sábado, 21 de mayo de 2016

Grand Magus - Sword Songs (2016): Crítica del disco review


by Don Críspulo



Las anguilas, esos bichos que nadie sabe si son peces o serpientes, han sido, a lo largo de la historia de la humanidad, uno de los alimentos principales. Cuando son pequeñas, son llamadas de angulas y, por lo que cuentan algunos, es un plato exquisito, pero muy caro. Para quien no tiene dinero para pagarse unos gramos de angulas existe desde hace tiempo la “Gula del Norte”. Un sucedáneo hecho a base de harina de pescado que, dicen, sabe igual que las angulas.


Para que nadie se me eche al cuello no diré que el ROCK está más acabado que la carrera política de Rita Barberá, así que no lo diré. No diré que el ROCK está acabado. Y para que vean que no les miento, les diré que mientras escribo esto estoy escuchando, y disfrutando, del último disco de Robin Trower (buenísimo). Y no está acabado, el ROCK digo, que ya tenemos otra generación de jóvenes para sustituir a los que la van palmando (de viejos). Mientras llega esa generación, podemos disfrutar de la vuelta de Ritchie Blackmore con 71 años o la de Axel Rose con AC/DC sentado en un sillón.




Como les decía, uno de los mejores exponentes de esa generación que va a llegar (ya ya) es Grand Magus, aunque en realidad no es una banda de recién llegados. Yo los conocí, o mejor dicho conocí a su cantante, guitarrista y alma mater JB Christoffersson con aquel estupendo Demons de Spiritual Beggars (recomendado) aunque la banda creo que lleva activa desde los años noventa (sí, aquellos años...).

Que el señor JB tiene talento no se puede negar y Grand Magus es, dentro de los de la Gula del Norte, una de las pocas bandas que añaden, a las influencias claras y evidentes, un poco de estilo y personalidad. Nadie puede discutir que los tres últimos discos de la banda son ejemplos de Heavy Metal divertido. Prescindibles, sí, pero muy disfrutables.

Otra cosa que no podremos negar es el idilio apasionado y amor eterno del Heavy Metal por la Edad Media en general y la cultura nórdica en particular. El antiguo “Sexo, drogas y Rock” podría ser ahora “juegos de rol, historia medieval y heavy metal” (pueden acompañar la audición con alguna obra de Bernard Cornwell). Así que aquí tenemos todos los tópicos, “glory, master, sword, wind and mucho steel of fire”, pero al fin y al cabo es eso lo que queremos, no me imagino un disco de Heavy Metal hablando de las relaciones entre Sartre y Beauvoir.

Once coplas, entre ellas una estupenda versión del "Stormbringer" de Deep Purple. Todas auténticos himnos de puño en alto con el vozarrón de Christoffersson martilleando un yunque de riffs metálicos. "Varangian" podría ser una copla perfecta para resumir el disco mezclando Iron Maiden con Manowar con maestría. El resto es todo igual. Y yo no me quejo, pero las cosas hay que decirlas. Y no me quejo porque Sword Song es un disco de Heavy Metal muy bien construido, que suena muy bien, hecho por gente que sabe lo que hace, pero que no dice nada (tampoco hay obligación de reinventar el rock a cada disco) aunque llega un momento en el que te preguntas si hay que seguir escuchando este tipo de bandas o volver a pinchar alguno de los clásicos.


4 comentarios:

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    1. se me fue la pinza diciendo que JB estaba en el disco de spiritual beggars de este año...uppps

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  2. Solo un apunte. JB solo grabó dos discos con Spiritual Beggars. Salió en 2010.

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  3. cierto en el ultimo disco de spiritual beggars no esta,esta apollo

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