domingo, 27 de agosto de 2017

Ciorán: Nosotros, trogloditas



Nosotros, los trogloditas

Que el hombre se haya dejado engañar por el espejismo del progreso, es algo que vuelve ridículas todas sus pretensiones de sutileza. ¿El Progreso? Quizás se encuentre en la higiene. Pero ¿en qué otra parte?, ¿en los descubrimientos científicos? No son más que una suma de glorias nefastas... ¿Quién, de buena fe, podría escoger entre la edad de piedra y la de los útiles modernos? Tan cerca del mono el uno como el otro, escalamos las nubes por los mismos motivos que trepábamos a los árboles: solo los medios de nuestra curiosidad -pura o criminal- han cambiado, y -con reflejos disfrazados- somos más diversamente capaces. 


Es un simple capricho aceptar o rechazar un período: hay que aceptar o rechazar la historia en bloque. La idea del progreso hace de todos nosotros fatuos sobre las cimas del tiempo; pero no existen tales cimas: el troglodita que trepaba de espanto en las cavernas tiembla aún en los rascacielos. Nuestro capital de desdicha se mantiene intacto a través de las edades; empero, tenemos una ventaja sobre nuestro ancestros: la de haber invertido mejor ese capital, al haber organizado mejor nuestro desastre.

(de Abdicaciones)

[...] Y, por haber querido ser un sabio como nunca hubo otro, solo soy un loco entre los locos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario