lunes, 2 de mayo de 2016

Black Stone Cherry - Kentucky (2016): Crítica review reseña


por Jose Meh (@josepzs)
del blog La Poza del Meh




Black Stone Cherry son una muestra de lo que es la constancia en el trabajo y la claridad de ideas en cuanto a su sonido. Desde su primer trabajo, allá por el 2006, su apuesta por el Hard Rock sureño y el Rock alternativo les ha hecho ir creciendo, poco a poco y con buena letra, hasta ganarse un respetado nombre en la escena americana y cada vez están más presentes en Europa. Nunca han presentado un disco sobresaliente y eso es lo que les lastra a la hora de ocupar sitios más altos en los carteles de los festivales, pero a lo largo de su carrera siempre han mantenido un sólido nivel, destacando sus dos primeras obras que al menos sí llegan a notable.



En esta nueva entrega pretenden dar un pasito adelante en su crecimiento y es un momento importante, pues creo que están en un buen momento de popularidad y es la hora de dar un golpe sobre la mesa. Kentucky, su nueva obra, presenta un poco lo de siempre pero mostrando un breve regreso a los inicios de la banda donde el rock alternativo predominaba sobre el estilo sureño. Pese a su estilo sureño, ellos son de Kentucky, de ahí el título del disco, que fue grabado en su propio hogar nativo, lo cual afirman que fue una experiencia muy gratificante.




Le damos al play y lo primero que encontramos es el distorsionadote riff que da paso a The Way of the Future, pesadez por un tubo para ir abriendo boca con este Kentucky. Estrofas medio rapeadas y un estribillo de los suyos, sencillos pero efectivos. Black Stone Cherry siguen con esa costumbre de abrir los discos con un potente y efectivo 'single'. Seguimos con In Our Dreams, que también fue un adelanto de este disco, otra muestra de potencia de los de Chris Robertson, con reminiscencias del post-grunge que tan presente estaba en su inicios como banda. Shakin' My Cage, medio tiempo majete liderado por la característica voz de Robertson y su buen hacer en los solos de guitarra abre paso para una de las joyas de la corona, Soul Machine, más sureña pero igual de pesada y con un estribillo para enmarcar, en el que además se aprecia la colaboración de una voz femenina en los coros. A continuación tenemos Long Ride, deliciosa baladita en la que me imagino al grupo sentado sobre una vieja ranchera en mitad de una carretera de estas perdidas por las américas mirando las estrellas mientras la tocan (imaginaciones mías). Llegamos al ecuador del disco con War, que tras un redoble de batería se presenta como un tema muy fiestero y desenfadado que contrasta totalmente con el anterior tema (y casi con el resto del disco), está bien el experimento pero me ha descolocado un poco.

Hangman abre la 'cara b' del disco de la misma forma que con The Way of the Future, distorsión por un tubo para un tema de estilo similar al inicial del disco, pero algo menos efectivo. Cheaper to Drink Alone, medio tiempo con unos interesantes riffs muy de estilo sureño deja paso a Rescue Me, que abre con unos coros a capella para pasar al mejor riff del disco en un tema muy cañerote. Cuando sacan esta vena potentorra es cuando más me cunden Black Stone Cherry aunque aplaudo su capacidad para variar la velocidad de los temas, pues le da cierta variedad a sus discos. Vamos acercándonos al final con Feelin' Fuzzy, Hard Rock sureño 100%, Darkest Secret, otro buen tema, de esos que me cunden y Born To Die, medio tiempo casi de relleno que nos deja con el último tema del disco, The Rambler, un tema en acústico, bastante emotivo como homenaje a su tierra, más presente que nunca en este trabajo. “A milion miles from Kentucky, but always around...”.

Al final lo que nos queda es otro entretenido trabajo de Black Stone Cherry que presenta un poco lo de siempre, jugando con el rock alternativo y el hard rock sureño, mezcla que nos deja un trabajo variado y de fácil escucha, como es habitual en los trabajos de la banda de Kentucky. La mayor pega es que al final sus trabajos se me hacen largos, este, de 13 temas, no es una excepción. Está bien, porque así juegan con varios estilos, caña, baladas, medios tiempos, temas raros como War..., pero al final acaban sobrando dos o tres temas. De todas formas, el resultado de este Kentucky es más que satisfactorio, un nuevo trabajo sólido de parte de Black Stone Cherry y ya es el quinto, por lo que es inevitable apreciar cierta madurez en el sonido de la banda. Ojalá este disco sirva para que las promotoras nacionales se atrevan a traerlos a España, aunque sea en un festival.

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4 comentarios:

  1. Ojo, que son de Edmonton, Kentucky, no de Glassgow.

    Y sí, al final vienen a España en enero, bolo de obligatoria asistencia. En directo son una auténtica bomba.

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  2. Resuelto el problema, Edgar. Gracias y un saludo, chaval.

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  3. Otro saludo para ti, Angel. Hacía mucho que no pasaba por aquí y ya tocaba ;)

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    Respuestas
    1. La puerta, siempre abierta; ya sabes. Abrazos.

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