sábado, 18 de junio de 2016

Crítica de Scorpion Child - Acid Roulette (2016): album review


Erick Delgand


Me da una tremenda alegría que muchas bandas jóvenes apuesten y regresen por los sonidos 60 y 70 a los más puros del hard rock. Al más puro hard rock y de buena calidad, con increíbles producciones, sonidos antiguos y con calidad musical, merecedores de nombrar y elogiar.

Cuando alguien me hace regresar al pasado, al punto donde surgió el hard rock, no puedo evitar que me estremezca y me hierva el alma, con una emoción inexpiable hacia la música de aquellos últimos 60 y el comienzo de era de los 70.



Los texanos nos traen su segundo trabajo, Acid Roullete, un trabajo más heavy, acid rock.

El disco se grabó en Austin, Texas, con Chris Frenchie Smith, que previamente produjo el primer larga duración de la banda. El álbum fue mezclado por Dave Schiffman (THE MARS VOLTA, DEAD MEADOW, JANE'S ADDICTION, RAGE AGAINST THE MACHINE).

El artwork ha sido una colaboración entre Aryn Jonathan Black, el fotógrafo Max Taylor y el diseñador gráfico Rob Kimura.

El disco está plagado de buen rock de principio a final; el álbum gira en torno a una historia...

Un hombre es encarcelado por un delito criminal, se autoinculpa por su esposa y ella comienza un romance con un hombre rico, con lo que se da cuenta de que todo fue una trampa por parte de ella. Una vez en prisión él crea y redefine su propio mundo acompañado por una montaña rusa de emociones, y de reflexión. Experimenta diversos cambios psicológicos a lo largo de los años y escapa de esas paranoias por medio de drogas y sus escritos.

Las canciones del disco es el diario creado por él. Cada canción representa un mes de su vida.

El primer tema del álbum She Sings, I Kill: Establece el tono de lo que va a seguir a lo largo del disco ....un wua wua con un riff demoledor claramente recordándote a Led Zeppelin, incluso las vocales, tienen todos los toques propios ledzeppelianos, una delicia poderosa, un tema enérgico, en el que todos se complementan en esta locura fantástica a la que te quieren llevar,una producción muy buena, con un sonido muy claro.




Reapers Danse: Entra a cañón; un solo chirrión la abre con un ritmo a la vieja escuela de Deep purple. Aunque poca gente lo diga de ellos, a mí por las influencias que intuyo, que ya sabemos por qué lado se nos brindan, me dan la sensación que les flipa RUSH. El tema es una bomba, lo dan todo, bestial, machacón, contundente... una locura para subir el volumen bien alto molestando a todos los vecinos de los alrededores.

My Woman In Black: Stoner rock la apertura, dejadas lentas, unas melodías a media canción por la parte de las guitarras y unos grandes coros nos dejan con buen sabor y un solo muy heavy al final.

Acid Roulette: Nos abre con un clímax psicodélico, lento, llevándonos a la mente de alguien triste y abandonado, melodías melancólicas y un viaje ácido, un viaje del que nos están llevando Scorpions Child, un viaje alucinante y mágico, un gran solo de órgano a lo John Lord, devastador y cañero.

Winter Side Of Deranged: Locura total de sonidos cañeros, gran riff de guitarra y un buen ritmo heavy.....yeahhhhhh¡¡¡¡¡¡

Séance- Twilight Coven: Regresamos a una época de los 70 sonando el tema muy a Rainbow, excelente teclado en la base rítmica que le da ese toque setentero que tanto le va a lo largo del tema, unas guitarras a dúo geniales, unos solos dignos de alabanza, genial la voz en todo el tema jugando con grabes y agudos.

Survives: La balada del disco, una balada que me lleva a California, me impregna con un manto de la época Glam.

Blind Man's Shine: Otro tema muy pero muy zeppeliano, vocalmente y musicalmente disfrutable al 100 por 100.

Moon Tension: Sonando más a los 80 y con un pegadizo estribillo, las guitarras y el tema en sí me traladan mentalmente a la época de Aerosmith, de aquellos 80; buen tema.

Tower Grove: Muy hardrokera, ritmo simple con paradas, dúos melódicos de guitarras, solos rompiéndote los tímpanos y un remolino de melodías muy heavys...

I Might Be Your Man: Vuelve Deep Purple a tus oídos, una apertura de órgano con un ritmo poderoso de guitarra, un aura suave al final del tema, con armonías en las guitarras en una atmósfera espacial, le hace especial al tema.

Addictions: Es el último tema del disco. Me suenan a Rush y Aerosmith mezclados, o me recuerdan a ellos en todo el tema, excelente tema, aunque con toques muy años 80 en las guitarras, panderetas y unos solos a lo Black Crowes.

Un discazo en todo regla de la primera a la última. De lo que llevamos en el año, hay un montón de bandas que se están dedicando al regreso al PURO hard rock de sus mejores épocas, y del que Nuclear Blast, la discográfica, tiene una gran culpa. En sus filas tiene a grandes grupos que están triunfando con este tipo de fórmula, pero con una calidad, excelente en ello. Podrán ser copias, pero unas copias muy elegantes y artísticas de aquel hard rock tan añorado por muchos en los que me incluyo.

En estos años se hace mucho de todo, pero no de calidad. Prefiero poco y con la calidad que nos brindan los Scorpion Child con un segundo trabajo excelente que encontrará, si cabe, mayor reconocimiento que el anterior, en el que ya habían dejado su huella para la historia.

MB

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