal thunder y To hell and back again –no confundir con el de parecido título de Venom-, otro tema rápido en el que el bajo de Dawson y la batería de Gill llevan el ritmo sin desfallecer. Ambos nos sirven de preámbulo al tema título, el no menos mítico Strong arm of the law. La cara se concluye con un menos conocido Taking your chances en el que –y en eso hay que reconocerle el mérito a Hinton- la mezcla otorga su protagonismo a todos los miembros. Bajo, batería, voces, guitarras... todos están ahí, aportado su granito de arena en este fantástico tema y en el álbum en general.

La cara B comienza con un nuevo trallazo –el principio podría ser perfectamente de Motörhead, por ejemplo- que forma parte del largo listado de canciones imprescindibles de Saxon, ni más ni menos que 20,000 ft. que enlaza con la estupenda Hungry years. Luego viene Sixth form girls, que es el único que desconocía de la banda –después de comprarme el álbum me he dado cuenta de que no recordaba haberla escuchado nunca, pero me ha parecido que es tipicamente Saxon- y para terminar, otra de las imprescindibles de los de South Yorkshire, la apabullante Dallas 1 pm, con su inicio inconfundible de bajo y batería al que se añade primero una guitarra, luego otra... y luego otra más, con esa melodía repetitiva que todos los amantes de la música de este grupo tenemos para siempre grabado en las meninges. 



En resumen, una joya, un álbum que fue un éxito en toda Europa y en Japón, y llevó a Saxon a embarcarse en un tour que les afianzó como gran banda aunque –pese a todo y como ya os he dicho al principio- no alcanzaron el nivel de otros grupos coetáneos como Def Leppard, Iron Maiden o Judas Priest -incomprensible e injusto-, aunque ahí ha estado siempre el honesto e incombustible Biff Byford al pie del cañón manteniendo la llama encendida.

Como no podía ser de otra manera, ni un tema ni dos ni cinco... os acompaño la grabación entera para que la disfrutéis. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla


1 comentario: