miércoles, 14 de mayo de 2014

The Black Keys - Turn Blue (2014): Crítica del disco. Review


por Addison de Witt (@Addisondewitt70)





Este año 2014 se esta caracterizando en lo musical por una serie de parámetros que en el más de 1/3 de curso que llevamos caminado se vienen repitiendo de continuo, como uno de esos sueños cíclicos que terminan desesperando los nervios del durmiente y arruinando su descanso.


Vengo observando que aunque son varios los artistas consolidados e incluso estelares que han elegido este año para editar nuevos temas, pocos de estos están consiguiendo los esperados resultados que por clase y discografía de calidad acumulada en años, fuesen de esperar, siendo la decepción o la indiferencia lo que esta mandando en la mayor parte de los análisis críticos de sus presentaciones.




Springsteen es uno de ellos, aunque creo que el Jefe ya no decepciona por desgracia a nadie, pero sí ha decepcionado, al menos a quien suscribe, Luther Dickinson, que ha firmado un disco que a falta de más escuchas de momento me parece una medianía siendo generoso con mi admirado Luther. Drive By Truckers tampoco me convencen en absoluto, especialmente en sus dos últimas entregas. Directamente infumable me parece lo último de Leroy Powell, Elliot Murphy y Dan Bern y tampoco me doy una carrera por hacerme con el extraño y un tanto alocado nuevo Lp de Marah.

Sí atinan en cambio David Crosby, Chris Robinson, quien crea un nuevo milagro sonoro con su "Phosphorescent Harvest", Nashville Pusy o Robert Cray.

Son jóvenes en sus segundos o terceros intentos, e incluso debutantes los que están haciendo los productos más interesantes y aprovechables. Discos de gente que no alcanza los treinta como The Gravel Project, Glen David Andrews, Matt Andrews & The Lonely, Adam Eckersley, Natural Child, Temples, The Strypes o Nick Waterhouse son algún ejemplo de esto que digo, todos ellos con más que aceptables discos en la calle, alguno alcanzando la calificación de notable alto como poco.

O también artistas de probada categoría pero que viven asentados en una segunda línea en la parrilla y que es hora de considerar que cojan el relevo a alguno que tenía la pole adjudicada de por vida y que por méritos o mejor dicho deméritos hace años debió abandonar, artistas como Chuck Ragan, A.J Croce, Los Lonely Boys o Jim Mathus entre otros son los que amenazan esa ambicionada pole.




Ahora llega a las tiendas el último y esperado nuevo trabajo de The Black Keys y las primeras sensaciones generales han sido de tibieza y decepción, ¿por qué?...Vamos a tratar de observar el disco con calma.

Y es que otro parámetro que me parece que se está repitiendo en el presente curso es la proliferación de sones retro, e incluso vintage, el otro día Addison hablaba de Nick Waterhouse y su fenomenal disco "Holly" con su influjo vintage; también hemos hablado de los sonidos psicodélicos que parecen ponerse de actualidad en los también comentados discos de Temples y Chris Robinson.

A este sonido parecen apuntarse también el dúo formado por Dan Auerbach y Patrick Corney. Alejándose del blues-rock de anteriores entregas que les hizo alcanzar la fama y la plenitud artística en el magnífico El Camino (2012), deciden ahora sumergirse en un disco mucho más denso, que si bien no pierde en muchos momentos ese sonido pantanoso de guitarras húmedas paridas en los páramos cenagosos que abundan en la mágica Nueva Orleans y que han terminado siendo carta de presentación sónica de la banda, estos son los menos, sustituyendo esas guitarras por teclados lisérgicos en el sonido y ambientes gaseosos de anfetamínicos resultados.




Melodías que suenan a elaboradas sobre la marcha y ritmos atrancados en este Turn Blue, más preocupados de parecer que de ser y letras de extraña y triste letanía oscura y desesperanzada.

Y eso que el tema de apertura, la larga "Weight of Love" es un muy buen corte, con guitarras que se enredan con unas teclas en una suerte de prólogo nocturno y cadencioso que despierta en un punteo de rock-blues pleno de fuerza e intención dramática para continuar con una bonita melodía de medio tiempo bien cantada por Dan, un muy buen tema que aunque avisa de que algo cambia sónicamente en el trabajo, da esperanzas sobre lo que esta por venir.

¿Qué está por venir? De todo un poco, temas de reconocible blues-rock típico de la banda con las sabidas voces en falsete de Auerbach en "In Time" con el influjo nuevaorleansero de fondo, también "Waiting On Words", mas lenta y mimosa nos recuerda a los Black Keys de siempre, no ocurre así en temas extraños con histriónicos teclados como "10 Lovers" funky de extraño influjo lisérgico o la ácida "Fever", más cercana a los sones discotequeros noventeros que a otra cosa.

Soulera y lejana "Turn Blue", decorada con efectos sónicos un tanto incomprensibles resulta un poco aburrida, funciona mejor la balada de paranoico espacio psicodélico pero intención sónica mas coherente de "Bullet in The Brain".

Nerviosa y afectada, "Year in Review" es otro tema que recuerda a la banda de "El Camino", lástima que el corte se vea contagiado por un exceso produccional que da al traste con una buena melodía y una linea canora brillante, además de un efectivo estribillo, una pena, aún así de lo mejor del trabajo.

Percusión y guitarras blues-psicodelicas a lo Doors de última época, pero escasa enjundia en la construcción melódica, un tema extraño y oscuro este "It's Up To You Now", pero el que tuvo retuvo y un sonido mucho mas amable y mundano nos acaricia el oído en la abierta y limpia "In Our Prime", sencilla sónicamente y de fácil discurrir melódico, un buen tema ahora si con los BK de siempre en un luminoso y brillante estribillo, y excelente juego de guitarras.

Se cierra el disco con rock de clásico empaque guitarrero, coros brit y brío canoro en una suerte de clasicismo que culmina en un gran estribillo, se trata de la fabulosa "Gotta Get Away" que nos deja un inmejorable y eufórico sabor de boca.


Irregular disco en definitiva, en el que hay que reconocer que los de Ohio no se conforman con repetir fórmulas ya utilizadas a pesar de que hayan funcionado y buscan seguir excavando en sus capacidades musicales con la esperanza de hallar un nuevo filón sónico en las profundidades de su arte, son nuevamente ayudados para esta tarea por Danger Mouse en tareas de producción. Aun así el disco no resulta todo lo coherente que era de esperar y algún tema adolece de la deseable linea melódica para hacerse merecedor de considerarse sucesor digno de anteriores trabajos de la formación.

Decepción en principio, el disco deja ver un margen de maduración en su masa aún húmeda y sin cuajar del todo, al menos en mi cerebro, no descarto que vaya creciendo poco a poco pero de momento, sin parecerme un mal trabajo no me parece que tenga la fuerza y calidad del anterior álbum, ni de alguno mas anterior.

©Addison de Witt

5 comentarios:

  1. No me ha gustado...años luz de sus incomensurables discos iniciales. Saludos

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    1. Las primeras impresiones son de decepción ciertamente, espero que vaya remontando.
      Saludos.

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  2. Muy pronto para comentar de este turn blue, si puedo decir que hasta el momento no me parece mal album.

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    1. A mi de momento sin parecerme mal album, creo que es decepcionante teniendo en cuenta a lo que nos tenían acostumbrados, creo que aun tiene margen de madurar, que le caben mas escuchas, veremos.
      Saludos.

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  3. Al principo, me decepciono bastante.Pero luego te suenan mas las canciones y el disco es aceptable, aunque EL CAMINO es mucho mejor

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