viernes, 28 de julio de 2017

Alcatrazz – No parole from Rock’n’Roll (1983): Crítica review



by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Hoy os voy a comentar el No parole from Rock’n’Roll de Alcatrazz. Hagamos un poquito de memoria. Corría el año de Nuestro Señor de 1983, a finales del siglo pasado, cuando el vocalista británico Graham Bonnet, que había pasado por los míticos Rainbow para grabar el enorme Down to earth y posteriormente por el grupo del no menos idolatrado Michael Schenker en su tercer y estupendo Assault Attack, decide montar su propia banda.

Por otro lado, un año antes, Mike Varney de Shrapnel Records –al que reconoceréis todos los que hayáis seguido mi serie dedicada a los guitarristas de los 80, si es que no le conocíais de antes- recibía la cinta de un desconocido guitarrista sueco llamado Lars Johann Yngve Lannerbäck Malmsten que le gustó tanto que le pagó el viaje a Los Angeles poniéndole en contacto con el vocalista Ron Keel, que estaba formando la banda Steeler –no confundir con sus coetáneos homónimos alemanes- después de una corta experiencia al frente de una banda en Tennessee. Mike Varney produjo su álbum de debut –cuyos temas ya estaban finalizados-, pero antes echó al bajista y guitarrista originales para sustituirlos por Rik Fox y el jovencísimo guitarrista que se había traído de Estocolmo, que ya había cambiado su nombre por el de Yngwie Malmsteen. Yngwie solo pudo contribuir algo en uno de los temas a nivel compositivo, pero en el sonido de la guitarra fue determinante para el relativo éxito de Steeler en la escena de clubs de Los Angeles.



Rápidamente el sentido del espectáculo de Malmsteen y su alucinante técnica a la guitarra se comieron a Keel, el teórico líder y frontman de la banda. La suerte estaba echada. Ignoro si Malmsteen buscó a Bonnet, si Varney los puso en contacto o si fue el británico –que estaba buscando músicos para su proyecto en solitario- se fijó en él en alguna de sus actuaciones, pero lo cierto es que el sueco se juntó con el vocalista y con el teclista Jimmy Waldo y se dispusieron a dar forma a los temas que aparecerían en el disco de debut de Alcatrazz para Rocshire Records. El line up definitivo del grupo incluiría al bajista Gary Shea y al batería Jan Uvena, que acababa de grabar con Alice Cooper.

Producido por Dennis Mackay en los Rocshire y los Skyline studios –con portada de Mark Sokol-, el track list del álbum era:

A 
Island in the sun 
General Hospital 
Jet to jet 
Hiroshima mon amour 
Kree Nakoorie 

B 
Incubus 
Too young to die, too drunk to live 
Big foot 
Starcarr lane 
Suffer me 



No parole from Rock’n’Roll es un álbum imprescindible, un vinilo sin desperdicio, un clásico lleno de armonías vocales, esas melodías arábigas que tanto le gustan a Bonnet –patentes en diversos temas, como en Kree Nakoorie-, teclados bien presentes a lo largo de sus surcos... pero también el inconfundible sonido de guitarra que Yngwie desarrollaría a partir del año siguiente en los primeros álbumes de su carrera en solitario, con riffs –ese Jet to jet que tanto me recuerda al Kill the king de los Rainbow de Dio- y solos impecables, originales, nunca antes escuchados y que marcaron época. En resumen, un álbum redondo.




Sin embargo los agudos de Graham en disco cada vez eran más difíciles de llevar al escenario y con Alcatrazz comenzó a pasar lo mismo que con Steeler. Yngwie tenía muy claro desde su desembarco en los States que su paso por otros grupos eran una primera fase de lo que realmente ansiaba. Así que el sueco se marchó y Bonnet le reemplazó por Steve Vai propiciando el acojonante Disturbing the peace. Así hasta el tercer y último disco de Alcatrazz, un horrendo Dangerous Games del que ni os hablaré ahora ni creo que lo haga nadie por ZR.




Os acompaño el clip de Hiroshima mon amour.




¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

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