martes, 2 de enero de 2018

Lo mejor del metal de 2017 - La lista heavy (y más) de José Meh


por Jose Meh (@josepzs)
del blog La Poza del Meh




Nuestro eventual colaborador José Meh nos envía, desde la poza, su lista con lo mejor que ha dejado el Metal de ese año 2017 que se nos acaba de ir por el sumidero del tiempo (le hacemos adiós con el pañuelo y unos cuernecitos). He aquí los 10 mejores discos de esta lista heavy (y más). Tomad nota, hermanos, que la cosa promete.


Eveth – Entelequia

Banda de músicos incansables dentro de la escena mallorquina, practicando su personal mezcla de Heavy y Power Metal en castellano, Eveth han sacado uno de los discos que más he escuchado este año pese a ser un estilo que he abandonado un poco últimamente. Siguen avanzando en su carrera, dando un paso adelante respecto a El Legado de Los Sueños, su anterior obra, y la incorporación de Toni y Biel Recio a la guitarra rítmica y bajo le ha dado un plus enorme a sus directos en fuerza, potencia, energía y feeling. Sé de lo que hablo, desde 2013 los he visto 3 o 4 veces al año en directo… Los temas están bien elaborados y hay algunos, como Torre de Babel, que se enganchan para no soltarte en toda la semana. Y, qué cojones, es un discazo.



Persefone – Aathma

Estos andorranos me tienen enamorado, colega. Son un seguro de vida, no hacen un disco malo. Spiritual Migration ya fue una puta joya de pe a pa y este Aathma es… pues un paso adelante en todos los aspectos. Instrumentalmente soberbio, a su rollo, jugando con el Melodeath y el Metal Moderno a partir de su Metal Progresivo, conjunto muy curioso de influencias de todo tipo a las que le dan un toque personal. Ante la absurdamente exagerada oferta de discos que hay ahora, que salen 140 discos molones al día y tenemos fácil acceso a todos, lo dejé apartado pero, una vez lo he retomado, he vuelto a ver que es uno de los mejores discos de 2017.



Dagoba – Black Nova

Los franceses Dagoba son esa banda que, pese a llevar veinte años (VEINTE AÑOS) de carrera y siete discos de un nivel absolutamente notable, siguen en el underground de forma inexplicable. Con la de bandas de Groove y moderneo de medio pelo que veo por ahí arriba… pero bueno, la cuestión es que están a full, su anterior trabajo ya apareció en mi top hace dos años y Black Nova repite. ¿Por qué? Porque aquí tienes un conjunto de riffacos machacones, voces entre melódicas y gruesas, casi guturales, en perfecto equilibrio, momentos de electrónica sencillona pero que le da un aire más contundente si cabe a los temas… ponte los dos adelantos, Inner Sun y Stone Ocean, y verás.



Santo Rostro – The Healer

Un año prolífico para las mezclas de Stoner, Doom y similares, al menos dentro de mi gusto, que ha crecido mucho en lo que a este tipo de propuestas se refiere. Y, dentro de estos estilos, Santo Rostro se han sacado la chorra. Un disco cortito, cinco temas y 40 minutos de maquinaria riffera a toda potencia, voces áridas y pasajes hipnóticos en los que esta banda de Jaén demuestra su mayor madurez y que ha dado un paso adelante en todos los sentidos. Discazo.



Moonspell – 1755

Fácilmente Moonspell se encuentren ahora mismo entre mis bandas favoritas. Currantes incansables, no dan un concierto malo y llevan una racha de discos cojonuda. Este año se aventuraban en un disco conceptual sobre el terremoto de Lisboa de 1755, completamente en portugués y anunciando un rollo totalmente diferente al que lo petó con Extinct, así que la cosa podía salir muy bien o hacer aguas… y bueno, si está aquí es porque salió bien, no?

En 1755 encontramos a unos Moonspell más pesados, casi grooveros y metiendo arreglos orquestales y corales para darle epicidad a la historia del terremoto más jodido de Portugal. El conjunto fluye bien, el portugués para el Metal me encanta y la mayoría de los temas cumplen de sobras.



Evadne – A Mother Named Death

Hablando de bandas infravaloradas… uno de los mayores exponentes del Doom Metal nacional se ha unido a un gran año para el género. Los valencianos Evadne han sacado un disco excepcional, oscuro, duro y elaborado al milímetro. Es largo y los temas son largos, pero no sobra ni un solo segundo en todo este A Mother Named Death.



Elder – Reflections of a Floating World

Hablando de obras maestras… los norteamericanos Elder son una banda brillante, tanto en estudio como en directo (según comentan, que ahí me falta conocimiento, porque no los he visto) que llevan unos cuantos años currando como locos y sacando material de lujo. Y Reflections Of a Floating World es otra muestra del nivelazo que tienen. Igual repito adjetivos, pero los pasajes instrumentales de este trabajo son hipnóticos de cojones, oro puro. Seis temas largos, con sus historias, sus cambios y sus hostias que conjuntan un disco estratosférico.



Ósserp – Al Meu Pas S’Alça La Mort

Pffffff. Madre mía este… zurriagazo en toda la jeta. Ósserp han parido el disco más cafre, bruto, esquizofrénico, abrasivo y jodidamente enfermo de este año. Una blasfemia compuesta por nueve temas que juntan lo mejor del Death Metal, el Black e incluso el Punk para darle un toque guarro y sucio a un disco genialmente elaborado. Una auténtica obra maestra del Metal Extremo.



Aathma – Avesta

Otra exhibición de buen Stoner Doom, esta vez desde Madrid, de la mano de Aathma y este Avesta, una obra conceptual centrada en una serie de textos ancestrales de la antigua Persia, actualmente desaparecidos, y que tan sólo han llegado hasta nuestros tiempos transmitiéndose oralmente de padres a hijos. Según tengo entendido, cada tema que compone el disco recrea un rito una deidad o a un elemento de la naturaleza, aportando música a esos textos e interpretándolos de la mejor manera posible. A partir de ahí, Aathma saben crear la atmósfera más adecuada a cada una, jugando con los riffs y las voces de forma magistral. Así les ha quedado un discazo del copón bendito.



Amenra – Mass VI

Banda para estómagos fuertes. Así los definí la primera vez que saltó algo de material de esta banda belga a mis oídos y ahora mismo me reafirmo en esa definición, con la diferencia de que ahora lo digo para bien. Amenra siguen presentando material de primera clase basado en su opresiva mezcla de sludge, Doom y más cosas, con un disco destinado a desgarrar el interior de tu alma sin puta piedad. Children Of The Eye, con sus hipnóticos movimientos de guitarra y la siempre áspera y desagradable (también lo digo para bien) voz de Colin H. Van Eeckhout, se desmarca como uno de mis temas favoritos del año y de mis imprescindibles de la banda, junto a Plus près de toi (Closer to You), que sobresalen en un conjunto cuya atmósfera lo hace digno de ocupar la cabeza de mi lista de lo mejor del año.


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