domingo, 30 de julio de 2017

Críticas de "2.000 maníacos" (Herschell Gordon) y "El exorcista diabólico" (Jess Franco)


by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Hoy os conmino a disfrutar de una película clásica del cine gore. En realidad no hay casi muertos, tampoco está llena de escenas de tortura y la sangre es escasa para los cánones actuales, pero quizás es por ello que esta película está considerada como una obra de culto. Y es que 2.000 maníacos fue rodada en 1964. La historia cuenta como en una carretera de segundo orden, dos paletos colocan un cartel de desvío, por lo que varios conductores acaban llegando sin quererlo a la localidad de Pleasant Valley, un pequeño pueblo del profundo sur de los Estados Unidos que al parecer quiere invitar a los recién llegados a una celebración.


Sin embargo, los acontecimientos van a mostrarnos rápidamente que esas gentes no son normales. Piltrafillas, esta película –dirigida por Herschell Gordon Lewis rezuma humor negro, diálogos simplones y un trabajo de actores más cercano al teatro de aficionados que al cine de calidad. Ambiente redneck a tope, cutres efectos de maquillaje y música de banjo. En definitiva, sólo recomendable a die hard fans del cine de bajo presupuesto... o frikis como el que escribe.

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Piltrafillas, últimamente estoy muy centrado en la cinematografía asiática -ya os iré dando cuenta de ello- pero sabéis que también me atraen joyas del cine casposo como Ilsa o las obras de Russ Meyer. Por ello debo rendir homenaje continuamente a nuestro particular freak, el genial Jess Franco. Así que la película que os recomiendo ahora es El exorcista diabólico, cuyas primeras imágenes ya nos anuncian que tipo de historia nos vamos a encontrar. Conforme vamos avanzando en la película, parece ser que la protagonista trabaja en una editorial como secretaria, pero también actúa con una amiga en supuestos ritos satánicos y misas negras a las que asisten numerosos millonarios, reuniones en las que el sexo es protagonista. Es en la editorial en donde nuestra secretaria conoce a un escritor, el señor Vogel, quien escribe relatos sadomasoquistas, un tipo extraño del que se rumorea que había sido sacerdote.

No os desvelo nada –pues se nos muestra desde el principio- si os digo que ese inquietante escritor es el exorcista al que se refiere el título y que la sangre no tarda en hacer su aparición. Amiguitos, ¿qué os puedo decir?, un guion infumable, actores que ofenden el buen nombre de la profesión y profusión de cuerpos femeninos desnudos... ¡toda una joya del kitsch español! Ah, y por si la veis y no conocíais aún la cara de este genio del cine español apellidado Franco, es el que hace de asesino loco. Quizás no se trate de su mejor película, pero hay tantas donde escoger que ya os aviso de que esta no será la última de mis recomendaciones del tío Jess.

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