sábado, 7 de mayo de 2016

Crónica de ÑU, Joy Eslava, Madrid, 6 de mayo de 2016: 40 Aniversario review


por Paco de la Torre (@Paco_delaTorre)




Últimamente nos vemos metidos en demasiados conciertos aniversarios, es lo que tiene vivir. Así entre los últimos que recuerdo, los de Obús, Rosendo, Burning y ayer, sin ir más lejos, el de Ñu, o mejor dicho el de José Carlos Molina, que celebra 40 años de lucha ininterrumpida, que le da aún más valor a la fecha, en este circo llamado rock. Y lo hace con gira de celebración debajo del brazo.



Ayer dio el pistoletazo de salida en la céntrica sala madrileña Joy Eslava, la discoteca de Pedro Trapote que, por cierto, también este año celebra su XXXV aniversario. Si habías oído que se cerraba, olvídate de ello, le queda mucha marcha en el cuerpo. Por cierto, hacía años que no paraba por allí.

La sala hasta arriba de roqueros y roqueras que sabíamos muy bien a quién y qué íbamos a escuchar y ver. Nada de familias con tarteras ni mendas con ganas de hacerse un selfie bajo la gran bola de cristal de la sala para que sus amigos la vean en twitter o facebook.




En el escenario lo imprescindible: instrumentos, equipos y vatios, sin ningún tipo de decorado, ni siquiera el logo cornudo de la banda o una simple pantalla gigante, no hacía falta.

Con rigurosa puntualidad, a las 9 de la noche, apareció el grupo. Javier Arnaiz “Bumper” a la batería, Luis Romero a la guitarra, Ramón Álvarez al bajo, y Peter Mayr a los teclados de los hadmmonds, todo un personaje que no paró de bromear en toda la noche con banda, público y sobre todo con Molina, que apareció tras ellos al escuchar los primeros acordes de “Viejos himnos para nuevos guerreros”. El juglar estuvo toda la noche cercano, improvisando, disfrutando, tocando todos los instrumentos y cantando a un gran nivel.




Lo que tiene ser un genio, hacer las cosas a “su manera” y llevar una trayectoria con más de cuatro décadas en la música con unos quince discos y tres directos, es que en tu repertorio acumulas un buen puñado de grandes temas que nos hacen disfrutar, emocionarte y bailar. Cada uno de su padre y de su madre, de diferentes melodías y ritmos, teniendo en común ese rock marca de la casa en el que se mezclan folk, celta y heavy metal, todo ello dirigido, en lugar de una batuta, por una flauta.

Sí chavales y chavalas, grandes temas, porque lo que verdaderamente es Molina es un gran compositor y un letrista y músico excepcional. Melodías y letras perfectas, bien ejecutadas y pegadizas, que esto último también es imprescindible para que calén en el respetable. A mí me han acompañado, me acompañan, a lo largo de los años, todos los cortes de “Fuego” , una obra de arte, y “Vamos al lío”, otra.




La banda no quiso estar sola sobre las tablas y, como bien requería la ocasión, a lo largo de la noche se dejaron acompañar por antiguos componentes como Jorge Calvo, Juanmi Rodríguez Ruiz, Nacho de Carlos o Pedro Vela, así como de amigos y compañeros como Luisma Hernández, Joacol Ruiz, Cristina Lubián, Eva Reina, Gaby de Val, que nos puso los pelos de punta con “Ella”, y la gran violinista y paisana Judith Mateo que levantó definitivamente a la peña con su marcha en “El Tren” y “El flautista”. Recordaros que Judith con un nuevo disco bajo el brazo hace la presentación en la Joy el próximo 3 de junio. También subieron al escenario para tocar la batería y la segunda guitarra en algunos de los José Carlos Molina y Cristian Molina, respectivamente, creo que hijos del jefe.

En cuanto a los temas que se tocaron a lo largo de la noche, un montón dentro de lo mejor del repertorio de la banda. Que ahora recuerde y no en orden de aparición, los ya citados, más “Fuego”, “Trovador de ciudad”, “Galeras”, “La espada”, “No hay ningún loco”, “Más duro que nunca”, uno de los momentos estelares, “La Bailarina”, “Manicomio”, “Se quién”, “La granja del loco”, la muy emotiva y coreada “Una copa para un viejo amigo”, una versión instrumental de Jethro Tull de la que ahora no me acuerdo, más muchos más que se me escapan.




Una gran noche de rock and roll la que ofreció ayer en su ciudad un tipo y un grupo especial. Un concierto sencillo, sin artificios ni aditivos, que disfrutamos de principio a fin. Si ves llegar a Ñu por el horizonte, dibujando su figura en el sol del poniente, no dejes de asistir al su concierto porque sólo os pedirá un poco de amistad y a cambio os dará mucho rock y limpiará de ratas tu ciudad.

Por cierto, agradecer a MariskalRock que por solo un simple retuit nos invitara al concierto y además con dos entradas a color limitadas y firmadas por José Carlos. Muchas gracias.

Paco de la Torre, con el blog Revolution Rock And Roll

12 comentarios:

  1. solo los vi una vez hace mil años con LA BANDA,un recuerdo increible,y no digamos de como me gustaban LA BANDA,y del que muchos ya no recuerdan

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    1. Pues ese es mi caso no recuerdo a La Banda, pero si son los recomiendas habrá que echarles una escucha. Saludos

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    2. https://www.youtube.com/watch?v=V9LURAe7rc8

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    1. 2016. Ya lo he cambiado. Los dedos que van a su marcha algunas veces.

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  3. El tema de Jethro Tull, es el "madrigal de Enrique VIII". Sonó tan perfecto, como cuando lo tocaba Ian Anderson con los suyos

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    1. el tema de jehtro era king henry madrigal y bouree

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  4. no hablas del otro hijo jose carlos molina jr que estvo hay en la bateria... jodio

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  5. El guitarra "titular" que salio a las 9 es Luis Romero...

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    1. Efectivamente, así fue. Rectificado, gracias.

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  6. Es Jorge Calvo no se entera el cronista....

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