sábado, 15 de abril de 2017

Thunder - Backstreet Symphony (1990): Crítica review



por TheOutlaw76 (@TheOutlaw76)
del blog THE OUTLAW




principios del año 1990, el grupo Thunder editaban su disco debut. Se iniciaba una nueva década y el rock de corte más clásico empezaba a estar amenazado por la alargada sombra del mestizaje, lo alternativo y del Grunge. Pero EMI apostó por Thunder, una banda británica que devolvía a los ingleses aquello que nunca debieron dejar de lado: el buen gusto por el hard rock.


Los ejecutivos de EMI hubieron de ver alguna cosa que, tras una sola audición, decidieron ipso facto firmar un contrato con Thunder y lanzar de inmediato su disco debut con todo tipo de promoción. Mike Fraser y Andy Taylor (el guitarrista de Duran Duran) produjeron y remezclaron el disco en el mismo estudio y con el mismo equipo que el Appetite For Destruction de los Guns’N’Roses. No está nada mal para unos desconocidos ingleses.




El disco suena directo, con una gran producción pero sin florituras adicionales que pudiesen empañar el resultado final. Rock directo, con la voz de Danny Bowes y las guitarras de Luke Morley como principales protagonistas.

Backstret Symphony es un disco debut de aquellos que marcan al grupo, con todo lo bueno y malo que ello con lleva. Un ejercicio perfecto de elegante Hard Rock melódico, que rezuma buen hacer, clase y mucha calidad. Influencias muy bien asimiladas de Bad Company, Whitesnake, Led Zeppelin y todas las grandes bandas británicas que podáis imaginar. Curiosamente en 1990 todas están bandas o bien ya no estaban o bien iban perdidísimas intentando subirse al carro del Heavy Metal más glamuroso y caduco, a las ordenes estéticas de la MTV americana.

Prácticamente todos los temas son ideales para corear ante grandes audiencias en estadios llenos a rebosar. Desde She’s So Fine, que inicia el disco de manera inmejorable con aires de Bad Company, hasta la versión del Gimme Some Loving de Stevie Winwood (que cierra el disco magistralmente), no hay ni un solo tema de relleno.




Dirty Love, uno de los singles del disco, es una de las mejores canciones del grupo. Una canción netamente rockera con unas melodías vocales irresistibles y, brillando por encima de todo, la maravillosa voz de Danny Bowes. Ideal para un sábado noche.

Love Walked In es uno de los puntos álgidos del disco. Un medio tiempo perfecto con una elegante introducción con la voz de Danny Bowes acompañado por la sutil guitarra acústica de Luke Morley. Una canción que recuerda a los mejores Whitesnake, con un tono de voz digno del Coverdale más sensual.

En An English Man On Holiday introducen un irresistible piano boogie-boggie que invita a tomarnos una pinta en el típico pub inglés. Uno de los temas más divertidos del disco, en la más plena tradición Faces.

Teniendo en cuenta el contexto musical de aquellos años, el disco tuvo muy buena repercusión. Si se hubiese publicado a principios de los 80s, a día de hoy, estaríamos hablando de uno de esos discos considerados incunables.

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