martes, 3 de mayo de 2016

Crónica de DeWolf en Barcelona en la Sala Rocksound, 01/05/2016: Review



por TheOutlaw76 (@TheOutlaw76)
del blog THE OUTLAW





A juzgar por los instrumentos que esperaban sobre el escenario y en el caso que alguien nunca hubiese escuchado a DeWolff, no le hubiese resultado muy difícil adivinar como sonarían estos jóvenes holandeses. Amplificadores Marshall y Fender, un espectacular órgano Hammond, guitarras Gibson, una batería Gretsch de aire retro y el talk box no dejaban lugar a duda alguna: puro southern rock psicodélico, como ellos mismos se definen.


Roux-Ga-Roux es el nuevo y atractivo disco que vienen presentando, la excusa perfecta para que este potente trío vuelva a la carretera. Un nuevo disco que augura lo que pude constatar ese domingo noche: DeWolff es un grupo cuyo hábitat natural es el directo.




DeWolff subieron al escenario y, sin preámbulos, atacaron con las primeras notas de Black Cat Woman, iniciando así un viaje musical que nos llevó hasta otra dimensión para dejarnos allí flotando durante más de hora y media. Lo de Robin Piso con su Hammond es de otro mundo. Quedé hipnotizado desde el primer momento con esa amalgama de sonidos que es capaz de extraer de sus flamantes teclados. Unas sonoridades que combinan a la perfección con la guitarra de Pablo Van De Poel, quien tuvo varios momentos mágicos (indescriptible solo el que se marcó en Tired Of Loving You, uno de los grandes momentos de la noche…y hubo unos cuantos!!). Si a ese binomio infalible le añadimos el ritmo que imprime desde la batería Luka Van De Poel (hermano de Pablo) el resultado es uno de los power trio más potentes (valga la redundancia) que se pueda ver a día de hoy sobre un escenario. Puede parecer un tópico pero es que sus magníficos discos editados hasta el momento realmente no les hacen justicia. DeWolff es una banda que, en directo, está a otro nivel muy superior. Ni tan sólo el doble directo Live & Outta Sight (que compré en vinilo compulsivamente tras la brutal descarga) les hace justicia. Tener a estos tres jóvenes a pocos metros de ti dejándose el alma con unas improvisaciones espectaculares y llenas de feeling es toda una experiencia difícil de plasmar en vinilo.




El espíritu de bandas como Cream, Led Zeppelin o los Deep Purple de los 70s se paseó sin disimulo alguno por entre los sonidos de los holandeses. Lejos de esconder sus influencias, las muestran orgulloso pasándolas por su virtuosa batidora. Imposible quedarse quito con el groove de Sugar Moon, uno de mis temas preferidos, o no quedar extasiado tras sentir cómo lo dan todo con la enorme Love Dimension. También sonaron Satilla No3 o Stand Up Tall, temas que no desentonaría en el repertorio de cualquier grupo de rock psicodélico de los 70s.




Ayer DeWolff nos regalaron un directo crudo y sin concesiones, dando amplia cancha a unas improvisaciones llenas de magia y energía. Un torbellino que finalizó rozando el rock progresivo con una enorme y extensa The Pistol. Con ella juguetearon holgadamente con toques jazzie y blues, intercalando retazos del Whipping Post de The Allman Brothers, demostrando una vez más que tienen un dominio escénico apabullante. Teniendo en cuenta su juventud son, sin duda alguna, uno de los grupos actuales de referencia para los amantes del rock psicodélico o sencillamente para cualquiera que, como ellos, sienta pasión por la música en mayúsculas.

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