domingo, 20 de julio de 2014

Un día en Peñíscola - 7 de julio de 2014: algunas fotografías

La playa, desierta a media mañana; el tiempo, amenazante

Marchábamos en familia hacia el valle de Arán, que era nuestro destino, y decidimos hacer noche en Peñíscola. Juro que nunca habíamos estado antes, así que aprovechamos la tarde para visitar el castillo del papa Luna y el bonito pueblo castellonense erigido sobre el famoso tómbolo en cuyas orillas la encalzoncillada plebe disfruta de unas playas que así a lo lejos se veían de aguas claras, limpias, risueñas. No nos bañamos porque hacía un poco de fresco, así que privé con mi decisión a los no muy abundantes playistas de solazarse observando mis graciosas y siempre atractivísimas lorcillas. Les obsequié, en cambio, con una camiseta de Mazinger Z (que es de mis favoritas y con la cual iba ataviado para la ocasión), hacia la cual se dirigen siempre muchos ojos cuarentañeros, como podréis suponer. Solo tíos, por cierto. Un asco. Por cierto, en este pueblo me hice con otra muy rockera que me llamó especialmente la atención y que algún día os mostraré fundamentalmente para daros envidia de la mala.


¡Puños fuera!

En fin, con esto de las cámaras digitales uno no empenta en barras a la hora de disparar a diestro y siniestro sobre cualquier objetivo que le llame la atención por una razón u otra. Así que de las más de 200 que allí tiré (algunas íntimas y familiares, que quedan a buen recaudo), os dejaré una pequeña muestra para ver si, así, os animáis a visitar una Peñíscola que por la noche estaba la mar de animada. No descarto pasarme por allí otro año para una semanita de playa y relax a tope.


PEÑÍSCOLA 2014


La torre de la iglesia iba a dar la una


Detrás, el castillo-fortaleza del papa Luna (así llamado)


Castillo alternativo a pie de playa


Una garita de la fotaleza



A las calles se asoman los balcones


Calles estrechas y empedradas. Al fondo, el mar


Desde el portal nos saludó este gatito


El mar tricolor y las piteras, rígidas, también verdeazuladas


El papa Luna nos recibe, bendiciéndonos el cocote: ¡Ave!


El mar de Peñíscola se nos mostraba despierto, frío y hermosísimo


Desde lo más alto, hacia el puerto


El istmo del tómbolo y las dos playas laterales


Un faro, el faro


Esta me hizo gracia, ya ves


En uno de los cientos de puestos para turistas. ¡Adiós, muñecos!


ÁCS

7 comentarios:

  1. El próximo día, un primer recorrido por el valle de Arán. Las de Barcelona son las del penúltimo día, pero llegarán, llegarán (todas muy básicas, no se haga ilusiones).

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    1. Hace años pasé mis vacaciones en Les y Bossost. Preciosa zona, con Baquèira y Tredós a tiro de piedra. Buenos senderos por doquier.

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    2. Sacto, incluso ahora en esta época, en la que escasea la nieve, el paisaje es monumental. Me ha encantado la escapada. Ya mostraré algunas instantáneas.

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  2. Allí vivió durante años mi hermano, que incluso tenía casa con piscina. Me encantaba el pueblo. Maldita la hora que se volvió a Barcelona y vendió el piso. No he vuelto desde entonces :(

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  3. Barcelona en un dia.....Tienes que volver

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    1. Todo se andará. Tiempo al tiempo, Marcial.
      Saludos a todos.

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