sábado, 16 de enero de 2016

Crónica de The Darkness en Barcelona: Sala Bikini/14/1/2016


por TheOutlaw76 (@TheOutlaw76)
del blog THE OUTLAW



Dos gratas sorpresas me llevé en el concierto de The Darkness en Barcelona. Primero la gran afluencia de público. No pensaba que, tras trece años después de su magnífico debut, aún tuviesen tanto poder de convocatoria. Y segundo que The Darkness han mejorado su directo hasta niveles estratosféricos. La primera vez que los vi en aquel ya lejano 2013 no me agradaron tanto como esta vez. The Darkness venían presentando su nuevo disco Last Of Our Kind tras diversos años de inactividad. Parece que Justin Hawkins está totalmente recuperado de sus adicciones y habrá Darkness para rato.


Fue con Barbarian, de su último disco, con la que iniciaron un concierto que fue puro entretenimiento. Los temas, sobre todo los del disco de debut, fueron coreados de principio a fin, como verdaderos himnos. El peso del Permission To Land en el setlist fue demoledor ya que sonó prácticamente entero. Justin Hawkins es todo un rock star que se comportó como si estuviese en el Wembley Stadium. Un verdadero showman de infinita energía, carisma desbordante y con ese toque de humor británico tan característico. El escenario se le quedaba pequeño yendo de una punta a otra, bromeando constantemente. Solo dos protagonistas espontáneos consiguieron robar algo de protagonismo al histriónico Justin: Fernando, el roadie, víctima de sus constantes bromas y Nora, una niña de unos 10 años, a la que Justin invitó al escenario para acompañarlos con la encantadora "Friday Night". Un momento entrañable.




Eso sí, ante todo y a pesar de las constantes bromas de Justin, The Darkness en directo es una banda sólida que suena de maravilla. Justin está pletórico a las voces y a las guitarras, Dan Hawkins a la guitarra es el complemento perfecto para su hermano Justin. Frankie Poullain, con su icónico mostacho y ese look salido de la película Fiebre Del Sábado Noche, asiste impertérrito al espectáculo.

Rufus “Tiger” Taylor, hijo del batería de Queen Roger Taylor, sustituye al batería original Ed Graham. Rufus. Aparte de ser la viva imagen de su padre, no lo hace nada mal.

El ritmo no decayó en ningún momento y la fiesta acabó a lo grande, con Justin paseándose a hombros de un roadie entre el público mientras alargaban su "Love On the Rocks With No Ice".




No sólo The Darkness es un grupo lleno de clichés, sino que ellos mismos alardean de ellos y se ríen de sí mismos y de quien haga falta. Pero si todo ello viene acompañado de himnos de la talla de "Growing On Me", "Friday Night", "Love Is Only A Feeling", "English Country Garden", "I Believe In A Thing Called Love", "One Way Ticket To Hell And Back" o "Get Your Hands Off My Woman" pues resulta un cóctel altamente adictivo y entretenido...y es que a fin de cuentas ¿no trata de eso el Rock'n'Roll?

The Outlaw (su blog)

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