jueves, 12 de mayo de 2016

Tiempos de gloria (Edward Zwick, 1989): crítica de la película review


por Möbius el Crononauta


Os lo expongo y razono. El 54 Regimiento de Voluntarios de Massachusetts tal vez no tuviera a un Lord Tennyson para ensalzar sus hazañas, pero tuvieron al menos un libro y un director, un tal Edward Zwick, para que nuevas generaciones recordaran su esfuerzo y valor y su contribución a la causa nordista en la Guerra de Secesión. Fue un sargento mayor de dicho regimiento el primer hombre de color que recibió la Medalla del Honor del Congreso.




Por desgracia no sé demasiado de historia negra en Norteamérica, pero imagino que Tiempos de gloria es, si no verosímil, al menos sí plausible. Seguro que varios hechos de los que aparecen en la película no fueron ni tan bonitos ni tan espectaculares, pero al fin y al cabo ésa es una tara que arrastran el 99% de las películas históricas. Pero lo que siempre me ha interesado más de Tiempos de gloria, aparte de ser una buena película, es el retrato de la mentalidad que tenía el ejército de los Estados Unidos de aquella época, en que, esclavitud mediante o no, era en la práctica tan segregacionista como su contrincante del Sur.




Parece que durante todas las guerras el Ejército reclutara a hombres de color como un pequeño gesto, pero que no los considerara realmente dignos de entrar en combate, sino tan solo aptos para ser cocineros o braceros. Sin embargo, tarde o temprano las cosas se ponían difíciles y entonces echaban mano de aquellos hombres negros. Y esta pauta pareció repetirse siempre hasta la Guerra de Corea. Sin embargo, desde la Guerra de Vietnam parece que la situación fuera la contraria.




Tiempos de gloria muestra la épica de unos hombres que pese a ser ninguneados, y a sabiendas de finalmente ser utilizados casi como carne de cañón, lucharon bien y con valentía, por algo en lo que creían, en una guerra cruel que en el fondo quizá no fuera demasiado con ellos. Tal vez la historia no gozara con colores tan brillantes, pero, en el celuloide al menos, la historia del 54 de Massachusetts nos habla de, si no lo positivo, lo único humano que tienen las guerras: la lealtad, la amistad y el superar la adversidad.

En Tiempos de gloria encontramos un interesante plantel de actores entre los que destacan el siempre acertado Morgan Freeman, un Matthew Broderick que aun no se había metido en fregados como El Inspector Gadget, y sobre todo un Denzel Washington que acabó de ponerse en el mapa con el papel de un esclavo fugitivo repleto de odio.

Tiempos de gloria, buen cine histórico que cumple su función sin melaza ni chirriantes escenas patrioteras.


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