miércoles, 24 de enero de 2018

Los mejores discos de los años 50: Mis 15 discos favoritos (mejor)


por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos





Mis queridísimos Platero y Tú cantaban lo contrario, pero hay mucho, muchísimo rock and roll, muchísima música, para ser escuchada bien alto, como se merece, y a poder ser, con una aguja recorriendo cada acorde, surco a surco. Con el único fin de disfrutar de ella, que para eso se inventó, hablaré brevemente de quince discos para intentar abarcar la década completa de los cojonudos años 50, basándome única y exclusivamente en lo mucho que me gusten los discos. Como digo siempre, no creo en listas con "lo mejor de" (perdonad el título), considero que la música tiene una gran dosis de carga emocional como para catalogar fríamente un LP como "mejor que" otro. Estos no son los mejores, son solo mis favoritos. Así que, sin más dilación, let there be rock, jazz, blues... let there be music:

Kind Of Blue, de Miles Davis 

Con este disco odié el jazz y también he acabado amándolo. Esa melodía que comienza con el So What hace ya mucho tiempo que es patrimonio de la humanidad. Hay muchos preguntas en forma de discos de jazz, pero las respuestas están todas aquí.



In The Wee Small Hours, de Frank Sinatra

 Un clásico. Le tengo especial cariño por haberlo oído tantas y tantas veces cuando lo ponían mis padres (de educación musical no me puedo quejar), y es una joya imperecedera de una de las voces más espectaculares que he escuchado en mi vida.



Buddy Holly, de Buddy Holly

Increíble disco de uno de tantos músicos que se fue demasiado pronto. Si no te dejas engañar por esa cara de niño bueno y por la gran balada "Everyday", queda un disco para disfrutar como se merece un imprescindible del rock and roll.



Here's Little Richard, de Little Richard

Un icono del rock and roll, con todo lo que debió soportar por ser negro y gay en la época que le tocó, saca uno de esos discos que son puro rock and roll desde el primer surco de la aguja. La cara de Little Richard en la portada la pondrás en la casi media hora que dura este pedazo de disco atemporal.



Chuck Berry Is On Top, de Chuck Berry

El gran rey del rock and roll para el que escribe estas líneas en un álbum imprescindible para entender el rock. Las fresas más famosas del rock and roll te volarán la cabeza como ya les pasó a los Stones, los hermanos Young y tantos otros. La alineación, entre otros con Bo Diddley o Willie Dixon, un lujo.



With His Hot And Blue Guitar, de Johnny Cash

Johnny Cash y su guitarra se bastaban para conquistar el mundo. Lanzado en la mítica discográfica Sun Records, este álbum es mucho más que sus dos éxitos más conocidos, y el que lo haya oído lo sabe. Sin ser mi favorito suyo, pocos discos me atrapan como este lo hizo. Amor a primera escucha.



Mingus Ah Um, de Charles Mingus

Vaya año el 1959 para el jazz. Si Kind Of Blue es considerado el clímax del jazz, este disco no se le queda corto. Obviando la extravagante portada, el contenido es buenísimo. Uno de esos discos con el derecho a la inmortalidad.



Bluejean Bop!, de Gene Vincent

Muchos pensarán en Elvis Presley moviendo sus caderas al escuchar las palabras rock and roll. A mí se me viene a la cabeza esta explosión de rock and roll que seguirá, más de sesenta años después, pateando culos como el primer día.



Elvis Presley, de Elvis Presley

Algo tendrá Elvis para conseguir que incluso los que no somos fanáticos suyos nos quedemos pillados de lo que sale de este disco que, además de tener una de mis portadas favoritas, invita a que, durante la media hora que dura, nos imaginemos por un momento que somos Elvis, sujetando ahí esa guitarra.



Go Bo Diddley, de Bo Diddley

Este es uno de los que más me gusta. Pionero entre pioneros, logra conectar como pocos el rythm and blues con el rock and roll más primitivo de una manera que a mí me sigue pareciendo mentira. Como también me sorprende el poco reconocimiento que siempre ha recibido este genio. Su legado, tan esencial para tantos músicos, y su música, hablan por él.



Chega De Saudade, de João Gilberto

Probablemente su posterior trabajo con Stan Getz sea más reconocido por todos, pero a mí me costaría mucho decidirme entre uno y otro. Si antes decíamos que el 59 fue un gran año para el jazz, también es preciso incluir a la música en conjunto: de la mano de Gilberto, también nació la bossanova.



Singin' The Blues, de B.B. King

Nunca un nombre fue tan acertado para un músico. Nunca podrás decir que sabes tocar la guitarra hasta que no te sangren los dedos. Nunca podrás decir que sabes lo que es el blues hasta que no hayas oído a B.B. King. Llámalo blues, llámalo B.B. King. Este disco es pura historia de la música.



Three Ragas, de Ravi Shankar

Todo empezó cuando escuché Norwegian Wood. Ahí sonaba algo desconocido para mis oídos, empecé a investigar y di con Ravi Shankar. No es un LP para escuchar todos los días, pero es uno de esos que consiguen que las nubes sean preciosas cuando está nublado. Ideal escucharlo con un buen libro.



Chet Baker Sings, de Chet Baker

El debut de Chet Baker es un álbum esencial, tal y como me dijo tantas veces mi padre hasta que entré en razón y decidí darle una oportunidad. Una joya que brilla con más intensidad a cada nueva escucha, un disco de esos que te hace pensar que igual la existencia del ser humano sirve para algo.



Lady Sings The Blues, de Billie Holiday

Si te gustan las buenas voces, tienes que escuchar a Billie Holiday. Si tienes un mal día, Billie Holiday te rescata del mundo, y si tienes uno bueno lo mejora. A mí no me entró a la primera, pero hay discos a los que vuelves, y una vez que vuelves ya es para quedarte. Una de mis voces favoritas.

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