miércoles, 11 de febrero de 2015

Siniestro Total - Menos mal que nos queda Portugal (1984): Crítica del disco Review


por Addison de Witt (@Addisondewitt70)




Hoy me he despertado temprano, era consciente de que debía unas letras para traerlas aquí. El trabajo últimamente no me ha dejado demasiado tiempo para otros menesteres y cuando me disponía (hace unos minutos) a sentarme ante el ordenador a escribir esto que ahora voy tecleando, no tenía ni idea de cuál sería el protagonista del post.


La pista me la ha dado una melodía que se ha levantado conmigo hoy, lo cierto es que no sé cuándo se ha metido en mis sueños, pues hacía años que no me visitaba, y eso que el disco que la contiene, que cuenta con más de 30 años de vida, un servidor fue testigo de su publicación y asiduo visitante de lo que sus surcos disparaban cual masacre sanguinolenta de locuacidad y disparate, con la sociedad, el hombre y la mujer o el amor como víctimas de la trituradora en la que machacaban tales términos a golpe de distorsión, gamberrismo y total falta de miramientos textuales y sónicos.

Hablo de los inconmensurables Siniestro Total de 1984, cuando sus productos eran auténticas bombas de actitud, fe en ellos mismos y pasotismo hacia el mundo traducidos en un rock anfetamínico, guitarrero, sucio y grasiento en ocasiones y con guiños al blues en otros momentos. y que se aleja un tanto del punk que más caracterizo a la formación en los primeros discos.


Menos Mal Que nos Queda Portugal es, ha sido y creo que a estas alturas puedo decir que será siempre mi disco favorito de los vigueses.

Segundo Lp que publican como aquel terceto formado por Julián Hernandez, Miguel Costas y Alberto Torrado, con colaboraciones especiales y esenciales de Rubén Losada, Llorca y Paco Trinidad que además de gritos y palmas vuelve a dedicarse a la producción del disco.

En cuanto al contenido, un grupo de canciones, hasta catorce, de impacto inminente, breve tiempo para el desarrollo, apenas ninguna alcanza los tres minutos, pero que van al grano desde el primer segundo, sin contemplaciones desarrollan lo que son y lo que quieren ser, temas que muestran la mecha, la encienden y estallan en un abrir y cerrar de ojos fugaz pero disfrutable, efectivo y contundente, provocando un estado de desparrame anímico, gamberro e incluso filosófico total, algo así como -corramos que el tiempo es breve y a las puertas del infierno no se convalidan los días perdidos...-




Todo es entre disparatado y surrealista, desde la historia del poblado de indios gobernado por Manitu y que aporta psicodélicos teclados y ruinosa guitarra de "Tipi, Dulce Tipi", el punk anfetamínico de "E.L.E.V.E.N. (El Famoso encuentro de Matt Murdock y Ray Charles)" con alusiones a la ONCE, e intromisiones en el tabaquismo para la garajera: "Que Corra la Nicotina" de irresistible crescendo.

No le van a la zaga en lujuria sónica y locuaz "La Matanza de Taxis", que recrea un incidente en la parada de taxis con las famosas sierras mecánicas del film de similar título como protagonistas, la famosa "Asumpta", -...era una chica muy mona...que vivía en Barcelona...-, pop sesentero en esencia para un tema vacilón que coge el título de la actriz Asumpta Serna, (por ser el nombre mas catalán que conocían entonces el trío).

"Menea el Bullarenque" nos lleva sobre una hiper-actividad rítmica a la famosa: "Miña Terra Galega", genial versión del famoso "Sweet Home Alabama" de Lynyrd Skynyrd que deja oír un piano estupendo y honky-tonk.

"Keke Rosberg" es el tema que se ha acomodado en mi cabeza esta noche, un sudoroso relato en torno al campeón de F-1 francés en un entorno de guitarras roncas y estribillo pegadizo y la voz en off de Llorca.

No menos famosa es la filosófica "¿Quiénes Somos, De Donde Venimos, Adonde Vamos?", famosa e imprescindible en los conciertos de la época, popera con ascendente brit: "Señor, Ilumina mi Corazón".

Breve y directa la atutosatírica: "Oh Que Raro Soy", "Te Quiero" fue el segundo single y es un irresistible ritmo que conduce una historia pseudo-romántica hilarante y genial, el tercer single fue la festiva y verbenera: "Si Yo Canto", que cierra el disco con nostálgicos sonidos de guitarra y veraniego trasiego sonoro. Y terminamos con el punk desordenado y raudo "Sonorice su Templo".


Alocado, irreverente a veces, con toques filosóficos e incluso con opiniones políticas, desparpajo y osadía al servicio de un sonido mucho mas serio de lo que pueda parecer, es la edad de oro del pop y el rock español, aquel en el que bandas como esta no fueron del todo comprendidas ni aceptadas, pero que se hicieron con un grupo de incondicionales que disfrutamos con artefactos como el presente de lo lindo, y que aún hoy, más de treinta años después son capaces de introducirse en las noches de descanso de algunos.

©Addison de Witt

2 comentarios:

  1. Siempre echaremos de menos a Coppini; pero nadie podrá negar que, Siniestro Total, ha sido una de las bandas más importantes del panorama. Su último disco, mucho más americano en cuanto a sonido, me encanta. Un abrazo. Si sois fans de los Afghan Whigs, os dejo esta última entrada.

    http://www.ourgodsaredead.blogspot.com.es/2015/02/black-love-el-eslabon-perdido-del-rock.html

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    1. Hoy los Siniestro se han hecho mayores, pero estan haciendo muy buenos discos.
      No conozco este grupo pero como siemper seo ourgods, pues en esta ocasión lo mismo y a lo mejor hasta me hago fan.
      Abrazo.

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