domingo, 3 de septiembre de 2017

Diccionario festivo (1876), por M. Ossorio y Bernard



Haciendo estos días inventario de mi biblioteca, reparo y me animo a dar un repaso somero a este libro publicado en 1876 en Madrid por M. Ossorio y Bernard "con la colaboración del malogrado poeta" (según consta en su portada) Rafael Tejada y Alonso Martínez. El libro se titula Novísimo diccionario festivo y los tengo en una de esas ediciones facsimilares de color pajizo y olor característico hechas por la librería París-Valencia.


Compruebo en el superficial repaso a esta obrita que tengo marcadas (por diversos motivos, me figuro) algunas definiciones "festivas" y como acostumbro a no querer para nadie lo que no quiero para mí, las comparto con vosotros (como quisiera que vosotros hicierais conmigo). Sigo el orden alfabético de los lemas que se definen, como veis, en forma de pequeños poemillas ripiosos en muchas ocasiones de humor algo chabacano y muy fino en otras. Quizá la cosa dé para otras entradas; todo dependerá del índice de aceptación.


AGRICULTOR. Quien se toma 
la molestia de sembrar
tierras, y frutos cuidar
para que otro se lo coma.


BAILE. Juego que no asusta
al hombre más ejemplar:
pretexto para abrazar
a la mujer que nos gusta.


BODA. Un día de placer, 
y placer de solo un día;
conclusión de soltería;
principio del padecer.
Lo que la cadena fragua
de la vida. Este eslabón
suele ser a la ilusión
lo que es a la lumbre el agua.


BORRACHERA. Prolongada
suma de copas de vino;
resta de un jornal de mezquino,
cuya diferencia es nada.
Multiplicación de todos
cuantos objetos se ven,
y división es también
de la cabeza, si hay todos.


CARACOL. Bicho rastrero
que a toda clase de fiestas
conduce su casa a cuestas,
por no pagar al casero.


CARIDAD. Virtud, o sea
al pública ostentación
que se hace, con la intención
de que la gente lo vea.


CARTA. Papel, en que a veces
la dicha se comunica;
otras la verdad se explica,
y otras se escriben sandeces.


CENSOR. Quien en mala prosa
critica con tono grave...
Criticar, cualquiera sabe;
escribir, ya es otra cosa.


CIENCIA. La demostración
de una verdad ignorada;
la riqueza no apreciada;
el fruto de la razón.
Según autores severos,
ciencia es una cosa extraña,
que al que la tiene en España
sirve para andar en cueros.


COMERCIO. Industria excelente,
que se reduce, y no es cuento,
a saber vender por ciento
lo que se compra por veinte.


CONVENTO. Desde remotos
tiempos motivó mil quejas,
pues de la razón devotos, 
si rejas ¿para qué votos?
si votos ¿para qué rejas?


COSTILLA. La mejor obra
que en la creación resalta
y entera importancia cobra,
pues de solteros nos falta
y de casados nos sobra.

[Continuará...]

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