miércoles, 23 de julio de 2014

Old Crow Medicine Show - Remedy (2014): Review Crítica del disco


por Addison de Witt (@Addisondewitt70)




Desde 1998 llevan arrastrando sus osamentas estos individuos por los escenarios mas enraizados en la cultura musical americana, aquella alumbrada en las fértiles tierras que rodean la "capital de las canciones", que es como muchos llaman a Nashville.


Su propuesta era clara y no pretendía engañar a nadie ni especular con juegos basados en rimbombantes mezclas de etiquetas cual si de un complicado cóctel se tratase, y años después, siguen con la misma sugerencia.

Old Crow Medicine Show hacen bluegrass, folk y country que son tres palos que entre si se combinan de forma prácticamente natural y se disuelven perfectamente formando un caldo nutritivo, digerible y perfectamente reconocible al primer vistazo.



¿Qué les diferencia entonces?...que lo hacen mejor que los demás, simple y llanamente, en sus discos siempre han convivido fantásticos temas propios con versiones de viejas canciones procedentes de la tradición mas febril del centro y sur del país, actualizadas con una innegable visión de modernidad que no se enfrenta a lo asilvestrado que tiene que perdurar en cada una de estas tonadas.

Su nuevo trabajo lleva apenas un mes en las tiendas y no trae consigo sorpresas, se trata de trece canciones típicas de los sonidos y temáticas que vienen acompañando a la banda desde sus inicios, si en el año 2004 en su álbum de titulo homónimo OCMS, ya versionaran un tema de Dylan: "Waghon Wheel" en este Remedy, pues este es el título de este nuevo disco, hacen lo propio con un tema inédito: "Sweet Amarillo", que el de Duluth desechó para la banda sonora de Pat Garrett & Billy The Kid en 1973.

El resto no nos depara nada no esperado, buen bluegrass, fuerte concienciación racial de su sonido haciendo incapié en una instrumentación que lleva en el mismo paquete el virtuosismo y el duende anárquico de la sangre infectada de folclore y la suficiente cantidad de savia nueva para hacer que todo empaste en un entorno sonoro de modernidad y contemporaneidad.




Vuelven a contar con la producción de Ted Hytt (Danny & The Champions of The World, The Gaslight Anthem, Lucero) y acusan la baja del multi-instrumentista y miembro fundador Willie Watson.

Desde el inicio se ve claramente lo que comento mas arriba, "Brushy Mountain Conjural Trailer" es un tema de bluesgrass de elegante factura con los banjos dando cohesión al sonido y las efectivas voces acostumbradas en la propuesta estilística del grupo.

Bailona, cervecera y festiva suena la enérgica "8 Dogs 8 Banjos" al igual que "Mean Enough World" de preciosa y dinámica melodía con intercalación de armónicas que saben a zarzaparrilla, en este mismo lote se encuadra la estupenda "Tennessee Bound", leve y vertiginosa dentro de una agradable visión tradicional del country mas etílico y divertido.




Mismo sentimiento bailón encierra en sus fibras la mas campestre "Brave Boys" con aroma a avena y hierba recién cortada, y vuelven las armónicas a lucirse en "Doc's Day" tema mas acústico y básico pero igualmente acertado en un estribillo largo y luminoso.

Cálida y de carnoso tronco melódico la excelente "Shit Creek" que pone en acción incluso a los esqueletos menos inclinados al contoneo.

Las baladas también tienen un importante espacio en el disco, así "Dearly Departed Friend" suena a reflexión entre amigos en un bar tras el trabajo, a la hora de la verdad, bajo el influjo del día muriente que desata al olor del whisky, viejas confesiones, fantástica.

Crepuscular y tonal, "The Warden" cierra el disco mirando al horizonte que se despide de la luz desde el porche, bella y multicolor.

Medio tiempo hermoso y romántico, melancólico en su interpretación vocal y brillante en su concepción instrumental tiene una luz especial el bonito tema "Firewater".

Además el mencionado "Sweet Amarillo", tremendo tema de country-rock que no puede negar su dylanesca procedencia

Otros temas como la breve y bodebilesca "Sweet Home" y la evidente y racial "O Cumberland River" cierran un trabajo que se puede resumir como: Otro gran disco de Old Crow Medicine Show que vuelven a demostrar que a la hora de recrear las músicas más campestres de América no tienen mucha competencia, un disco que te acaricia con la brisa de la pradera, te endulza con las baladas susurradas a la luz del ocaso y te embriaga con sus ritmos enloquecidos de fuerte y tradicional instrumentación, gran disco que a los aficionados a estos sones, como es mi caso, les, nos hará disfrutar de lo lindo, asegurado.

©Adisson de Witt

2 comentarios:

  1. Acabo de escuchar (y ver el magnífico vídeo) del "Sweet Amarillo" por youtube y me parecen magníficos. Los tendré en cuenta.
    Saludos,
    JdG

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    1. No te los dejes escapar Javier, son realmente magnificos, en su cuerda de lo mejor y ademas de los que no fallan.
      Saludos.

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